5 consejos antes de comprar tu primer coche clásico (y barato)
Si no haces las cosas bien, el sueño de tu vida puede acabar convertido en pesadilla.
A la hora de comprar un coche clásico por primera vez, hay una serie de factores a tener en cuenta, para que el hecho de poder conducir nuestro modelo de ensueño no se convierta en una auténtica pesadilla.
Pero antes de empezar con los consejos para comprar, déjanos hacer una aclaración: hoy nos queremos centrar en esos clásicos populares, modelos que no cuestan cientos de miles de euros ni verás habitualmente en los museos, pero que harán vivir experiencias únicas a sus conductores y rememorar momentos mágicos del pasado.
Clásicos que aún se pueden comprar por un precio razonable
Hablamos, sin ir más lejos, de modelos que todavía se pueden comprar por un precio razonable y que, en perfecto estado de revista, lucirán como nadie en tu garaje.
Por ejemplo, un Peugeot 205 no GTi, un Renault 4L, un Volkswagen Golf GTI Mk2 o Mk3, un Citroën BX, un Alfa Romeo 33, un Fiat Uno, un SEAT Ibiza, un Ford Fiesta o un Opel Corsa de primera generación...
Galería: Citroën BX 1982
Encontrar la unidad adecuada
Obviamente, comprar a buen precio siempre es importante. Pero más allá de eso, lo interesante sería encontrar el punto intermedio entre buen precio y buen estado en general de la unidad en cuestión. Y cuanto menos se haya modificado el coche, mejor.
De hecho, en nuestro caso, creemos que es más interesante invertir un poco más en una unidad en buen estado, que no requiera mucha inversión (o prácticamente nada) para empezar a disfrutarlo desde el principio, que comprar muy barato y que el coche se pase horas y horas en el taller... con el consiguiente gasto extra que eso exige.
También sería interesante conocer el mantenimiento que se ha llevado a cabo y no estaría de más solicitar un historial detallado a la DGT, que apenas cuesta unos 10 euros, y que permite conocer si tiene algún pago pendiente, los propietarios anteriores, sus resultados en la ITV...
Que sea sencillo de mantener
Algo básico, sin duda. No ya tanto que lo puedas mantener tú mismo con unas leves nociones de mecánica, algo que te hará disfrutar aún más la experiencia, sino por el hecho de que las visitas al taller no sean demasiado costosas.
En este sentido, hay modelos que sabes que ya vienen con las complicaciones 'de serie', como son los que tienen capota de lona, suspensión neumática o algunas de las primeras ayudas electrónicas que se implementaron en los años 90, no demasiado fiables...
Buscar un modelo que no pierda mucho valor
Debes tener en cuenta que el coche va a ser un gasto fijo al año, por poco que lo uses: seguro (aunque existen seguros de clásicos), aparcamiento cubierto, mantenimiento, impuestos, la conversión a vehículo histórico...
Así que, lo mejor es optar por un modelo que no vaya a perder valor. O incluso, que se revalorice con el paso de los años, para que llegado el momento, si lo vendes, la pérdida global que experimentes durante los años que lo hayas disfrutado no sea excesiva.
¿Mejor momento para comprar un coche? Tal vez, entre los 15 o 20 años después de su matriculación, ya que en ese momento suelen tocar fondo y, todavía, sólo han tenido uno o dos propietarios. Normalmente, a partir de los 20-25 años, su valor comienza a subir; sobre todo, si están en estado de serie.
Que sea práctico y esté de serie
En un caso como el de un coche clásico, tal vez, el hecho de que sea práctico sea secundario. Pero bien es cierto que, cuanto más se adapte a tus necesidades, más lo vas a disfrutar. ¿Ejemplos? Si vives en una zona con un clima muy lluvioso, le sacarás poco partido a un cabrio, mientras que si quieres viajar en familia, tendrás que olvidarte de los biplazas.
Más importante es que se mantengan en estado de serie, tal y como salieron de fábrica, en la medida de lo posible. Algo realmente interesante pero complicado, dado que muchos segundos y terceros propietarios cayeron en las garras del tuning.
Pero sí, que el coche esté en estado de fábrica hace que el valor de los modelos siempre sea superior. Y si es con la pintura y la tapicería original, mejor que mejor.
Que tenga 30 años... o esté cerca
Aquí hay otro punto clave. Ahora mismo, el principal requisito para que un coche sea clásico es que cuente con una antigüedad mínima de 30 años.
Un trámite por ahora costoso, que parece que se va a simplificar próximamente, y que aporta múltiples ventajas, desde poder acceder a zonas de bajas emisiones hasta optar a seguros con precios más ventajosos o no pagar impuestos en algunas ciudades, entre otras cosas.
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