Se presentó en el salón de París, hace 25 años.

Con unas proporciones clásicas y guiños a los automóviles de los años 30, el prototipo Alfa Romeo Nuvola se presentó en el salón de París de 1996, como un mero ejercicio de diseño y sin anticipar ningún modelo nuevo, pero lo cierto es que sus entrañas escondían algo inédito.

De hecho, este concept de Alfa Romeo se construyó sobre uno de los primeros ejemplos de plataforma modular, un concepto muy arraigado hoy en día, que permite reducir costes en gran medida, pero que en su momento causó bastante revuelo.

Galería: Alfa Romeo Nuvola concept (1996)

La característica principal de esta nueva estructura autoportante era precisamente que permitía el desarrollo de diversos modelos, incluso de diferente tamaño, tipo de carrocería, disposición mecánica o esquema de suspensión, pero utilizando el mismo chasis.

En este caso, bajo el largo capó del Nuvola encontramos el famoso y añejo 2,5 litros V6 'Busso', en una posición muy retrasada y equipado con dos turbocompresores, por lo que ofrecía una potencia de 300 CV. Se combinaba con una caja de cambios manual de seis velocidades.

Alfa Romeo Nuvola Concept (1996)

Además, gozaba de tracción a las cuatro ruedas, con tres diferenciales, siendo el central de acoplamiento viscoso y el trasero autoblocante. Según Alfa Romeo, el prototipo era capaz de acelerar de 0 a 200 km/h en 5,0 segundos, y podía alcanzar los 280 km/h.

El nombre del concept, Nuvola (nube en italiano), rendía homenaje al gran piloto de carreras Tazio Nuvolari, que forjó gran parte de su leyenda compitiendo al volante de modelos Alfa Romeo, aunque también hacía referencia a las limpias líneas de su diseño. El color azul exterior, en lugar de ser el clásico rojo de la casa, recibió el nombre de 'Azzurro Nuvola', azul cielo.

Alfa Romeo Nuvola Concept (1996)

La carrocería la diseñó directamente el Centro de Estilo de Alfa Romeo, así que no fue un coche encargado a un estudio externo. De hecho, el responsable de dibujar las líneas del Nuvola fue Walter de Silva, quien unos años después crearía el Alfa Romeo 156, antes de dar el salto al Grupo Volkswagen. 

El diseñador combinó elementos clásicos, como los dos grandes 'bigotes' a cada lado de la calandra, inspirados en algunos 6C y 8C, el 1900 y el primer Giulietta. Un rasgo que, además, se retomó en el Alfa Romeo 8C Competizione, presentado en 2003 y comercializado a partir de 2007.