Sin duda, se trata de un caro y potente homenaje al coche que consiguió ganar las 24 Horas de Le Mans…

Con la celebración de las 24 Horas de Le Mans, se puso fin a la Super Season 2018/2019 del FIA WEC (o Campeonato del Mundo de Resistencia). Esa cita marcó el final del programa oficial del Ford GT, el modelo que ganó la prueba en el año 2016.

Para celebrar su exitosa vida, tanto en el propio WEC como en el IMSA WeatherTech SportCar Championship americano, la firma del óvalo se ha lanzado a crear un serie limitada muy especial.

Galería: Ford GT MkII 2019

El nombre de este superdeportivo es Ford GT Mk II, se ha presentado en el Festival of Speed de Goodwood y solo se van a fabricar 45 unidades para todo el mundo, fruto de la colaboración entre Ford Performance y Multimatic Motorsport (empresa que preparaba los coches del WEC).

La mala noticia es que costará cerca de 1,2 millones de dólares (1,06 millones de euros, al cambio) y que solo se podrá emplear en circuito. La buena, es que se ha desarrollado dejando al margen las limitaciones y regulaciones de cualquier campeonato… pero también, al margen de las homologaciones propias de los coches de calle. Lo que significa que hay 'barra libre' de potencia, ajustes de chasis y aerodinámica.

Ford GT Mk II, con 700 CV de potencia

En términos mecánicos, el propulsor 3.5 EcoBoost asciende hasta los 700 CV de potencia, lo que no es ninguna broma. Concretamente, son 44 CV más que el modelo de calle y demuestra de lo que sería capaz el GT de competición, sin el ajuste del 'temido' Balance of Perfomance. 

Por otra parte, se mantiene la transmisión automática de doble embrague, con siete velocidades, aunque recibe una puesta a punto específica.

Ensamblado en la fábrica donde nacen todos los GT, en Markham (Ontario), posteriormente, se envía a la sede de Multimatic Motorsport, que se encarga de la transformación. De hecho, ahí es donde se transfiere toda la experiencia en competición al Mk II.

Ford GT MkII 2019

Aerodinámicamente, las mejoras son brutales, asegurando hasta un 400% más de fuerzas descendentes que el modelo de producción. Algo que se consigue, por ejemplo, con un descomunal alerón de dos planos, un nuevo difusor, un splitter frontal de competición…

Por supuesto, el coche también es casi 91 kilos más ligero y mucho más ágil, al incorporar mejoras como una suspensión con amortiguadores ajustables en cinco posiciones o unos neumáticos Michelin Pilot Sport de competición.

Ford GT MkII 2019
Ford GT MkII 2019

Otros aspectos llamativos son el empleo de un sistema de refrigeración exclusivo, mediante inyección de agua, una gran toma de aire en el techo o la inclusión de un equipo de frenos con discos carbocerámicos, desarrollado por Brembo.

Por dentro, cuenta con un baquet de competición con arnés de seis puntos, fabricado por Recaro, al tiempo que se ofrece la posibilidad de incluir un segundo asiento, para enseñarle al copiloto de lo que es capaz el coche. Es cierto, también podría verlo con el sistema de telemetría que incluye, pero eso sería mucho menos emocionante…