Ha logrado una punta de 532,9 km/h, aunque lo que cuenta para el récord es la media de las dos pasadas, de 508,73 km/h.

El 13 de septiembre de 2007, el SSC Ultimate Aero se convirtió en el coche de producción más rápido del planeta, logrando una velocidad media de 412,22 km/h, teniendo en cuenta dos pasadas en el mismo tramo, en sentidos opuestos. Ahora, 13 años después de aquel hito, el récord ha vuelto a manos de SSC gracias al Tuatara, que se acaba de convertir en el coche más veloz del mundo.

Hasta ahora, el récord de velocidad oficial para un coche de producción lo tenía el Koenigsegg Agera RS, con una velocidad de 447,19 km/h. A pesar de que Bugatti logró alcanzar una velocidad superior con su Chiron Super Sport 300+, su plusmarca no se tiene en cuenta por no atenerse a los criterios establecidos.

Galería: SSC Tuatara, nuevo récord de velocidad

Si bien el estandarte del Grupo Volkswagen alcanzó los 490,48 km/h, en su día no se consideró apto para el récord, ya que no llevó a cabo el recorrido en ambos sentidos, algo que es indispensable para hacerse con la corona. Así pues, se tuvo en cuenta la velocidad máxima alcanzada, pero no la media de ambas pasadas, que es lo que cuenta.

Por entonces, Bugatti aseguró que no se habían llevado a cabo las dos pasadas requeridas, en ambos sentidos, debido a que las instalaciones de Ehra-Lessien no lo permitían. En cualquier caso, este nuevo récord de SSC deja atrás la controversia.

El SSC Tuatara ha logrado batir todos los registros en el mismo tramo de carretera que utilizó el Agera RS en noviembre de 2017. Se trata de una sección de la carretera State Route 160, en las afueras de Las Vegas (Nevada, Estados Unidos), donde el pasado 10 de octubre el piloto Oliver Webb logró una velocidad media, en ambas pasadas, de 508,73 km/h.

El coche, una unidad de producción equipada con neumáticos homologados para carretera y alimentado por un combustible convencional (no de competición), alcanzó una velocidad máxima de 532,93 km/h, nada menos, aunque como hemos comentado, al final lo que se tiene en cuenta es la velocidad media entre las dos pasadas, una en cada sentido de la carretera.

De esta forma, en la primera pasada se consiguió una velocidad de 484,53 km/h, y en la segunda los citados 532,93 km/h, lo que da esa media cercana a los 509 km/h, que es precisamente la cifra que se tendrá en cuenta para el récord. En cualquier caso, la cifra mágica de 532,93 km/h se considera la mayor velocidad alcanzada nunca en una carretera pública. 

Cabe apuntar que el SSC Tuatara, que pesa apenas 1.247 kilogramos, está propulsado por un poderoso motor 5,9 litros V8 biturbo, de cigüeñal plano y colocado en posición central. Este bloque desarrolla 1.775 CV con combustible E85, o bien 1.369 CV con gasolina convencional de 91 octanos. Además, goza de un coeficiente aerodinámico de 0,279, aunque sólo se producirán 100 ejemplares, con un precio de partida cercano a los 1,4 millones de euros cada uno.