Seguro que al ver este coche chino, basado estéticamente en un modelo europeo, estarás pensando que es un vehículo 'low-cost', por decirlo suavemente. Pues no, al contrario, el Geely Icon emplea tecnología de origen Volvo, así que tiene suficiente calidad para comercializarse en el Viejo Continente.

Otra cuestión diferente es que a los diseñadores de la marca no se les haya ocurrido otra cosa que prácticamente clonar el Citroën C5 Aircross. Incluso aparecen los famosos Airbumps de la marca francesa en el lateral inferior del SUV...

Galería: Geely Icon 2020

Más allá de esta curiosidad (aunque a nuestros amigos de Citroën seguro que no les hará gracia), el todocamino chino se enrola dentro del segmento compacto, el de los SUV-C, al declarar 4,35 metros de longitud, 1,81 de anchura y 1,61 de altura. 

El motor es el mismo que emplea el Volvo XC40, un bloque turbo de gasolina, con tres cilindros y 1,5 litros, que entrega 177 CV. Esta mecánica puede tener un apoyo eléctrico a través de una red de 48 V, es decir, un sistema de hibridación ligera, que lograría la etiqueta Eco en España.

Geely Icon 2020

La transmisión también procede del fabricante sueco. Hablamos de la caja automática de doble embrague DCT, con siete velocidades, que canaliza la fuerza mecánica exclusivamente al eje delantero.

En materia de prestaciones, el Geely Icon declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, mientras que el consumo mixto homologado queda establecido en 5,7 litros cada 100 kilómetros, en el caso de la variante electrificada, aunque no sabemos con qué ciclo de homologación.

El interior del SUV asiático desprende una calidad bastante elevada, más aún con las dos pantallas de 10,25 pulgadas para la instrumentación y el sistema multimedia. También hay que destacar la dotación tecnológica del coche, al disponer de mantenimiento del carril, frenada de emergencia automática con reconocimiento de peatones o visión periférica. 

A todo esto hay que sumar que el Icon monta un tren trasero multibrazo, mientras que muchos rivales europeos se decantan por un eje torsional, mucho menos sofisticado y, por lo tanto, peor para lograr un perfecto comportamiento en carretera. 

El precio de este vehículo en China arranca en 132.020 yuanes, que son 17.294 euros al cambio. Es una tarifa bastante ajustada teniendo en cuenta que hablamos de un SUV automático, con 177 CV y mucho equipamiento de serie. ¿Lo comprarías si llegara a España?