Los hay de varios tipos, pero todos tienen como objetivo multarte, si no estás respetando las normas de tráfico.

Los radares más conocidos son los que controlan la velocidad, pero también los hay de varios tipos e incluso, dentro de una misma categoría, están adaptados para instalarse en distintos soportes.

En los últimos años, este tipo de dispositivos ha evolucionado y crecido en número en España. El argumento de la DGT es la necesidad de un mayor control para reducir los accidentes mortales, en los que, según los informes, la velocidad está presente en un 29% de los casos.

Galería: Radares de velocidad (fijos y móviles)

Según el RACE, "en nuestro país hay 724 zonas en las que se controla la velocidad, 62 radares de tramo, 557 móviles para la flota de la Guardia Civil de Tráfico, 10 helicópteros y 8 drones para controlar las carreteras".

Es decir, hay un total de 1.361 puntos de control, a los que habría que añadir los que se encuentran en Cataluña, País Vasco y los distintos ayuntamientos de todo el país.

A continuación, te explicamos todos los tipos de radares que hay:

Radar fijo

Son dispositivos de uso y funcionamiento permanente, colocados en un punto concreto y que suelen ubicarse en pórticos de la carretera o en los laterales de la vía, protegidos normalmente por una cabina. La ley obliga a que se señalice su presencia.

Radar móvil

Se colocan en vehículos de la Guardia Civil que pueden ser camuflados o no, así como en trípodes colocados junto al carril.

Normalmente, están situados en espacios en los que no son visibles para los conductores, lo mismo en el caso de los instalados en la flota de coches de la autoridades.

Estos últimos, pueden funcionar mientras se circula o cuando están parados, apuntado el radar hacia la vía.

Radares de velocidad

Radar de tramo

Detecta la hora de entrada y salida de un coche en un tramo de carretera concreto. Con estas dos cifras, calcula la media, sancionando a aquellos que hayan superado la máxima permitida, aunque también debes tener en cuenta que rodar un 50% por debajo de esta, también implica una infracción.

De esta manera, se evita que un conductor que haya entrado con un gran exceso de velocidad por el primer pórtico, se pueda librar de la multa reduciendo su ritmo drásticamente, intentando bajar la media.

Pegasus

Es una aeronave de la DGT, concretamente un helicóptero, que puede volar a unos 300 metros de altura al suelo y que cuenta con dos sistemas de fotografiado, capaces de ofrecer una gran nitidez, incluso a largas distancias.

El dispositivo utiliza una serie de lásers, capaces de hacer los cálculos necesarios para saber si un vehículo está infringiendo las normas de circulación de la vía, siempre que no circule a una velocidad superior a los 250 km/h.

Radar de velocidad

Radar de semáforo

Esta tecnología, a diferencia de las anteriores, no controla la velocidad, sino que, en zonas urbanas, vela por la obligación de pararse ante un semáforo en rojo, sancionando a aquellos que se salten la señal luminosa.

Radar en cascada

En realidad, los radares en cascada funcionan como un complemento de los radares fijos, 'cazando' a aquellos usuarios de la vía que frenan justo antes de pasar por delante del dispositivo para, seguidamente, volver a acelerar y superar el límite máximo permitido.

Digamos que consiste en colocar un radar móvil poco después de uno de tipo fijo. Así de sencillo.

Radar velocidad

Radar Mesta Fusion

Aunque, por el momento, solo sabemos de su existencia en otros países de Europa, como Francia, es cuestión de tiempo que este tipo de radar se instale en nuestro país.

Consiste en un aparato de cerca de 4 metros de alto, que puede identificar y fotografiar diversas infracciones a la vez, con una amplitud de actuación de 200 metros y en carreteras con hasta 8 carriles.

Dicho esto, el Mesta Fusion controla que se respete la distancia de seguridad, la señalización de cambio de carril, la obligación de adelantar únicamente por la izquierda y en condiciones seguras, el no uso del arcén para circular, así como infracciones relacionadas con el uso del móvil al volante o con cualquier señal de tráfico que se encuentre en dicha vía.

Testigo del airbag y el pretensor de cinturones

Radar de cinturón

Son una serie de cámaras colocadas, casi siempre, en pórticos de carreteras convencionales y que son capaces de realizar hasta 50 fotos por segundo. De esta manera, los 270 radares de cinturón situados en distintos puntos de la geografía española, sancionan a aquellos conductores que no hagan uso del sistema de retención obligatorio.

Radar de ITV

Desde el año pasado, están en funcionamiento una serie de cámaras localizadas a la entrada y salida de las ciudades, que son capaces de leer la matrícula de un coche y, tras cruzar los datos con la DGT, iniciar el proceso sancionador, en caso de que fuera necesario.

Fuente: Periodista Digital