El Rolls-Royce Phantom 2018 no es un automóvil más, es el mejor coche de lujo del mundo. Y lo hemos probado en los Alpes suizos.

Lucerna, Suiza

Silencio. El chófer cierra la puerta del coche y acomodo la cabeza en una almohada mientras suspiro y cierro los ojos. Ha sido una semana larga y desalentadora, entre aeropuertos, aviones, atascos, llamadas telefónicas con malas noticias y un universo que, en los últimos siete días, ha tendido al caos y al malestar. Pero ahora, todas mis preocupaciones se han esfumado. Solo hay paz, comodidad y silencio. Este Rolls-Royce Phantom 2018 es más que un coche, es una válvula de escape.  

Este Rolls-Royce es pura serenidad sobre ruedas, pero ponerse a sus mandos no es aburrido, en absoluto. Está desarrollado a partir de la nueva plataforma modular La Arquitectura del Lujo (sí, no es broma), fabricada íntegramente en aluminio, y es la base sobre la que se desarrollarán los futuros modelos de la marca. En la práctica, esta base convierte al Phantom en un modelo más ligero y rígido que su antecesor, aunque hablar de ahorro en un peso de 2.585 kilos, tampoco parece primordial. 

De hecho, por cada kilo de peso ahorrado, se ha introducido un kilo más de material aislante. De hecho, la reducción del ruido ha sido la gran preocupación de Rolls-Royce, que ha trabajado con Continental para desarrollar una versión especial del neumático ContiSportContact 6, que puede incluir una espuma aislante en su cara interna para evitar el ruido. Que se escuchen los tacones al caminar es de mala educación.

Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba

En las carreteras de los Alpes suizos, este Rolls-Royce no me hace sudar mientras enlazo curvas a uno y otro lado.

En el Rolls-Royce Phantom 2018 hay tal sensación de quietud que apenas puedo percibir el sonido del propulsor V12 de 6,75 litros; incluso, al acelerar a fondo. Y aunque esta cilindrada es icónica en la compañía británica, el motor es completamente nuevo y está dotado de un par de turbocompresores. De hecho, con 570 CV y un impresionante par máximo de 900 Nm, a tan solo 1.700 rpm, este coche es capaz de ganar velocidad con una consistencia asombrosa. 

Este propulsor está combinado con una transmisión automática con convertidor de par ZF, de ocho velocidades, que utiliza el navegador para detectar la carretera por la que circula el vehículo, ajustando la respuesta del cambio para conseguir una experiencia de conducción lo más suave posible.

Desde cualquiera de los asientos, incluido el del conductor, el funcionamiento de la transmisión es absolutamente imperceptible. Ni siquiera se echan de menos las levas del cambio. En automóvil con un funcionamiento tan perfecto, son un elemento superfluo. 

Delante o detrás, tú eliges

Estamos seguros de que la mayoría de los propietarios de un Rolls-Royce Phantom 2018 prefieren que sea el chófer el que conduzca, pero hay un porcentaje de clientes -sobre todo en el mercado estadounidense-, que prefieren ponerse al volante... y seguro que agradecen el cambio generacional.

El antiguo Phantom era tan cómodo como una alfombra voladora, pero también un automóvil mastodóntico y poco agradable de conducir. Pero ya no es así. Todavía es enorme (en su versión larga mide 6,10 metros), pero en las reviradas carreteras de los Alpes suizos, este Rolls-Royce no me hace sudar mientras enlazo curvas a uno y otro lado. 

El Phantom cuenta con una serie de tecnologías, relacionadas con la dinámica de conducción, y la dirección a las cuatro ruedas es una de ellas. Se trata de un sistema definitivo de cara a mejorar la maniobrabilidad y que aporta confianza al conductor a la hora de afrontar giros pronunciados. No convierte a este Rolls-Royce en un coche deportivo, ni de lejos, pero cuando te acercas a alta velocidad a una curva, su efecto es similar al de sentir una mano amigable en la espalda, en un momento complicado. 

Nada en el Rolls-Royce Phantom 2018 transmite sobresaltos, ni siquiera su capacidad de aceleración, a pesar de que alcanza 100 km/h en poco más de 5,0 segundos. Lo mismo sucede al frenar a fondo: este coche se detendrá con toda la dulzura y el equilibrio que puedas imaginar.

De hecho, aunque la experiencia de conducción está marcada por el excelente confort de la suspensión adaptativa Magic Carpet Ride, este Phantom tiene una agilidad similar a la de los Ghost y Wraith, que no es demasiada, pero no está mal teniendo en cuenta que se trata de un modelo mucho más voluminoso.

Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba

Cualquiera que viaje en un Rolls-Royce debe bajarse más relajado que cuando subió.

Pero aunque el Rolls-Royce Phantom 2018 resulta agradable de conducir, es mucho, mucho más interesante viajar en sus asientos traseros. En cuanto el chófer pulsa un botón situado en el tirador, la puerta trasera se cierra y comienza la experiencia más agradable. 

Las plazas posteriores cuentan con controles para manejar el sistema multimedia y los asientos son calefactables, reclinables e incorporan función masaje. Hay un portabebidas específico para botellas normales y otro, específico, para las de champagne, en la nevera trasera. Te recomendamos que te quites los zapatos y apoyes los pies sobre las gruesas alfombrillas. No se puede vivir una experiencia más lujosa en la actualidad. 

Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba

La idea es que cualquiera que viaje en un Rolls-Royce baje más relajado del coche que cuando subió. Es casi imposible que me quede dormido en un automóvil, pero viendo el exuberante paisaje montañoso suizo a través de las ventanillas tintadas dobles, con seis capas de aislamiento, se me hace difícil mantener los ojos abiertos. A eso también ha contribuido el jet lag. 

Pera cuando paro en el coffee stop, mis ojos se abren como platos. Frente a mí hay una docena de Phantom, reunidos en el aparcamiento. Cruzarte con un Rolls-Royce Phantom 2018 siempre es un espectáculo, independientemente de donde vivas, de modo que doce es el no va más. Y es que, en esta nueva generación, el diseño cuenta con una delicada elegancia, que te invita a estudiar cada detalle. Es un coche majestuoso.

Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba

Las posibilidades de equipamiento y personalización son ilimitadas. Tu cuenta corriente pondrá el límite.

De hecho, en vez de crear un modelo que pudiera parecer descomunal, es bastante proporcionado. Es imponente, con un capó muy alargado, unos laterales que fluyen hacia atrás y una trasera que va desde el exterior hasta el centro del coche. Tanto las llantas de aleación de 20 pulgadas, como las de 21 opciones, parecen de la medida apropiada, teniendo en cuenta el tamaño general del Phantom.

Por otro lado, están las posibilidades de equipamiento y personalización, en las que tu cuenta corriente pondrá el límite. Colores, materiales, bordados, inserciones decorativas... todo puede ajustarse a las especificaciones solicitadas por el cliente. Y eso, antes de llegar a 'La Galería', una pieza de vidrio que se extiende a lo largo del salpicadero, en la que se puede incorporar cualquier cosa con la que seas capaz de soñar.

¿Puedo sugerir rosas de porcelana? ¿O tal vez la interpretación de un artista de tu código genético? ¿Quieres que oro plateado? ¿O una pintura al óleo, totalmente original? ¿O plumas de gallina francesas de cinco años de edad? ¿O hilos de de seda? ¿O diamantes? ¿Y por qué no los diamantes hechos con el composite de otros  Rolls-Royce? Todo esto es posible. 

Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba
Rolls-Royce Phantom 2018, primera prueba

Por supuesto, todo esto tiene un precio: casi 400.000 euros para la versión 'convencional' y más de 500.000 para la variante larga. Para los clientes del Rolls-Royce Phantom 2018, el dinero no es problema. Si te apetece, lo compras y listo. 

En cuanto a los puntos débiles, realmente no tengo ninguno: ¿cómo encontrar fallos en un coche como este? Claro, tal vez haya alguna pequeña imperfección en la costura de las almohadas que tengo en la cabeza, pero son cosas de la fabricación artesanal. Tal vez, el sistema multimedia me recuerde al del BMW Serie 7 de mi corredor de bolsa, la dirección podría tener mejor tacto y los frenos deberían tener algo más de mordiente.

Pero insisto, esos son los problemas a los que deberá enfrentarse mi conductor, no yo. ¿Qué más puedo pedir? Estoy en un silencio feliz y pacífico... me encuentro en el mejor coche del mundo. 

Rolls-Royce Phantom 2018, más información:

ROLLS-ROYCE PHANTOM 2018

Motor Gasolina, 12 cilindros en V, biturbo, 6.750 cm3
Potencia 570 CV / 900 Nm
Caja de cambios Automática, 8 velocidades
0-60 mph 5,1 s
Consumo -
Velocidad máxima 250 km/h
Tracción Propulsión trasera
Peso en vacío 2.585 kg
Número de asientos 4
Precio base 400.000 euros

Forma parte de algo grande

Rolls-Royce Phantom 2018: Primera prueba