Apodado 'la bestia negra', nunca llegó a debutar en el Campeonato del Mundo de Rallies.

Tres años después de su vuelta a la máxima categoría de los rallies, el fabricante japonés Toyota tiene un coche ganador en el World Rally Championship. Hablamos del Toyota Yaris WRC del equipo oficial Toyota Gazoo Racing, que consiguió el título de fabricantes del WRC en 2018, y el de pilotos en 2019, pero lo cierto es que la marca ha estado involucrada en el mundo de los rallies durante seis décadas.

A lo largo de este tiempo, muchos modelos Toyota han logrado triunfar en esta disciplina, como los distintos Celica o el Corolla, pero hay otros que no llegaron a tener la oportunidad de escribir su propia historia en el WRC, como es el caso del Toyota MR2 (222D) con motor central, que nunca llegó a debutar en el certamen.

Galería: Toyota MR2 WRC (222D) de 1985

Este deportivo fue desarrollado en el año 1985 por la división Toyota Motorsport GmbH, con sede en Colonia, Alemania, pero el proyecto nunca llegó a buen puerto, ya que la FIA canceló inesperadamente la categoría Grupo S en la que debía participar el modelo. Esta división fue ideada para sustituir a los salvajes Grupo B. Ahora bien, el accidentado desenlace de la temporada de 1986, se llevó por delante ambas categorías, debido a su peligrosidad. 

Estos modelos Grupo S no tenían el mismo requisito FIA que los Grupo B, es decir, no hacía falta fabricar 200 vehículos de calle para la homologación del coche de carreras, de manera que no se desarrolló una variante para carretera de este MR2 tan bestia.

Toyota MR2 WRC (222D) de 1985
Toyota MR2 WRC (222D) de 1985
Toyota MR2 WRC (222D) de 1985

En posición central, el purasangre 222D escondía un motor turboalimentado de gasolina, de 2,1 litros de cilindrada, con lubricación por cárter seco y, lógicamente, asociado a un sistema de tracción total, si bien se podía convertir en un propulsión trasera, al toque de un botón. Se decía que este coche habría tenido muchas posibilidades de colocarse a la cabeza del mundial de WRC, pero tristemente, nunca pudo demostrarlo. 

Además, los detalles sobre esta 'bestia negra', puesta a prueba únicamente en Europa y Japón, no se desvelaron hasta mucho tiempo después de la cancelación del proyecto, por lo que fue todo un secreto para los más aficionados, que sabían de su existencia pero no lo conocían al detalle. Todo un misterio... y una especie de modelo de culto.

Toyota MR2 WRC (222D) de 1985
Toyota MR2 WRC (222D) de 1985
Toyota MR2 WRC (222D) de 1985

Hablamos de un modelo que pesaba apenas 750 kilogramos, pero con un motor turboalimentado capaz de ofrecer una potencia de, al menos, 600 CV, además de un par motor máximo en el entorno de los 640 Nm, así que podemos hacernos una idea del nivel de prestaciones que era capaz de ofrecer. El piloto podía incluso alterar sobre la marcha la presión de soplado del turbo, entre 1,3 y 1,5 bares, a través de un pequeño mando en el puesto de conducción.

Actualmente existen dos ejemplares del Toyota MR2 WRC (222D). Por un lado, una unidad de color blanco, que está expuesta en el 'Toyota Mega Web Showroom', en Tokio, y por otro, la propia 'bestia negra' de TMG, que está en Colonia y se utiliza en ocasiones especiales. De hecho, ha aparecido en alguna ocasión en eventos, como el Goodwood Festival of Speed, al que corresponde el vídeo que os dejamos a continuación.