Con estilo, capaz de transportar a una familia y de hacerte disfrutar en una carretera de curvas. Polivalente es la palabra que mejor define al Mazda CX-5 2018.

Desde su aparición en 2012, el CX-5 ha sido uno uno de los Mazda más especiales. De hecho, fue el modelo encargado de estrenar la tecnología SKYACTIV, que en la actualidad supone el 25% de las ventas de la marca a nivel mundial y, sin duda, se ha convertido en uno de los todocaminos favoritos de los conductores españoles.

Y ahora ya está aquí su segunda generación, dispuesta a repetir los éxitos de su predecesor. Así que para comprobar de lo que es capaz el nuevo Mazda CX-5 2018, nos hemos puesto al volante de una de sus versiones de ciclo diésel más equilibradas: el 2.2 SKYACTIV-D, de 150 CV, con la terminación superior Zenith Cuero Blanco.

¿Su objetivo? Posicionarse por encima de todos sus competidores generalistas... y situarse a la altura de modelos Premium, como el Audi Q5 o el BMW X3.

 

Mazda CX-5 2018: un diseño distinguido

Es justo reconocer que, en los últimos años, Mazda es una de las marcas que ha apostado por comercializar modelos con un estilo más original. Y como no podía ser de otra forma, la imagen del nuevo Mazda CX-5 2018 se sale de lo convencional. Encuadrado dentro de la línea de diseño KODO del fabricante nipón, cuenta con un aspecto dinámico, distinguido y con un cierto toque Premium.

Su imagen ahora resulta más afilada, gracias a unos pilares delanteros retrasados 35 milímetros respecto a su antecesor, un capó más alargado, unos nuevos grupos ópticos con tecnología de tipo LED más estilizados, la gran parrilla frontal rediseñada… Además, este todocamino redondea su imagen con unas llantas de aleación de 19 pulgadas (de serie) y una gama de colores compuesta por nueve tonos. El Machine Gray de nuestra unidad cuesta 670 euros.

En cuanto a las dimensiones, mide 4,55 metros de longitud, 1,84 metros de ancho y 1,67 metros de alto, cifras similares a las de su antecesor.

Prueba Mazda CX-5 2018

Mazda CX-5 2018: así es su interior

Abro la puerta y me acomodo en unos asientos eléctricos de piel blanca y, a continuación, regulo en altura y profundidad el volante multifunción forrado en piel. La postura de conducción es elevada, como en la mayoría de los SUV, pero cómoda para conductores de todas las tallas.

De puertas hacia dentro, el tacto de los materiales y los ajustes dejan claro que el Mazda CX-5 2018 es un modelo de calidad. En el salpicadero, la pantalla de 7,0 pulgadas del sistema multimedia MZD Connect es la gran protagonista: cuando el coche está parado, funciona como una pantalla táctil. Pero una vez que inicias la marcha, debes manejarla desde un conjunto de botones ubicados entre los asientos. Personalmente, creo que es una solución inteligente para evitar distracciones.

Prueba Mazda CX-5 2018
Prueba Mazda CX-5 2018

Por lo demás, el conductor tampoco echará en falta un sistema de proyección de información Head Up Display, que también muestra los datos del sistema de reconocimiento de señales de tráfico. 

Centrándonos en el espacio interior, el Mazda CX-5 2018 es un modelo polivalente, con capacidad para transportar a una familia con todo su equipaje. En las plazas traseras, dotadas de un respaldo reclinable, pueden viajar dos pasajeros de hasta 1,90 metros con total comodidad, por espacio para las piernas y altura; incluso, un tercer ocupante viajaría sin agobios.  

Tampoco habría problemas con el equipaje. El maletero, al que se accede a través de un portón con apertura y cierre eléctricos, es regular y cuenta con unos generosos 506 litros de capacidad, que se pueden ampliar hasta los 1.620 litros, cuando se abaten los respaldos traseros.

Prueba Mazda CX-5 2018
Prueba Mazda CX-5 2018

Mazda CX-5 2018: un motor de nivel

Hay dos apartados en los que este Mazda CX-5 2018, con tracción total, es un referente: el rendimiento de la mecánica y la dinámica de conducción. 

El propulsor 2.2 de ciclo diésel es suave, agradable y mueve al CX-5 con mucha agilidad, gracias a que incorpora dos turbos que funcionan coordinados: uno de ellos empuja a bajas revoluciones mientras que, el otro, lo hace en la zona media y alta del cuentavueltas. 

Su rendimiento es muy bueno. Resulta suave, silencioso y, gracias a su generosa cilindrada, ofrece una respuesta contundente en cuanto se superan las 1.500 rpm... manteniéndola hasta superar las 5.000 rpm. Una cifra muy elevada para un propulsor de ciclo diésel.

Además, durante nuestra prueba, ofreció un excelente consumo medio real, de 6,3 litros cada 100 kilómetros. Sin duda, se trata de uno de los mejores motores de su potencia, y encaja a la perfección con la filosofía de este SUV.

Prueba Mazda CX-5 2018

Tiene el 'toque' deportivo habitual en Mazda

En cuanto arrancas, es fácil percibir que el Mazda CX-5 2018 es un modelo muy agradable de conducir. En este aspecto, es un referente entre los SUV medios, gracias a una suspensión que contiene a la perfección el balanceo de la carrocería y que, además, ofrece un nivel de confort notable. 

Por otro lado, la caja de cambios manual, de seis velocidades, combina un manejo preciso con unos recorridos exactos de la palanca. Por último, una dirección rápida y con un tacto agradable y firme, ayudan a redondear un modelo brillante en el apartado dinámico. 

Asimismo, si eres de los que te gusta practicar actividades al aire libre o estar en contacto con la naturaleza, su sistema de tracción total, te permitirá abandonar el asfalto sin problemas, siempre que no pretendas enfrentarte a grandes dificultades.

En conclusión, el nuevo Mazda CX-5 2018 puede presumir de ser un SUV polivalente para toda la familia. Además, aporta una imagen con un toque Premium y destaca en apartados como la dinámica de conducción, la calidad de terminación o el rendimiento del motor. Sin duda, una buena compra. 

Prueba Mazda CX-5 2018

Mazda CX-5 2018: no falta equipamiento

Equipamiento de serie: climatizador automático bizona, llantas de aleación de 19 pulgadas, volante multifunción, faros adaptativos AFLS con tecnología de tipo LED, sensores de lluvia e iluminación, cámara trasera de asistencia al aparcamiento, navegador con pantalla táctil de 7,0 pulgadas, sistema de apertura y cierre elétricos del portón, sistema de acceso y arranque sin llave, control de velocidad de crucero adaptativo, asistente de frenada de emergencia automática en ciudad...

Equipamiento opcional: pintura metalizada Machine Gray (670 euros).

Mazda, más información en Motor1.com:

 

Mazda CX-5 2.2 SKYACTIV-D 150 CV 4WD Zenith Cuero Blanco

Motor Diésel, cuatro cilindros en línea, biturbo, 2.191 cm3
Potencia 150 CV a 4.500 rpm / 380 Nm entre 1.800 y 2.600 rpm
Caja de cambios Manual, 6 velocidades
0-100 km/h 9,6 s
Velocidad máxima 199 km/h
Consumo 5,4 litros
Tracción Integral 4WD
Peso en vacío 1.520 kilos
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 506 litros
Precio base 37.880 euros

Forma parte de algo grande

Mazda CX-5 2018, prueba a fondo