Ford Explorer 340 CV AWD, Guía de compra: ¿mejor que el VW ID.4?
El SUV eléctrico estadounidense toma la plataforma del modelo alemán, pero poco tiene que ver con él en muchos aspectos.
Un resumen fácil (y equivocado) del nuevo Ford Explorer eléctrico sería decir que es un Volkswagen ID.4 con un aspecto más 'americano', es decir, más rectilíneo. De acuerdo, toma la plataforma MEB del modelo alemán, pero Ford ha creado un SUV con un tacto diferente y con un interior bastante distinto.
En concreto, la marca del óvalo azul ha mantenido lo bueno de su 'primo' germano y ha optimizado los puntos mejorables, con lo cual ha aprovechado a la perfección esta alianza. Nosotros hemos probado el Explorer tope de gama, con dos motores (tracción total), 340 CV y acabado Premium, que se acerca a los 60.000 euros.
El Ford Explorer 340 CV AWD, en cinco puntos clave:
Galería: Prueba Ford Explorer Premium 340 CV AWD
Diseño
Frente a la fisonomía aerodinámica del ID.4, el Explorer emplea un frontal muy poderoso y elevado (no me gustaría ser un peatón si me lo encontrara de frente), así como una línea general muy 'musculosa', hasta el punto de que, en vivo, cuesta creer que mida tan sólo 4,47 metros de longitud.
Por supuesto, la parrilla es cerrada y las llantas de aleación pueden ser de hasta 21 pulgadas, como las de nuestra unidad de pruebas, que cuestan 600 euros en el catálogo opcional. En cambio, por los faros Matrix LED y el color Azul My Mind no hay que pagar un sobreprecio en el acabado Premium.
Interior
En la cabina, se mantiene la pequeña instrumentación de 5,3 pulgadas del ID.4 (que incluye el ordenador de a bordo, no como antes), pero se adopta una nueva pantalla central en formato vertical de gran tamaño (14,6 pulgadas).
Este monitor es deslizable, es decir, se puede ubicar con diferentes ángulos de inclinación y además puede funcionar como una guantera, pues detrás de él dispone de un hueco para guardar la cartera o las llaves. A ese hueco no se puede acceder cuando cerramos el coche.
El módulo con los botones de iluminación lo tapa el volante, así que no resulta fácil manejarlos. Asimismo, como el selector del cambio es una leva en la parte derecha del volante, el manejo del limpiaparabrisas y el limpialuneta pasa a la leva izquierda, es decir, a la del intermitente.
Tal y como sucede en el ID.4, no hay cuatro mandos para los elevalunas eléctricos en la puerta del conductor, sino sólo dos. Para accionar los traseros, primero hay que pulsar el botón Rear. ¿Quién ha pensado en algo así y, sobre todo, quién lo ha aprobado?
Hablando de levas, carecemos de unas para variar la intensidad de la frenada regenerativa, con lo cual nos tenemos que conformar con el modo B. El techo panorámico oscurecido (1.241 euros) carece de cortinilla, pero no lo hemos probado en días calurosos, así que le dejaremos un margen de confianza.
En el apartado práctico, debemos alabar el espacio en las plazas laterales posteriores y además la central es más ancha y cómoda de lo habitual, también por el suelo plano. Eso sí, la banqueta resulta fija, así que no podemos adaptar el espacio a nuestro gusto.
En cuanto al maletero, los 470 litros no están nada mal, aunque no supongan una referencia en el segmento. No hay 'frunk' delantero para guardar los cables de carga, pero lo que menos me ha gustado ha sido la endeble cortinilla cubremaletero, que no hace honor a un vehículo de casi 60.000 euros.
Mecánica
La variante tope de gama, con dos motores y 340 CV combinados, presume de unas prestaciones propias de un deportivo, con un 0 a 100 en apenas 5,3 segundos. El coche normalmente es un propulsión trasera que, cuando se le demanda un impulso extra, activa el motor delantero. Por cierto, Ford no ha dado la potencia por separado de cada una de esas mecánicas.
Con un rendimiento tan extraordinario, lo normal es que se note en el consumo. Lo cierto es que, con una conducción normal, nos hemos movido en el entorno de los 20/21 kWh cada 100 kilómetros, con lo cual hemos estado lejos de los 16,6 que homologa la marca en ciclo mixto. Por lo tanto, la autonomía real está en el entorno de los 400 km y no en los 532 que homologa Ford.
En este punto, no nos parece de recibo que en el Explorer más lujoso haya que pagar 1.299 euros por la bomba de calor para lograr que el alcance no quede muy mermado al activar la climatización o los asientos calefactables. La batería de 79 kWh netos se puede recargar a un máximo de 185 kW en corriente continua y es posible pasar del 0 al 80% en tan sólo 26 minutos.
En marcha
Un año ha tardado Ford en lograr el tacto dinámico que buscaba para el Explorer. Después de conducirlo, debemos felicitar a los ingenieros encargados del asunto porque he notado un SUV que se sujeta muy bien en las curvas y permanece bastante fiel a la trayectoria que le marcamos.
No oscila, ni bambolea y la dirección también presenta un tacto muy agradable. Ahora bien, no todo es positivo, porque el pedal del freno se hunde demasiado hasta que empezamos a notar que el vehículo se detiene (¿será culpa de los tambores traseros?) e insistimos en que unas levas hubiesen ayudado a lograr una conducción más pasional.
Por lo demás, la posición al volante es muy buena y la tracción total genera un plus de seguridad y confianza, sobre todo en estos días tan fríos que hemos pasado con el coche. Frente a las variantes de propulsión trasera, este Explorer AWD se conduce muy fácil por puertos con asfaltos húmedos y resbaladizos, como el de Navacerrada, entre Madrid y Segovia. Ojo a la destacada altura libre al suelo, cifrada en 20,2 cm, que le permite explorar (nunca mejor dicho) caminos sencillos.
Equipamiento y precio
El acabado Premium incluye casi todo de fábrica, excepto el Paquete Driver (con asistencias a la conducción, las cámaras 360º y el Head-up Display), el techo panorámico antes citado, la bola de remolque y algunas pinturas. Por lo tanto, no hay que pagar más por el navegador, la iluminación LED multicolor o el equipo de sonido premium B&O, con diez altavoces y subwoofer.
Este lujoso Explorer cuesta 58.871 euros, incluyendo el descuento directo de la marca valorado en 2.904 euros. La mala noticia es que, al superar los 45.000 euros de coste sin IVA, dicha versión no entra en el Plan MOVES y debemos renunciar a los 7.000 euros de promoción por entregar un coche para achatarrar.
Galería: Ford Explorer eléctrico, primera prueba
Ford Explorer Premium AWD 340 CV Rango Extendido
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