El nuevo utilitario alemán crece de tamaño, añade más tecnología e incluye una interesante mecánica turboalimentada de 95 CV.

La nueva generación del Volkswagen Polo, la sexta según el fabricante, ha supuesto una evolución en muchos aspectos. Por tamaño, tecnología y motorizaciones, el utilitario alemán, fabricado en la planta navarra de Landaben, opta a liderar la categoría con más peso de nuestro país, en lo que a ventas se refiere. Ya hemos podido probar el nuevo Volkswagen Polo 2018, en concreto, la motorización 1.0 TSI 95 CV en combinación con el acabado Sport, el más completo de la gama.

Respecto al tamaño y a su apariencia, el nuevo Polo ha ganado en empaque, fundamentalmente, debido al aumento en las dimensiones. Ahora es 8 centímetros más largo y 7 centímetros más ancho. La distancia entre ejes también ha crecido, pasando de 2,47 a 2,56 metros.

Ese incremento se nota, principalmente, en el interior. Las plazas traseras disponen de más espacio para las piernas y eso se nota, en términos de comodidad. Además, la capacidad del maletero también ha crecido y anuncia un volumen de 351 litros, de los más grandes de la categoría.

Primera prueba Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV

Volkswagen Polo 2018, un serio rival para el SEAT Ibiza

Al emplear la plataforma modular MQB A0, la misma que el SEAT Ibiza, el representante alemán se beneficia de una dinámica de conducción muy ágil y segura. En este sentido, las reacciones que percibe el conductor y los ocupantes son muy parecidas a las del modelo español.

Principalmente, si tenemos en cuenta, que nuestra unidad de pruebas está vestida con el acabado Sport y eso le confiere un punto más de firmeza, en términos de suspensión, que el resto de acabados, como el Advance, por ejemplo.

Primera prueba Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV

El nuevo Volkswagen Polo 2018 transmite sensaciones de coche de mayor tamaño. No es que sea una reproducción del Golf, pero sin duda, ofrece unas cotas de comodidad, insonorización y habitabilidad a la altura de los mejores de la categoría. El utilitario alemán se convierte, más que nunca, en un vehículo capaz de responder a las múltiples necesidades de cualquier familia.

En ciudad, los 4,05 metros de longitud le permiten navegar por las calles sin esfuerzos. Además, la estabilidad del modelo alemán invita a circular por carretera cuando sea necesario. Esta versión, en concreto, incluye una caja de cambios manual de cinco velocidades, lógica para la potencia del motor.

Sin embargo, los que vayan a moverse más por carreteras de doble sentido que por la ciudad, deberían optar por este mismo propulsor, pero con 115 CV, que incluye una caja de cambios manual de seis velocidades y asegura una respuesta más contundente.

Mecánica de tres cilindros, turboalimentada y con 95 CV

Si regresamos al motor 1.0 TSI de 95 CV, el bloque tricilíndrico y turboalimentado tiene una cilindrada de 999 cm3. Desarrolla un par motor máximo de 175 Nm entre 2.000 y 3.500 rpm y anuncia unas prestaciones oficiales decentes, con una velocidad máxima de 187 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos.

Respecto al consumo de combustible, oficialmente, se conforma con 4,5 litros cada 100 kilómetros. Ese dato, unido a los 40 litros de capacidad del depósito de combustible, aseguran una autonomía máxima teórica superior a los 880 kilómetros. Sin embargo, en condiciones de tráfico y conducción reales, el gasto de carburante aumenta hasta los 6,0 litros; una cantidad que sigue siendo bastante razonable.

Primera prueba Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV
Primera prueba Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV
Primera prueba Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV

El habitáculo está bien insonorizado y el ruido que procede del vano motor llega bastante filtrado al interior. El puesto de conducción es confortable y la visibilidad, bastante buena. El incremento de anchura de la carrocería también se nota en las plazas delanteras y traseras. El Polo se hace mayor y eso es una magnífica noticia.

El eje delantero pisa con aplomo y la dirección asistida informa al conductor con precisión del terreno por el que circula. Aunque no es un vehículo ideado para circular rápido, lo cierto es que la firmeza de la suspensión y la eficacia con la que negocia las curvas, incitan a conducir al Polo con ritmos alegres. En este sentido, está al mismo nivel que el SEAT Ibiza y eso también habla bastante bien del representante germano.

Primera prueba Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV

El otro apartado en el que ha ganado bastantes enteros el modelo alemán es en el campo del infoentretenimiento. Nuestra unidad incluía la instrumentación digital Volkswagen Digital Cockpit, heredada de sus hermanos mayores, además de la pantalla multimedia táctil Composition Media, con un tamaño de 8,0 pulgadas.

El diseño del salpicadero sigue la línea marcada por el Golf y eso le añade un toque de exclusividad. En este sentido, el nuevo Polo se beneficia de dispositivos también presentes en el compacto, como los faros full LED, el techo panorámico de cristal (uno de los más grandes de la categoría) y la recarga de teléfono inteligente por inducción, así como la suspensión adaptativa Sport Select. Por supuesto, todos estos elementos son opcionales.

Para finalizar, debes saber que el precio de partida de este vehículo es de 17.780 euros, una cantidad ligeramente por encima de la media del segmento. Sin embargo, al corroborar la dotación de serie que acompaña al acabado Sport y las buenas sensaciones que transmite el nuevo Polo, su adquisición resultará una apuesta segura.

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Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV

Motor Gasolina, 3 cilindros en línea, turboalimenado, 999 cm3
Potencia 95 CV entre 5.000 y 5.500 rpm / 175 Nm entre 2.000 y 3.500 rpm
Caja de cambios Manual, 5 velocidades
0-100 km/h 10,8 s
Velocidad máxima 187 km/h
Consumo 4,5 l/100 km
Tracción Delantera
Peso en vacío 1.070 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 351 l
Precio base 17.780 euros

Primera prueba Volkswagen Polo Sport 1.0 TSI 95 CV