En esencia, era una buena idea: un familiar de tres puertas, inspirado en el Corvette.

Hoy en día, los coches familiares de alta potencia, como el Audi RS 6 Avant, el Mercedes-AMG E 63 Estate o el esperado BMW M3 Touring, ponen en pie los aficionados de todo el mundo.

Pero mientras que en Europa este segmento empezó a alcanzar popularidad a partir de mediados de los años 90, con el Audi RS2 Avant, en Estados Unidos, los primeros intentos de atraer a los conductores, con modelos prácticos y deportivos, tuvieron lugar varias décadas antes.

Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial, el mercado estadounidense entró en una especie de locura de lanzamiento de nuevos vehículos. Una rápida y constante evolución, que empujó a los tres grandes, General Motors, Ford y Chrysler, a proponer todo tipo de prototipos, que exploraban vías de lo más diversas.

Galería: Prototipos olvidados: Chevrolet Nomad

Siguiendo esta tendencia, los ejecutivos de GM decidieron crear su propia exposición anual de coches, llamada Motorama. Y fue en esa especie de salón del automóvil propio, en 1954, donde se presentó el Chevrolet Nomad, un familiar de tres puertas, inspirado en el Corvette.

Eso sí, frente al deportivo, contó con un fuerte rediseño, acorde a su nueva naturaleza. Algo que se deja ver, sin ir más lejos, en el enorme portón trasero, por el que se podía acceder al habitáculo. De ahí que los escapes no estuvieran en la zaga, sino en el lateral de la carrocería.

De cara al año 1955, y para sorpresa de todos, el modelo llegó a la producción, aunque se abandonó la plataforma del Corvette y se optó por la del Bel Air, un modelo mucho más convencional.

Así, se perdió la imagen deportiva del concept, pero se mantuvo la distintiva línea del techo y el habitáculo con seis plazas, al tiempo que se ganó un motor V8. Todo, para luchar contra su gran rival, el Ford Country Squire.

Prototipos olvidados: Chevrolet Nomad

Desafortunadamente, en los tres años que la primera generación estuvo en el mercado, el Chevrolet Nomad no resultó muy popular, vendiendo solo 20.000 mil unidades, de 1955 a 1957. De hecho, en 1958, volvió a la vida, pero ya dentro de la gama Bel Air y con cinco puertas.

Entre idas y venidas, el modelo volvió a aparecer en 1979 e intentó hacer lo propio en los 90, cuando se lanzó un concept de un familiar de tres puertas, basado en el Camaro de cuarta generación, primero, y sobre la plataforma del Pontiac Solstice, después. Sin embargo, ninguno de ellos llegó a la línea de producción.