Prueba Jeep Compass 2018, amo del asfalto y el campo

De vez en cuando, en el mundo de la automoción suele darse alguna que otra paradoja. ¿Quién esperaba un Porsche con motor turbodiésel? ¿Y un BMW o un Mercedes-Benz con tracción delantera? En este sentido, Jeep también ha protagonizado una circunstancia anómala: carecer de un SUV compacto desde 2014, a pesar de ser una de las marcas con más tradición en vehículos camperos. El Jeep Compass 2018, que ponemos a prueba, solventa esta carencia. 

El Grupo FCA, dueña de la marca estadounidense, ha sido la encargada de dar forma al nuevo todocamino. Después del éxito del Renegade, lo lógico era aplicar una fórmula muy parecida... y así ha sucedido. ¿El resultado? Un coche robusto y, a su vez, con estilo, que se distingue claramente del resto de contrincantes. Sin duda, un excelente punto de partida, teniendo en cuenta la ingente cantidad de rivales que tiene ante sí.  

 

Jeep Compass 2018, ¿el SUV más campero?

Siguiendo en el campo estético, recurre, cómo no, a un frontal con las tradicionales siete ranuras y a unos pasos de rueda con forma trapezoidal, habituales entre los modelos de la casa. No obstante, el estilo italiano se deja ver en la tira cromada que enlaza los dos laterales, a través del portón trasero, y en la caída del techo. Esta solución genera un interesante halo deportivo al conjunto.

A priori, por dimensiones, debería posicionarse como uno de los Jeep más adquiridos. No en vano, sus 4,39 metros de longitud resultan perfectos para poner combinar un uso práctico dentro ...