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Las marcas de Stellantis en dificultades tienen hasta 2026 para salvarse

Su futuro se decidirá dentro de dos años.

Carlos Tavares
Foto: Motor1.com

En 2021, poco después de que se cerrara la fusión entre Fiat Chrysler Automobiles (FCA) y el Grupo PSA, el CEO de Stellantis, Carlos Tavares, hizo una promesa. El directivo dijo que la compañía invertiría en todas las marcas durante 10 años. Pues bien, ahora afirma que la dirección decidirá el destino de las 14 empresas mucho antes.

En su intervención en el Salón del Automóvil de París de 2024, Tavares afirmó que las decisiones se tomarán dentro de dos o tres años. Cuando eso ocurra, otra persona estará al timón de Stellantis. Como se anunció recientemente, el proceso de búsqueda de un nuevo CEO ya ha comenzado. El contrato de cinco años de Tavares expira a principios de 2026 y no se renovará, ya que el empresario portugués se jubilará. Su sucesor será anunciado a finales de 2025.

Mientras tanto, Tavares declaró a Automotive News que todas las firmas bajo el paraguas corporativo están completamente financiadas hasta 2026. Parece una afirmación extraña, ya que Chrysler se ha quedado con un único modelo, el Pacifica/Voyager. Sin embargo, la marca estadounidense se prepara para lanzar su primer vehículo eléctrico el año que viene, así que hay esperanzas de que renazca.

El proceso de renacimiento de Lancia comienza con el nuevo Ypsilon y continuará en 2026 con el regreso del Gamma. Si continúa su trayectoria, la marca italiana lanzará un nuevo Delta en 2028.

Alfa Romeo tiene previsto lanzar la próxima generación del Stelvio en 2025 y del Giulia un año después. Para 2027 está prevista la llegada de un SUV más grande, con motores de gasolina y propulsión eléctrica, que se enfrentará al Porsche Cayenne y estará destinado principalmente al mercado estadounidense.

Dodge presenta una nueva gama Charger y el Hornet, basado en el Alfa Romeo Tonale. Según diversos artículos periodísticos, el Stealth volverá como SUV en 2027 para sustituir al Durango.

Jeep tiene un montón de nuevos modelos en camino, como las nuevas generaciones del Renegade y el Compass, ambos con opciones eléctricas. También está planeando un vehículo que se situará por debajo del Grand Cherokee y que podría ocupar el puesto del desaparecido Cherokee. Todos estos vehículos llegarán a finales de 2027.

Ram se enfrenta actualmente a un problema de calidad, según ha informado el propio Tavares. Demasiados pick-up recién fabricados necesitan reparaciones nada más salir de la cadena de montaje. Stellantis está abordando estos problemas, pero las ventas en Estados Unidos hasta septiembre han bajado un 24%.

Hablando de marcas demasiado grandes para quebrar, Fiat, Opel/Vauxhall, Citroën y Peugeot tienen agendas muy apretadas. No podemos decir lo mismo de Maserati, ya que Tavares admitió esta semana que la empresa "está en números rojos", echando la culpa al marketing más que a los coches en sí.

No está claro cuál es el plan para DS Automobiles, aunque es probable que se lance un nuevo buque insignia en 2025 junto con un segundo modelo. Se espera que estos dos vehículos encabecen una familia de híbridos enchufables y vehículos eléctricos.

En cuanto a Abarth, sigue como siempre, produciendo Fiat más deportivos. ¿Será suficiente? Ya lo veremos.

Gestionar tantas marcas debe ser una auténtica pesadilla para sus responsables. No nos extrañaría que en los próximos años se racionalizara la familia de firmas para reducir el riesgo de solapamiento.