Durante este pasado fin de semana, los aficionados al automovilismo tuvieron el placer de ver la que fue posiblemente una de las carreras de Fórmula 1 más emocionantes de los últimos años. Sin embargo, también hubo otro acontecimiento destacado, como Le Mans Classic 2022, donde lamentablemente el Ferrari Breadvan sufrió un accidente.

Se trata de un one-off que, hasta el momento del impacto, lucía un aspecto de shooting brake con un aire retro realmente llamativo. El coche se estrelló contra una barrera de neumáticos y, por ese motivo, perdió la puerta del lado del pasajero. 

Lo más importante es que el conductor, el austriaco Lukas Halusa, de 31 años, salió sano y salvo del coche siniestrado, a pesar de que el accidente fue bastante duro.

Ferrari Breadvan Hommage de Niels van Roij Design

Breadvan, con motor V12

El lateral y la parte trasera del vehículo necesitan costosas reparaciones, y dado que es un ejemplar único, estamos convencidos de que regresará a las pistas más pronto que tarde. ¡De eso estamos seguros!

La historia del coche es interesante, ya que el Breadvan no contaba con el sello de aprobación de Enzo Ferrari en su día. De hecho, el coche tiene su origen en la negativa de 'Il Commendatore' a vender al Conde Giovanni Volpi un flamante 250 GTO.

El coche nació a partir de un antiguo 250 GT SWB al que se le instaló un motor V12 más potente en una carrocería mucho más ligera y aerodinámica. Participó en Le Mans en 1962 y fue más rápido que todos los 250 GTO, pero una rotura del eje de transmisión puso fin a su carrera. Antes de retirarse, el Breadvan era séptimo en la general tras cuatro horas de competición.

Breadvan Hommage moderno

Otros dos 250 GT SWB recibieron un estilo de carrocería similar, seguidos por el propio 456 GT Venice de Ferrari, homologado para la carretera, y el más reciente FF/GTC4Lusso.

A principios del año pasado, el carrocero Niels van Roij Design rindió homenaje al coche original de 1962 con un proyecto homónimo (también por nombre Breadvan, aunque con el apellido Hommage) basado en un Ferrari 550 Maranello. Obviamente, no tenía los seis carburadores Weber que atravesaban el capó pero, al igual que su fuente de inspiración, era una pieza única.