Lo probamos en carretera, con el motor 2.0 TDI de 150 CV y el cambio automático DSG.

El que para muchos es el Skoda por excelencia, el Skoda Octavia, ha vendido ya más de 6,5 millones de ejemplares desde su estreno, en 1996. Ahora, llega el lanzamiento de la cuarta generación de esta berlina, que comparte tecnología con los nuevos Audi A3 Sportback, SEAT León y Volkswagen Golf. La pregunta es, ¿cómo de sobresaliente es el nuevo Octavia?

Nosotros acabamos de tener la oportunidad de probarlo, en versión Combi (la carrocería familiar) y con el motor 2.0 TDI turbodiésel, con 150 CV de potencia y asociado a la transmisión automática DSG del grupo, de doble embrague con siete velocidades.

Galería: Skoda Octavia Combi 2020, prueba

Parece bastante grande...

Y es que lo es. Este aspecto siempre ha sido gran parte de su éxito: precio de Golf y espacio de Passat. Afortunadamente, el nuevo Skoda Octavia no se ha vuelto gigante: ha crecido 22 milímetros en longitud y 15 en anchura. A nivel estético, ahora tiene más presencia y un aspecto más tridimensional, como muestra la parrilla frontal. Los faros con de tecnología de LED, por cierto, ahora son de serie.

Inmediatamente llama la atención el excelente espacio interior, especialmente en los asientos traseros y en el maletero. Está casi al nivel del Superb, como confirman las cifras. Hablamos de 640 litros de capacidad en condiciones normales (solo 20 menos que el Superb Combi, que mide 20 centímetros más). La longitud de la zona de carga es, además, apenas 5 centímetros más corta que la de su hermano mayor en formato familiar. 

Skoda Octavia Combi 2020, prueba
Skoda Octavia Combi 2020, prueba
Skoda Octavia Combi 2020, prueba

Si no necesitas tanta altura en la zona de carga, el Octavia berlina tiene un maletero un poco más largo y, de paso, puedes ahorrarte unos 600 euros. No obstante, donde sí hay gran diferencia frente al Superb Combi es al abatir la fila trasera de asientos, ya que el Octavia Combi se conforma con 1.700 litros de volumen, frente a los 1.950 litros de su hermano mayor. 

Las soluciones 'Simply Clever' de Skoda siempre son prácticas, aunque son demasiadas como para detallarlas todas en esta prueba. Aun así, cabe apuntar que me han gustado especialmente el embudo integrado para rellenar el depósito del limpiaparabrisas o los cómodos amortiguadores que sujetan el capó delantero.

Skoda Octavia Combi (2020) im Test

Habitáculo digital

A partir de ahora siempre tendremos un cuadro de instrumentos digital, de 10,25 pulgadas, en este caso. En nuestra unidad de pruebas también contamos con el volante de dos radios calefactado o el sistema multimedia 'Columbus', con pantalla de 10,0 pulgadas, que resulta un nombre apropiado ya que hay mucho por descubrir. Dicho de otra forma, gracias a la digitalización, se pierde la esencia de un manejo sencillo, en especial a la hora de configurar las pantallas.

Obviamente, el puesto de mandos del nuevo Octavia no es el de un Boeing 747, pero es cierto que los futuros compradores deberán emplear algo de tiempo en conocerlo y acostumbrarse a todo lo que ofrece. Para nosotros, es un acierto que haya botones físicos bajo la pantalla táctil central, aunque a diferencia de en el A3, no son para la climatización. Y hablando del clima, los difusores de aire centrales nos han resultado algo bajos, y echamos en falta algo más de margen en el ajuste de altura del volante. Muy interesante resulta el sistema Head-Up Display, que se ofrece en opción.

En general, el Octavia puede estar orgulloso de lo que ha conseguido. Los materiales plásticos son sencillos, pero están dispuestos con gusto y, además, en esta unidad hay muchos detalles cromados, además de un tapizado de tela para el salpicadero.

Skoda Octavia Combi 2020, prueba
Skoda Octavia Combi 2020, prueba
Skoda Octavia Combi 2020, prueba

¿Qué tal resulta al volante?

Bajo el capó de este ejemplar está el motor favorito para muchos conductores: el turbodiésel 2.0 TDI, de 2,0 litros y 150 CV. Cabe apuntar que los motores de gasóleo de esta nueva generación del Octavia utilizan un nuevo proceso llamado 'twindosing', con doble inyección de AdBlue (urea) para el tratamiento de los gases de escape.

Además, nuestra unidad está equipada también con el cambio DSG de siete marchas. Como en el resto de sus hermanos, con los que comparte plataforma, en la consola encontramos un pequeño selector para el cambio, muy diferente al de la generación previa.

Skoda Octavia Combi (2020) im Test

Así que es hora de colocar la 'D' y ponerse en marcha. Al principio, el 2.0 TDI es bastante sonoro, aunque la caja automática es suave en los cambios de marcha. Al menos mientras no aceleres fuerte ya que, si lo haces, no pasará nada durante un lapso de un segundo y después notarás todo el par, de 360 Nm, en las ruedas delanteras. Es quizá un poco flojo a bajas vueltas.

En autovía, sin embargo, el Octavia se siente en su salsa: las largas distancias. Incluso a velocidades elevadas, de unos 160 km/h (la prueba transcurre por una Autobahn alemana), el nivel de ruido es discreto y siempre hay suficiente fuerza para adelantar. En un camino rural, exploro el chasis adaptativo DCC con selector de modos de conducción. Por primera vez, ofrece la posibilidad de ajustar los diferentes parámetros de forma individual, como la suspensión, la dirección o el cambio DSG.

Skoda Octavia Combi (2020) im Test

Pero, sin ir tan lejos, se aprecian las diferencias entre lo distintos modos. En 'Sport', el DSG deja que el motor suba más de vueltas, mientras que en 'Comfort' la dirección se vuelve más suave. En cualquier caso, el chasis no está del todo cómodo en todas las superficies, a pesar de los neumáticos de 17 pulgadas. La razón puede ser el eje trasero de barra de torsión, que no es tan sofisticado como un eje multibrazo. 

El modo 'Normal' ofrece una conducción equilibrada, especialmente la dirección, que tiene el 'peso' ideal, para mi gusto. El consumo de combustible también está muy bien. Durante mi breve prueba, de unos 70 kilómetros, marqué una media de 5,1 litros cada 100 kilómetros, lo cual es un valor muy bueno, teniendo en cuenta las prestaciones que ofrece.

¿Un precio elevado?

Es probable que, en un primer momento, los amantes del Octavia estén sorprendidos por su precio. El Octavia Combi 2.0 TDI de 150 CV, con cambio DSG y acabado Ambition, parte de los 31.250 euros (aunque hay disponibles hasta 3.100 euros de descuento). Eso sí, ahora lleva mucho más equipamiento que antes: llantas de aluminio de 16 pulgadas, volante multifunción, climatizador automático bizona, 'Virtual cockpit', faros LED, sistema multimedia Swing con pantalla de 8,0 pulgadas, Apple CarPlay y Android Auto...

Skoda Octavia Combi (2020), fotos 'on location'

El siguiente acabado, Style, suma asientos delanteros con calefacción, reglaje eléctrico y función de memoria, sensores de aparcamiento delanteros y traseros o llantas de aleación de 17 pulgadas. Una opción que, probablemente, será muy popular entre los clientes de empresa.

El lanzamiento del Octavia estaba previsto para finales de marzo de 2020, pero los clientes tendrán que tener paciencia. Skoda ha detenido la producción por el momento hasta el 27 de abril, así que su llegada al mercado se ha retrasado ligeramente.

Skoda Octavia Combi 2.0 TDI DSG

Motor Diésel, cuatro cilindros en línea, turboalimentado, 1.968 cm³
Potencia 150 CV entre 3.000 y 4.200 rpm / 360 Nm entre 1.700 y 2.750 rpm
Caja de cambios Automática DSG, de doble embrague y 7 velocidades
0-100 km/h 8,8 segundos
Velocidad máxima 222 km/h
Consumo 3,7 l/100 km
Tracción Delantera
Peso en vacío 1.487 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 640 litros
Precio base 31.250 euros (Ambition)