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Renault Embleme: el shooting brake que anticipa el futuro

Tiene una batería de 40 kWh para los desplazamientos diarios y una pila de combustible para trayectos largos.

Renault Embleme concept shooting brake
Foto: Renault

¿Cuál será el futuro de Renault? Los coches eléctricos, por supuesto, pero el hidrógeno sigue siendo una vía que el fabricante francés quiere explorar a fondo. Una tecnología que ha estado presente en varios prototipos de los últimos años y que también formará parte del Salón del Automóvil de París 2024 bajo la carrocería de un shooting brake. 

En la cita francesa debutará el Renault Embleme, un elegante concept que se muestra hoy a través de las primeras fotos oficiales, completadas con toda la información técnica. Desde luego, llamativo es...  

Motor eléctrico de 218 CV

Basado en la plataforma AmpR Medium, el coche combina líneas tensas y deportivas con un tren motriz de nuevo desarrollo. Con una longitud total de 4,80 metros y un peso reducido de 1.750 kilos, representa, según la empresa, su voluntad de seguir invirtiendo en los segmentos C y superiores, por tanto en los dedicados a las familias y a los viajes largos.

Emblemas Renault 2024

Renault Embleme 2024

Fue precisamente la idea de los viajes largos la que dio luz verde al desarrollo de su particular cadena cinemática, verdadera estrella del proyecto. En efecto, el Embleme está propulsado por un motor eléctrico de 160 kW (218 CV), alimentado por una batería con 40 kWh, que garantiza una distancia suficiente para los desplazamientos diarios.

Cuando los trayectos se alargan, entra en juego una pila de combustible de 30 kW, alimentada a su vez por un depósito de hidrógeno de 2,8 kg. Así, la autonomía total declarada por Renault es de 1.000 km, un valor 'psicológico' importante para quien compre hoy un coche para transportar a toda la familia.

Emblemas Renault 2024

Renault Embleme 2024, vista lateral

Emblemas Renault 2024
Emblemas Renault 2024

Un reto ambicioso

El reto más importante de este proyecto, según la firma del rombo, ha sido reducir al máximo (junto con los 20 socios que han participado en él) su huella de carbono a lo largo de todo su ciclo de vida, un logro conseguido gracias a un exhaustivo trabajo de eficiencia energética y aerodinámica.

Según Renault, el Embleme consigue emitir un 90% menos de CO2 equivalente que los vehículos producidos hoy en día, es decir, sólo cinco toneladas desde el momento de su fabricación hasta su desguace.

Aún no está claro si llegará a convertirse en un coche de producción, pero para saber más sólo hay que esperar al Salón del Automóvil de París 2024, que se celebrará del 14 al 20 de octubre. Y ojo, porque todo apunta a una nueva filosofía de diseño dentro de la casa francesa.

Galería: Renault Embleme 2024