La presentación del Renault 5 Prototype, que adelanta un modelo de producción eléctrico, ha provocado un verdadero terremoto informativo. Normal, si tenemos en cuenta que resucita uno de los clásicos de Renault más queridos en España.  

Huelga decir que el Renault 5 Turbo de los años 80, el mítico 'Culo Gordo', es uno de vuestros coches históricos favoritos. Así nos lo habéis hecho saber cada vez hemos publicado algún ejemplar de segunda mano a la venta o en una subasta

Por eso, esta brutal recreación de X-Tomi Design nos pone los dientes largos, pues imagina esta versión tan especial del modelo francés para el siglo XXI. ¡Queremos que se haga realidad ya!  

Galería: Renault 5 Prototype, el nuevo coche eléctrico

Respecto al prototipo de color amarillo que ha presentado el Grupo Renault, el render luce un aspecto mucho más deportivo. El paragolpes es específico, al igual que el capó y los pasos de rueda, que integran tomas de aire para refrigerar el equipo de frenos. 

Además, la combinación bicolor, rojo y negro, nos parece muy acertada para acentuar el carácter 'racing' del vehículo ecológico. Por supuesto, no faltan una enormes llantas de aleación de color negro, asociadas a neumáticos con un perfil muy bajo. 

También aparece un pequeño spoiler en la parte superior de la luneta trasera. Lamentablemente, X-Tomi Design no nos ha dado una visión trasera del hipotético deportivo eléctrico.

El Renault 5 Turbo desarrollaba 160 CV, a partir de un motor de gasolina de 1,4 litros con turbocompresor. Toda la fuerza se canalizaba al tren trasero ensanchado y el coche firmaba unas prestaciones realmente destacadas.  

Hablamos de una velocidad punta superior a los 200 km/h y de una aceleración de 0 a 100 en apenas 6,4 segundos. ¿Te imaginas una versión eléctrica que emulara estas cifras? Nosotros estaríamos encantados, desde luego. 

Como soñar es gratis, ojalá el Grupo Renault vea esta recreación y decida convertirla en realidad, porque supondría crear un coche eléctrico de estética retro verdaderamente aspiracional. ¡Crucemos todos los dedos, por favor!