Ir al contenido principal

Nuevo BYD SEAL U DM-i 2025: ¿es oro todo lo que reluce? ¡Ojo autovías y 4x2/4x4!

El BYD SEAL U DM-i es un SUV híbrido enchufable, con etiqueta 0 y un precio ajustado. Eso sí, tiene importantes peculiaridades técnicas.

BYD SEAL U DM-i 2025
Foto: BYD

El BYD SEAL U está dando mucho que hablar gracias a un precio muy competitivo. Su gama contempla versiones eléctricas e híbridas enchufables, en ambos casos con la etiqueta 0. Desde Motor1.com, ponemos bajo el foco a estas últimas, que generan más interés entre los clientes.

Este todocamino mide 4,77 metros de largo, y resulta algo más grande que el CUPRA Terramar, Ford Kuga, MG HS (descubre el acabado básico), Opel Grandland, Peugeot 3008, Toyota RAV4 (Limited Edition) y Volkswagen Tiguan.

Frente a sus rivales, el nuevo BYD SEAL U DM-i no solo apuesta por el factor precio, ya que también destaca por su amplitud y un elevado confort de marcha. Además, el equipamiento resulta muy generoso, mientras que los acabados, sin ser una referencia, cumplen a un buen nivel.

Galería: BYD SEAL U DM-i 2024, primera prueba

Entonces, ¿es oro todo lo que reluce? Para responder a esta pregunta, queremos centrarnos en el apartado técnico; este coche tiene importantes peculiaridades a tener en cuenta, especialmente a la hora de realizar determinados trayectos… aunque su potencia combinada pueda indicar lo contrario.

Las versiones de acceso Boost/Comfort (tracción delantera) declaran 218 CV en conjunto, una cifra que parece más que sobrada para lograr un buen rendimiento. Pero si profundizamos algo más, vemos que casi todo el protagonismo recae en el motor eléctrico, con 145 kW (197 CV).

Así, la parte más decepcionante es su motor de gasolina 1.5 atmosférico, de apenas 98 CV. Y aunque actúa principalmente como generador (modo serie), si es necesario, también puede mover las ruedas asistido por el eléctrico (modo paralelo).

BYD SEAL U DM-i 2025
Foto: BYD

Mientras tengamos suficiente carga en la batería, no habrá problema. Este SUV es un compañero agradable y eficiente, tanto en ciudad como en carreteras secundarias a ritmo suave, donde presume de unos buenos consumos. Eso sí, no ofrece el ágil comportamiento dinámico del Renault Rafale.

Pero su mayor hándicap se encuentra a la hora de afrontar recorridos en autovías, donde las grandes pendientes ‘se le atragantan’... si la batería no acompaña. Aquí, el gasolina cobra protagonismo para mover casi 4,80 metros de largo y más de dos toneladas de peso.

BYD SEAL U DM-i
Foto: Motor1.com

La versión Design tiene un motor eléctrico delantero de 150 kW (204 CV) y añade otro trasero de 120 kW (163 CV); rinde 324 CV en conjunto y posee tracción total AWD. A modo de curiosidad, también cambia el bloque de combustión; en este caso, incorpora un 1.5 Turbo de 131 CV.

Pero seguimos en las mismas; el gasolina vuelve a quedarse escaso para 2.175 kg. En condiciones exigentes, y con la batería 'en horas bajas’, se mostrará débil para mover el conjunto, provocando un esfuerzo adicional que aumentará los consumos y el nivel sonoro dentro del habitáculo.

Tampoco debemos pasar por alto el apartado práctico, con una capacidad de maletero algo decepcionante para su tamaño. Ofrece 425 litros en los acabados Boost y Design, mientras que la terminación Comfort declara 450 litros; por comparar, el Opel Grandland PHEV registra 550 litros.

Precisamente, la versión Comfort cuenta con la mayor batería de la gama, 26,6 kWh, lo que proporciona hasta 125 km de autonomía eléctrica (80 km en Boost y 70 km en Design, con 18,3 kWh). En cualquier caso, admiten cargas a 11 kW en corriente alterna y 18 kW en continua.

Para finalizar, sólo nos falta hablar del precio. El nuevo BYD SEAL U DM-i 2025 parte desde 38.500 euros en el nivel Boost (36.990 euros con descuento, sin MOVES). A modo de ejemplo, el Ford Kuga PHEV de 243 CV parte desde 44.124 euros (33.866 euros con promoción al contado).