El gran protagonista de la familia es la variante de cuatro puertas 63 S 4MATIC+, con 639 CV de potencia.

Desdoblado en dos variantes muy diferentes entre sí, la de dos puertas y la de cuatro, la familia del Mercedes-AMG GT 2019 no para de reclamar protagonismo. Por un lado, con el comienzo de la comercialización del 4 Puertas. Por el otro, debido a la actualización de gama de los Coupé y Roadster.

Para celebrarlo, hemos tenido la oportunidad de probar la versión más potente del nuevo gran turismo y despedirnos del biplaza, que cederá el testigo al modelo actualizado ya en 2019.

Mercedes-AMG GT: 9 versiones diferentes

Actualmente, en España, existen 9 variantes distintas dentro de la gama Mercedes-AMG GT. Si comenzamos con el 4 Puertas, el más novedoso, la firma de la estrella comercializa el 53 4MATIC+, con 435 CV y un precio desde 135.700 euros (las primeras unidades llegarán al inicio de 2019), el 63 4MATIC+, con 585 y desde 176.200, y el 63 S 4MATIC+, con 639 y desde 195.500 euros.

Estos tres modelos se suman a los ya existentes hasta el momento, los GT, GT S, GT C y GT R, del Coupé, y los GT y GT C, del Roadster. Una línea de producto que, todo sea dicho de paso, se mueve entre los 476 y los 585 CV de potencia. 

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

El buque insignia de Mercedes-AMG

Ante la posibilidad de probar solo un par de unidades, la primera elección tiene nombre y apellidos: Mercedes-AMG GT 63 S Coupé 4 Puertas 4MATIC+; la crème de la crème de este gran coupé que pretende poner contra las cuerdas al Porsche Panamera.

Antes de ponerme a conducir, son muchos los elementos que me llaman la atención, como la pintura mate que puede adornar el conjunto, el alerón trasero activo, las llantas de aleación de 21 pulgadas... Pero la verdad, estoy deseando ponerme en marcha, así que no tardo en pasar al habitáculo. 

Aquí, el contraste entre lujo y deportividad se aprecia en cada rincón. Por un lado, se puede observar el nuevo salpicadero digital, con dos grandes pantallas para la instrumentación y el sistema multimedia, o un equipo de sonido, firmado por Burmester, con 23 altavoces y 1.400 W.

Por el otro, el dinamismo se aprecia en unos asientos de tipo baquet o en el volante multifunción Performance, que incorpora un mando para manejar el control dinámico de la conducción, así como dos botones, para memorizar los parámetros de configuración favoritos del 'piloto' en dos modos.

Otro aspecto llamativo es que el habitáculo está configurado de serie para cuatro ocupantes, aunque si el cliente lo desea, se puede modificar, con una banqueta posterior de tres plazas o con dos asientos Business, llamados a asegurar el máximo confort a los ocupantes.

Mercedes-AMG GT 43 4 puertas Coupé 2019

El tope de gama, con 639 CV de potencia

Pero lo mejor está bajo el capó. Basta accionar el botón de puesta en marcha para que se desencadene la tormenta provocada por un motor 4.0 V8, con dos turbos, que entrega 639 CV entre 5.500 y 6.500 rpm y un par máximo de 900 entre 2.500 y 4.500 vueltas.

Datos más que suficientes para declarar unas prestaciones prácticamente 'delictivas': alcanza los 315 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 en 3,2 segundos. ¿Y el consumo medio? Pues a priori no parece un dato especialmente relevante en un coche de este tipo, aunque la cifra oficial es de 11,3 litros cada 100 kilómetros.

Al volante, las sensaciones que garantiza el propulsor son absolutamente apoteósicas. Desde luego, demuestra estar repleto de fuerza en todo el régimen de revoluciones. De hecho, consigue hacer algo de lo que pocos modelos son capaces de presumir: provocar que el copiloto se pegue o despegue del asiento, completamente a mi antojo, según aplasto el pedal del acelerador o levanto el pie de él. Fantástico.

En marcha, el Mercedes-AMG GT 63 S 4MATIC+ cuenta con todo un arsenal de elementos, dispuestos a hacer que la vida del conductor sea lo más confortable posible... o a que disfrute al máximo en circuito.

Estoy hablando de la transmisión automática multidisco AMG SPEEDSHIFT MCT 9G, de nueve velocidades, del sistema de tracción total AMG Performance 4MATIC+, con reparto selectivo de par, o un diferencial autoblocante con control electrónico en el eje trasero.

Mercedes-AMG GT 4-Door Coupe feature

Pero también, de la suspensión neumática y adaptativa AMG RIDE CONTROL+, el control dinámico de la conducción AMG DYNAMIC SELECT o la función AMG DYNAMICS, integrada en el ESP, que permite influir en el funcionamiento del propio control de estabilidad, el sistema de tracción y el diferencial, para asegurar la máxima estabilidad y la mayor agilidad posible en cada escenario.

El resultado es un coche con el que se disfruta al máximo de la conducción, ágil y con una gran capacidad de tracción, siempre que no se le busquen las cosquillas. De hecho, el ritmo al que se puede transitar es altísimo, tanto en zonas rápidas como en tramos revirados... aunque, a veces, no entre en el carril (literalmente). 

Despedida con honores

Antes de finalizar la prueba, déjame que te hable de mi última vez (parece que así será) con el AMG GT biplaza. En concreto, con un GT C Roadster, previo al restyling de la gama.

Dotado del mismo motor V8 biturbo, aunque con 557 CV de potencia, la sensación es la de estar conduciendo un deportivo 'analógico', frente a la complejidad y sofisticación del 4 Puertas. Empezando por una posición al volante mucho más baja y bastante menos comodona. Y eso me gusta. De un plumazo, he rejuvenecido 20 años.

Mercedes-AMG GT S Roadster 2018

El tacto del coche en general es extremadamente dinámico, con un tren delantero muy preciso y una zaga realmente juguetona. Y, a pesar de tener unos cuantos CV menos, ahora abro gas y ataco a las curvas con mucha más confianza; seguramente, debido al menor peso y las dimensiones más comedidas. 

Y en línea recta, es igual de apabullante, con unas prestaciones de escándalo: 316 km/h de velocidad máxima y 3,7 segundos en el 0 a 100. Sin duda, es una pena que se vaya a jubilar, aunque, como puedes ver en la galería de fotos final, lo que está por llegar es todavía mejor... incluyendo la versión GT R PRO, pensada para rodar en circuito.

Mercedes-Benz AMG GT

Motor Gasolina, 8 cilindros en V, biturbo, 3.982 cm3
Potencia 639 CV entre 5.500 y 6.500 rpm / 900 Nm entre 2.500 y 4.500 rpm
Caja de cambios Automática multidisco AMG SPEEDSHIFT MCT 9G, 9 velocidades
Velocidad máxima 315 km/h
0-100 km/h 3,2 s
Consumo 11,3 s
Tracción AMG Performance 4MATIC+
Peso en vacío 2.045 kg
Número de asientos 4
Capacidad del maletero 456 l
Precio base 199.500 euros

Galería: Mercedes-AMG GT 2019