Hoy te traemos la noticia curiosa de la semana. Y no es otra que una nueva técnica para multar con radares de velocidad, que parece a todas luces infalible. ¿No nos crees? Pues atento.

En muchas ocasiones, ya te hemos hablado de nuevas e ingeniosas formas de multar por velocidad, más allá de los clásicos radares fijos, móviles y de tramo, como los radares en cascada, los radares antifrenazo o los radares en paralelo.

Sin embargo, en Francia nos llevan años de ventaja, cuando se trata de sancionar por exceso de velocidad. Y si hace unos días te hablábamos de un Audi RS 6 Avant que fue interceptado por un Alpine de la Gendarmería tras ser 'cazado' a 272 km/h, hoy toca recordar otra historia increíble que en su día nos contaron nuestros compañeros de Motor1.com Francia.

Doble radar, sensación (y multa) única

A fin de cuentas, en nuestro país vecino hace ya tiempo que empezaron a trabajar unos nuevos radares móviles, conocidos como radares privados. ¿No te suenan? La verdad, no aportan casi nada nuevo, más allá de que su funcionamiento está en manos privadas, en lugar de encontrarse a bordo de coches policiales, como sucede en España.

Obviamente, con esto se consigue que los radares sean mucho más 'productivos', trabajando hasta cinco veces más que los radares policiales 'convencionales', y por tanto, aumentando la capacidad de multar y recaudar. Ahora bien, ¿qué puede pasar cuando hay un punto especialmente bueno para multar? Pues que acaben coincidiendo dos radares a la vez...

Galería: Radares de velocidad (fijos y móviles)

Ya os decimos que el vídeo, grabado por Maxime Fontanier en las carreteras que bordean la ciudad de Soisy-sous-Montmorency, en el Val-d'Oise, tiene algún tiempo, pero no por ello deja de ser llamativo. 

Como puedes ver, dos radares privados, a bordo de un Peugeot 508 y un Volkswagen Golf, están aparcados a unos metros de distancia, realizando su labor de radar móvil con total precisión. ¿De verdad que lo hacen con fines relacionados con la seguridad?

Lo dudamos mucho. Sobre todo, porque cada conductor que sea 'retratado' hará frente a una doble sanción económica, así como a una doble pérdida de puntos. Algo que a la postre puede acabar con el carné retirado y la cuenta corriente vacía. Aunque como siempre decimos, la mejor manera de que no te multen es respetar los límites...

Volviendo al tema de los radares privados, debemos decir que son vehículos particulares de serie, sobre los que se instalan varios radares y cámaras, incluyendo dos módulos de infrarrojos en la parte delantera y trasera del coche, en el paragolpes, cerca de la matrícula.

Con ellos, lo que se consigue es analizar la velocidad de los vehículos que pasan y compararla con los límites de velocidad de la vía, recogidos por el GPS colocado en el parabrisas.

Así, si se produce un exceso de velocidad, una cámara de infrarrojos situada en el interior del salpicadero capta a los infractores, sin emitir siquiera un solo flash. Y todo, de manera independiente a la acción de los conductores de estos radares privados, que ni siquiera saben a quien han multado, ya que todo está automatizado y no tienen ninguna alerta ni acceso a esta información.

Vídeo: Maxime Fontanier