Conducimos la mejor (y más completa) berlina deportiva de la actualidad.

La lluvia cubre el parabrisas, cegándome a medida que avanzo a poco más de 30 km/h por una carretera solitaria en Hill Country, a las afueras de Austin, Texas. Parafraseando a Forrest Gump, lo llamaría "la gran y vieja lluvia gorda", mientras los limpiaparabrisas del Mercedes-AMG GT 53 Coupé 4 Puertas luchan por evacuar el agua del elegante parabrisas lo antes possible.

Estas no son las condiciones ideales para probar el último producto de los ingenieros de AMG. Y sin embargo, aquí estoy. Si bien un barco podría ser más adecuado, el GT Coupé 4 Puertas no es un mal lugar para sufrir estas severas inclemencias meteorológicas. De hecho, por el momento, no puedo pensar en otro vehículo en el que preferiría estar sentado. El Mercedes-AMG GT Coupé 4 Puertas 2019 es, posiblemente, el mejor sedán deportivo que jamás haya conducido.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

Mercedes-AMG GT Coupé 4 Puertas 2019, una berlina de carreras

Pero el GT Coupé 4 Puertas es un automóvil que mima a su piloto, no solo por la forma en que se conduce, sino también por cómo debe sentarse dentro. La influencia de AMG es innegable, casi tanto como el sentido del lujo de Mercedes-Benz.

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Al acceder al interior del AMG GT Coupé 4 Puertas, lo haces a una dimensión desconocida hasta el momento. Con el túnel de transmisión elevado, dividiendo el habitáculo, unos magníficos asientos deportivos obra de AMG, que se pegan a tu cuerpo, además del volante sobredimensionado en tu regazo, el GT Coupé 4 Puertas parece envolverte, como si se tratara de una capa que te cubre y te protege.

En la parte alta de la consola, encontramos todo lo que un conductor podría necesitar. Los pulsadores de la pantalla multimedia tienen un agradable tacto y función háptica, reemplazando los tradicionales botones para gestionar la transmisión, el control de estabilidad y la firmeza de la suspensión.

Al mismo tiempo, el sistema de infoentretenimiento es una versión híbrida de la nueva tecnología MBUX. Todavía utiliza el software de primera generación y carece del innovador asistente de voz, pero la interfaz principal es una elegante pantalla táctil, que funciona de forma similar a la pantalla de un iPhone. A pesar de su aspecto futurista, resulta muy familiar y su manejo, bastante intuitivo.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

El volante es otro acierto de AMG. El revestimiento suave de tejido Alcantara, con un pespunte a las 12 en punto, y las levas instaladas detrás del volante son las mismas que utilizan otros modelos de AMG, aunque el GT Coupé 4 Puertas estrena algunos retoques específicos.

En los brazos del volante multifunción, observamos detalles dignos de mención: en el lado izquierdo, aparecen dos pantallas TFT, con pulsadores individuales, para modificar la firmeza de la suspensión y el sonido del sistema de escape, respectivamente. En el lado derecho, solo apreciamos una pantalla TFT y un dial para seleccionar, rápidamente, los diferentes modos de conducción disponibles.

Un dispositivo muy parecido al utilizado por Porsche en el 918 Spyder (y luego en el resto de la gama), pero mejorado. La capacidad de cambiar tantas configuraciones a través de la rueda me resulta sumamente útil ante las malas condiciones climatológicas.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

Ya sea intentando no ahogarme por las carreteras de Texas o disfrutando en el Circuito de las Américas (en Austin), los asientos del GT Coupé 4 Puertas 2019 son funcionalmente excelentes, ofreciendo una amplia posibilidad de ajustes. Curiosamente, incluyen aberturas en el respaldo para utilizar arneses de seguridad. Pero incluso circulando a fondo por la pista norteamericana, ofrecen más sujeción del que realmente es necesario. Por resumirlo, el AMG GT Coupé 4 Puertas posee unos de los mejores asientos de serie del mercado.

Cuando el cielo, finalmente, comenzó a despejarse, empecé a explorar los límites del GT 53 y su innovador tren motriz. Aunque no es el propulsor más potente de la familia GT Coupé 4 Puertas, el sistema de hibridación ligera lo convierte en el motor más moderno e interesante de los tres disponibles.

Gracias a un nuevo bloque turboalimentado, de seis cilindros en línea y 3,0 litros de cilindrada, el GT 53 combina su motor de gasolina con el denominado altenador-generador EQ Boost. Básicamente, esta solución alimenta la red eléctrica de 48 V y aporta una potencia y un par motor extras, al propulsor térmico, de 22 CV y 250 Nm, respectivamente. El EQ Boost también proporciona electricidad para alimentar los faros, el sistema de infoentretenimiento y la iluminación del interior del GT.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

Pero no dejes que el término hibridación ligera te engañe: el GT 53 es un vehículo bastante rápido, con 435 CV y 520 Nm de par motor, que le permiten acelerar, de 0 a 100 km/h, en 4,4 segundos y alcanzar una velocidad máxima, limitada electrónicamente, a 280 km/h.

Es difícil describir lo suave y evocador que resulta el nuevo motor de seis cilindros en línea de Mercedes-Benz. El propulsor 3.0 emite un sonido jamás antes escuchado en otro modelo de casa, desde hace dos décadas. Aprieto el acelerador y con el más agresivo de los seis modos de conducción disponibles, el GT Coupé 4 Puertas ruge y detona con estruendo al reducir de marchas.

Mientras tanto, el efecto real del sistema EQ Boost es difícil de detectar. El GT 53 tiene mucha potencia y nunca le falta par. Rematado con la sinfonía de sonidos que emiten los escapes, nunca pensarás que estás conduciendo un híbrido. Se siente como un AMG… que resulta ser un híbrido.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

Dicho todo lo anterior, también me gustaría hablaros sobre los gemelos GT 63 equipados con el motor V8. Sí, una pareja, porque al igual que el E 63, Mercedes-Benz venderá una versión de acceso, así como un modelo S, todavía más desmesurado. De esta forma, el GT 63 Coupé 4 puertas desarrolla 585 CV y 800 Nm de par motor, con un tiempo de 3,3 segundos en la maniobra de aceleración de 0 a 100 km/h.

Por su parte, el GT 63 S equipa el mismo bloque V8, biturbo, con 4,0 litros de cilindrada, pero aumenta la potencia hasta los 639 CV y 900 Nm de par motor. Rebaja hasta los 3,1 segundos el 0 a 100 km/h, que para hacerte una idea, supera los 3,2 segundos de un Chevrolet Corvette Z06, los 3,4 de un McLaren 570S y los 3,5 del propio AMG GT R Coupé de Mercedes-Benz.

Este automóvil es muy rápido, proporcionando una aceleración, desde parado, similar a la de un superdeportivo. A lo largo de la gran recta del circuito de COTA, escuché rumores de que algunos compañeros alcanzaron los 280 km/h de punta, antes de poner a prueba la resistencia de los frenos carbocerámicos.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

Sin embargo, el GT 63 S conseguirá enamorarte al circular por reviradas carreteras de montaña. El empuje de los dos turbocompresores hace que llegar a la siguiente curva suceda con sorprendente rapidez y emoción.

Dos de los protagonistas de esa sensación de inmediatez son, sin duda, el sistema de tracción total 4MATIC+ de Mercedes-Benz y la transmisión automática de doble embrague de nueve velocidades. La caja no vacila ni un instante y ejecuta los cambios de marcha con una frialdad y precision asombrosas. Mientras tanto, la tracción total amplifica el efecto de transmisión de la fuerza del motor al asfalto a través de unos neumáticos de 295 milímetros de ancho, en el eje trasero y de 265, en el eje delantero.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba
Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

Tampoco conviene olvidarse del sistema de dirección a las cuatro ruedas, que en el caso del GT 63 S, le permite devorar las curvas a una velocidad insólita. Disponible como opción en el GT 53 y de serie para los modelos con motor V8, funciona como la inmensa mayoría de sistemas de este tipo en la actualidad. A baja velocidad, las ruedas posteriors giran en sentido opuesto a las delanteras; mientras que a alta, las cuatro ruedas giran en la misma dirección, mejorando la estabilidad en estas circunstancias.

Así las cosas, cabe destacar la óptima puesta a punto de este sistema, que le permite negociar las curvas de una forma más precisa y a mayor velocidad que muchos de sus rivales. Algo difícil de entender si tenemos en cuenta que hablamos de una berlina de 1.995 kilos de peso.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

El tópico a menudo empleado de que parece que circula sobre raíles, en el caso del modelo alemán se cumple a la perfección, sobre todo, en el caso del GT 63. Sobre la pista del COTA, debo reconocer que no puedo ni acercarme a explotar todo el potencial de este automóvil. En cada vuelta, aceleró con más decision y trato de negociar el paso por curva lo más veloz posible… y la berlina de la estrella lo hace todo con una facilidad pasmosa, dejando todos mis esfuerzos en nada.

Incluso cuando la lluvia vuelve a aparecer, lo que hace que el asfalto sea mucho más resbaladizo, el GT 63 se siente imperturbable. Salvo que decidas convertirlo en un vehículo juguetón, a través de los seis modos de conducción: Comfort, Sport, Sport +, Individual, Race y Slippery. A ellos, debemos agregar el nuevo sistema AMG Dynamics, que gestiona automáticamente todos los anteriores, modificando el funcionamiento del control de estabilidad, la tracción total, el eje trasero autodireccional o el diferencial deportivo posterior.

Este modo permite escoger entre cuatro configuraciones: básica, avanzada, profesional y maestra, que permite a cada conductor experimentar unas sensaciones muy parecidas a circular con el control de estabilidad desconectado… sin tener que hacerlo.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

Puede que lo más complicado de entender del AMG GT 4 Coupé Puertas sea encontrar su hueco en el mercado. El primer sedán de AMG no es un vehículo pequeño, pero puede resultar menos espacioso que un Porsche Panamera (su rival más cercano). Al mismo tiempo, el refinamiento y la comodidad de este GT superan a su hermano de dos puertas, con lo que podrás conducirlo a diario sin esfuerzos, algo para lo que el AMG GT R no parece muy capacitado.

Tampoco ayuda el hecho de desconocer los precios oficiales de la version de acceso. Para compensar, sabemos que el GT 63 más accessible, parte de los 176.200 euros. Eso significa que resulta más barato que un Porsche Panamera Turbo (179.641 euros).

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas primera prueba

En cualquier caso, si el tema económico no fuera un impedimento, el GT Coupé 4 Puertas seguro que ocuparía uno de los primeros lugares en mi lista de preferencias. Es una berlina deportiva muy bien puesta a punto, que permite utilizarse a diario. La lógica me dice que invierta el dinero en el GT 53, pero es complicado resistirse al encanto y las emociones que te aseguran las versiones V8. Sea cual sea tu elección, debes dormir tranquilo, sabiendo que en tu garaje descansa la nueva referencia entre las berlinas deportivas.

Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas 2019

Motor Gasolina, 8 cilindros en V, biturbo, 3.999 cm3
Potencia 639 CV entre 5.500 y 6.500rpm / 900 Nm entre 2.500 y 4.500 Nm
Caja de cambios Automática de doble embrague, 9 velocidades
0-100 km/h 3,2 s
Velocidad máxima 315 km/h
Consumo 11,3 l/100 km
Tracción Integral 4MATIC
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 461 litros
Precio base 195.500 euros

Galería: Mercedes-AMG GT 63 S Coupé 4 Puertas 2018, primera prueba