A lo largo de sus cuatro generaciones, entre 1991 y 2019, el SEAT Toledo siempre fue una práctica y elegante berlina. ¿Siempre, siempre? Bueno, no del todo, ya que en la tercera entrega del modelo, la marca se decidió a innovar, alejándose del clásico concepto del tres volúmenes. 

Sin duda, la década de los 2000 supuso una revolución total para el diseño de SEAT, que dio un giro radical a la imagen de sus productos, bajo el lema 'Auto Emoción'. Sin embargo, esa revolución tal vez fue un poco demasiado grande para el Toledo.

Y es que, la tercera generación rompió con la clásica línea del sedán de tres volúmenes, que tan buenos resultados había dado en el pasado. Un modelo que, con 4,47 metros, era apenas más largo que el modelo anterior, pero con sus 1,57 metros de alto, sí que era significativamente más alto.

Galería: Seat Toledo III (2004-2009)

Sobre todo de frente, el SEAT Toledo III se parecía mucho al León. Y luego estaba el Altea, que pretendía ser un monovolumen compacto... aunque sus dimensiones eran muy parecidas a las del Toledo.

Pero claro, todo tiene su explicación. Y esta tercera generación del Toledo se basó en la nueva tendencia iniciada por Renault con el Vel Satis, Fiat con el Croma II y Opel con el Signum, para dar a sus berlinas un carácter más práctico... aunque no tuvo mucho éxito.

SEAT Tango concept (2001)

SEAT Tango Concept (2001)

De hecho, en un principio, la nueva generación del SEAT Toledo iba a seguir las líneas de las anteriores, ya que se iba a basar en el aspecto del prototipo Tango, adoptando ciertos de sus rasgos en formato berlina.

Debido a la demanda y al carácter de moda del nuevo concepto, finalmente se decidió arriesgar y desarrollar el modelo como una combinación de berlina y monovolumen de cinco plazas, basado en el SEAT Altea.

Ambos modelos fueron diseñados por Walter de Silva sobre la plataforma 'A5' (PQ35) del Grupo Volkswagen, empleada por el VW Golf V, la segunda generación del Audi A3 y el Skoda Octavia, así como los monovolúmenes Volkswagen Golf Plus y Touran.

Pero la solución definitiva no fue la única en estudiarse, ya que se valoró optar por la solución de portón trasero 'Twin Door', que llegó a la producción en serie en el Skoda Superb II, a partir de 2008. ¿Te suena? Con este sistema, el acceso al maletero se podía llevar a cabo a través de una tapa corta o de un portón trasero. 

Y aunque finalmente se optó por una solución convencional, la capacidad del maletero era muy buena, con un total de 500 litros, que podían ampliarse hasta 1.440 litros, cuando se abatían los asientos.

Seat Toledo III (2004-2009)
Seat Toledo III (2004-2009)

El SEAT Toledo III se presentó como prototipo casi de producción en el Salón del Automóvil de Madrid de 2004, seguido del coche definitivo en el Salón del Automóvil de París de 2004, que se lanzó en noviembre del mismo año.

Las diferencias con el Altea se hacían patentes la parte trasera, con pilares invertidos y una luneta trasera partida. El cambio de aspecto era tan radical en comparación con el Toledo anterior que la aceptación del público fue escasa. Así las cosas, SEAT sólo ofreció el Toledo III durante cinco años, entre 2004 y 2009. 

Mejor le fue al Altea y a su versión de mayor tamaño y en formato clásico de monovolumen, el Altea XL, al que incluso podríamos calificar como el primer crossover moderno de la marca, en su versión Freetrack 4Drive.

Seat Toledo III (2004-2009)
Seat Toledo III (2004-2009)

Dependiendo del mercado, la gama de motores del SEAT Toledo III empezaba con los motores de gasolina 1.4 de 86 CV y 1.6 de 102 CV, con propulsores diésel de entre 105 y 170 CV y una versión tope de gama de gasolina, representada por el 2.0 TSI de 200 CV.

Seat Toledo III (2004-2009)

En junio de 2008, SEAT anunció que su nuevo coche del segmento D, que utilizaba la plataforma del Audi A4 de tercera generación, se llamaría Exeo, descartando así la posibilidad de que se convirtiera en el Toledo de cuarta generación.

La producción del SEAT Toledo III finalizó en septiembre de 2009, tras lo que el Toledo se tomó un descanso de tres años. Sin embargo, una nueva generación estaba en desarrollo y se lanzó al mercado en octubre de 2012. Un SEAT Toledo IV que era, en gran medida, el mismo coche que el Skoda Rapid.