El año 2021 pasará a la historia como uno de los peores de la historia en cuanto a ventas de coches, con un desplome generalizado de las matriculaciones. La pandemia, la crisis de los microchips, el aumento de los precios y la reducción del poder adquisitivo de los consumidores han lastrado el mercado.

Hablamos de vehículos generalistas, porque las marcas de lujo protagonizaron un ejercicio comercial envidiable, hasta el punto de que muchas de ellas establecieron récords de matriculaciones, como BentleyLamborghini, Porsche y Rolls-Royce.

Galería: Bentley Bentayga S 2021

En cuanto a Ferrari, aunque no hay cifras oficiales, cerró el tercer trimestre de 2021 con un +19% respecto al año anterior y un +11,2 frente a 2019, por lo que también debería haber obtenido una plusmarca personal el año pasado.

¿A qué se deben estos récords? El director general de Rolls-Royce, Torsten Müller-Ötvös, lo ha intentado explicar diciendo: "Con el COVID-19, muchos se han dado cuenta de que la vida es corta. El que quiera ser feliz, que lo sea". Carpe diem en toda regla...

Galería: Rolls-Royce Cullinan 2018

Pero hay más: el mercado del lujo (2020 aparte) no conoce la crisis y parece ser inmune a las recesiones económicas, atrayendo ventas cuando todo parece estar parado. Este nicho de mercado es notoriamente anticíclico y escapa de los malos periodos económicos.

Sin duda, los coches más premium, aquellos que son capaces de definir el estatus de sus conductores, viajan rápido donde las marcas generalistas tienen dificultades. No en vano, los multimillonarios aumentaron su patrimonio en 2021 a pesar del mal momento generalizado.

Galería: Lamborghini Urus 2018 primera prueba

Viendo las cifras, uno se da cuenta inmediatamente de las diferencias entre Porsche, con un récord de 301.915 matriculaciones en 2021, y el resto de marcas, con cifras muy inferiores. 

Los fabricantes premium apuestan por la personalización integral para crear modelos a medida y también por modelos SUV, el segmento más de moda también entre los millonarios. 

En este nicho, hay varias 'gallinas de los huevos de oro'. Por ejemplo, el Lamborghini Urus, el Rolls-Royce Cullinan y el Bentley Bentayga, por no hablar de los Porsche Cayenne y Macan. Pero además, también los vehículos eléctricos comienzan a tener sus adeptos, como lo demuestra que el Taycan ya vende más que el 911.

¿Y qué pasará cuando llegue el Purosangue de Ferrari? Seguro que en Maranello ya se están frotando las manos con las enormes ventas que va a generar este 'no-SUV'. Está claro que las marcas premium saben qué ofrecer para ser más rentables que nunca...