Analizamos la versión de ciclo diésel D4 Momentum, la de acceso a la gama del nuevo SUV compacto nórdico.

Seguro que estás al tanto de los numerosos lanzamientos en el segmento de los SUV urbanos. Por citar algunos, nombraremos a los KIA Stonic, Hyundai KONA, Volkswagen T-Roc, SEAT Arona... Después de esta avalancha, le llega el turno al Volvo XC40 2018, un todocamino compacto, algo más largo que los anteriormente mencionados, que supone una alternativa a los rivales Premium alemanes. No lo decimos a la ligera, porque hasta la forma de pago es original.

Esta peculiar fórmula de adquisición se llama Care by Volvo y se asemeja a un alquiler. Abonando una cuota mensual, el cliente se podrá olvidar de todo... excepto de repostar el vehículo. Quizá la letra sea algo cara bajo mi percepción, pero, a cambio, quedas liberado de las responsabilidades cotidianas que implica el cuidado de un coche. 

Volvo XC40 2018 D4 Momentum

Primeras impresiones

La imagen de este SUV es distintiva y atractiva, cualidades que le permiten hacer frente, de tú a tú, a los Audi Q3, BMW X1 y Mercedes-Benz GLA. Como empieza a ser habitual en cualquier nicho de mercado, la marca permite personalizar el coche con una carrocería bicolor. En el caso de nuestra unidad de pruebas, la variante D4 Momentum, lucía el tono Amazon Blue, acompañado por un color blanco en el techo y las carcasas de los retrovisores. ¿Algo atrevido para una firma Premium ofrecer estas combinaciones cromáticas? Nosotros las consideramos un acierto. 

El habitáculo parece de primera calidad y está diseñado con inteligencia. Quizá no esté a la altura de los interiores de sus rivales germanos, pero la diferencia es cada vez menor, según va avanzando el tiempo. Además, también puede resultar llamativo, si se generan contrastes entre los colores seleccionados.  

Los que valoren el apartado práctico darán una alta nota al Volvo XC40 2018. Además de un gran maletero y de numeroso huecos portaobjetos para los ocupantes, el modelo sueco dispone de prácticas soluciones, tan útiles como las que puede tener un Skoda, famoso por sus ideas Simply Clever. 

La gran pantalla táctil, en formato vertical, domina el salpicadero. Seguro que te suena de otros Volvo y nos parece una excelente inclusión, pues no se tarda en cogerle el 'tranquillo'. En el día a día, estamos convencidos de que facilita la vida sobremanera. 

Volvo XC40 2018

En marcha

Hay que dejar claro desde un principio que el Volvo XC40 2018 no va destinado a un cliente deportivo, deseoso de tener las mismas sensaciones que en un turismo, pero con la comodidad y el espacio de un todocamino. Nosotros aplaudimos esta decisión de la firma nórdica, porque, a cambio, ofrece un coche cómodo, muy silencioso y, a su vez, estable y agradable de conducir. 

Así es, supera todo tipo de curvas con facilidad, aunque no está configurado para ser especialmente eficaz en tramos serpeteantes. No se trata de una crítica, sino de una simple apreciación. De hecho, el coche otorga un aplomo mayor del que podríamos esperar, dada su longitud, 4,42 metros. Además, todos sabemos que en un Volvo viajas totalmente protegido, en el fatídico caso de sufrir un percance.    

El motor turbodiésel D4, de 2,0 litros y 190 CV, ofrece un empuje correcto. El rendimiento va acorde a la potencia, sin resultar sorprendente en este campo. La variante de gasolina, también de 2,0 litros y con un turbocompresor, entrega 247 CV y encaja mejor con el automóvil. Muchos no la elegirán por los consumos, aunque animo a echar cuentas, si no vas a realizar muchos kilómetros al año.  

Más adelante, el Volvo XC40 2018 dispondrá de una versión de gasóleo de 150 CV, que, a priori, será la más adquirida de la gama. También habrá otra opción de gasolina, por debajo de la disponible actualmente, así que los clientes no tendrán dificultades en encontrar la que mejor se amolde a sus necesidades.  

Bajo nuestro parecer, la transmisión automática con convertidor de par, de ocho velocidades, es algo lenta en los cambios de marcha, aunque solo en kilómetros de máxima exigencia. De hecho, se adecua a la actitud relajada y refinada del coche. Realmente, solo echamos en falta un poco más de 'chispa' enlazando curvas, no en viajes a velocidades de crucero.  

Como podrás suponer, el equipamiento tecnológico convence a cualquiera. En el Volvo XC40 2018, el sistema de conducción semiautónoma Pilot Assist funciona a las mil maravillas. Básicamente, es un control de velocidad de crucero adaptativo con funciones ampliadas, que actúa siempre que el conductor tenga las manos en el volante. En cuanto a asistentes, el paquete Intellisafe Pro aglutina el sistema de control del ángulo muerto y el asistente de salida de aparcamiento trasero con detección de obstáculos, entre otras ayudas. 

Volvo XC40 2018 D4 Momentum

¿Deberíamos comprarlo? 

Ya te hemos informado antes de la posibilidad de alquilar el coche a través de Care by Volvo. Sea cual sea la forma de poseerlo, debería estar entre tus preferencias, si lo que quieres es un SUV exclusivo y de conducción agradable. Es, además, elegante y práctico, ideal para destacarnos en las grandes ciudades... y también sobrevivir a ellas. Cuanto más pienses en él, más motivos encontrarás para hacerte con uno... 

Todo sobre el Volvo XC40 2018:

Volvo XC40 D4 Momentum

Motor Diésel, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.969 cm3
Potencia 190 CV a 4.000 rpm / 400 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm
Caja de cambios Automática con convertidor de par, 8 velocidades
0-100 km/h 7,9 s
Velocidad máxima 210 km/h
Consumo 5,1 l/100 km
Tracción Integral
Peso en vacío 1.728 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 460 l
Precio base 42.220 euros

Prueba Volvo XC40 2018 D4 Momentum