El dicho de que la muerte y los impuestos son inevitables sigue más vigente que nunca. Aunque algunos consiguen defraudar parte de sus tasas obligatorias y salirse con la suya, no pueden escapar a lo segundo.

Cuando se produce ese fatídico encuentro, ¿por qué no despedirse con estilo en un coche fúnebre de lujo? La empresa italiana Biemme se especializa en transformar modelos elegantes para llevarnos al más allá, y algunos de los proyectos son bastante interesantes... o al menos extraños.

Bautizado como 'Aymon', el Mercedes-Benz CLS ha recibido el tratamiento de vehículo funerario. Irónicamente, el propio CLS está muerto (comercialmente hablando), ya que su producción finalizó en agosto.

Mercedes-Benz CLS, Rolls-Royce Ghost, Maserati Grecale coches fúnebres

En este caso, mantiene los asientos traseros y las puertas, pero añade un enorme compartimento para ataúdes con un separador de aspecto 'pétreo'. Biemme afirma que también ha reforzado la estructura de la carrocería con molduras exteriores y acero inoxidable. También se ha instalado una puerta trasera de cristal e incluso ha conservado la rueda de repuesto.

Coche fúnebre Rolls-Royce Ghost

Para un paseo final aún más suntuoso, también hay una conversión del Rolls-Royce Ghost, junto con su majestuoso motor V12. Se le conoce curiosamente como 'Ghoster' y conserva la puerta suicida que da acceso a los asientos traseros.

También dispone de un amplio habitáculo, mientras que el compartimento del ataúd hace un generoso uso de la madera y cuenta con iluminación LED personalizable. Biemme instala un sistema de elevación eléctrico que puede controlarse a distancia.

El Jaguar XF y el Mercedes-Benz Clase E son otras berlinas que se han convertido en coches fúnebres. Sin embargo, Biemme también ha trabajado en un crossover, concretamente el Maserati Grecale, y encima en versión GT. Se llama 'Kalea' y tiene cuatro salidas de escape. ¿Qué tal como coche fúnebre? Sinceramente, creemos que sus proporciones son un poco extrañas en comparación con las berlinas.

Coche fúnebre Maserati Grecale GT de Biemme

Hablando de Maserati, también hay una preparación para el Ghibli. Al igual que el CLS, a la berlina italiana no le queda demasiado en este mundo, ya que dejará de fabricarse en 2024. El último vehículo de la flota de Biemme es un Mercedes-Benz Clase V, pero se trata de una transformación de coche fúnebre mucho más común en Europa.