El gigante francés vuelca toda su estrategia en la electrificación de la gama de sus cuatro marcas.

No se sabe bien si por necesidad o por verdadera convicción, todas las marcas automovilísticas han volcado su estrategia en los vehículos de bajas emisiones, ya sean eléctricos puros, híbridos o híbridos enchufables.

La necesidad está clara, por las ambiciosas restricciones impuestas por la Union Europea a los fabricantes, que van aparejadas de fuertes multas en caso de no cumplir sus requisitos.

Esta situación ha provocado que algunas marcas, en cierto sentido minoritarias en el mercado europeo, hayan optado por dejar de operar en el territorio de la UE y que todas las demás hayan tenido que reestructurar su cadena productiva y de venta para poder seguir en el mercado y cumplir los requisitos legales.

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Dentro de este último grupo de fabricantes se encuentra, como no podía ser de otra manera, el Grupo PSA, que ha hecho de la necesidad virtud y que está llevando a cabo un completo plan de electrificación de todas sus marcas para adecuarse a los tiempos que imperan en Europa.

Como en otras muchas cosas, España está a la cola de Europa, tanto en infraestructuras públicas y privadas, como en la percepción general de la población que todavía ve con ciertas reticencias pasar de su tradicional coche con motor de combustión interna a uno eléctrico, híbrido o híbrido enchufable (PHEV).

La poca claridad de los últimos gobiernos en España en cuanto al camino que querían seguir, también ha sido un factor fundamental a la hora de que la gente se decidiera por un vehículo de este tipo.

Galería: Opel Mokka-e 2020

Anticipándose a algo que aunque veamos lejano está a la vuelta de la esquina, PSA ha presentado su decálogo de electromovilidad que ya está poniendo en marcha y que es una realidad. En palabras de Christophe Prevost, director general del área comercial de PSA para la región Ibérica, el cliente es "cada vez más sensible al medio ambiente y la ecología es la primera razón en la decisión de compra de un vehículo en muchos países".

De momento este no es el caso de España, pero sí que es donde todas sus marcas están tratando de llegar, aunque reconocen que no es una labor que dependa solo de ellos.

"Se necesita el apoyo del sector público para que facilite las recargas, cree infraestructuras y plataformas para recarga rápida y que siga incentivando la compra de vehículos cero emisiones. Es una responsabilidad compartida entre el sector público y las marcas. España se tiene que poner al día" reclama Prevost de las instituciones, un aliado indispensable para que los fabricantes se puedan lanzar al reto de la electromovilidad con cierta seguridad.

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PSA contará a finales de 2021 con 22 modelos de vehículos electrificados, 12 de ellos eléctricos y 10 PHEV. A finales de 2020, estarán en disposición de comercializar nueve diferentes vehículos eléctricos y siete PHEV, en una gama tan amplia que va desde los sofisticados DS 7 CROSSBACK E-TENSE o Peugeot 508 Hybrid, pasando por los más urbanitas Opel Corsa-e o Peugeot e-208 o los vehículos comerciales que abrirán un nuevo panorama en nuestras ciudades: Peugeot e-Expert, Citroën e-Jumpy y Opel Vivaro-e.

Además del AMI, que es una novedosa idea de Citroën pensada para los trayectos urbanos de los más jóvenes y que rompe también con la cadena habitual de comercialización en concesionarios.

Las tres plantas con las que cuenta PSA en España, Vigo, especializada en la producción de vehículos Citroën, Zaragoza, destinada principalmente a Opel y la planta de Peugeot en Villaverde, disponen ya de capacidad e infraestructura para la producción de su gama de vehículos electrificados y donde hay empleadas más de catorce mil personas en total.

El plan de PSA pasa por mantener el empleo en todas sus fábricas y dotarlas de flexibilidad, para poder fabricar tanto vehículos de propulsión tradicional como eléctricos.

Por tanto, el compromiso del grupo francés con la electrificación es claro y ambicioso, ahora queda la difícil tarea de lograr que la gente se decida a adquirir un modelo eléctrico o PHEV.

Tradicionalmente existe la creencia de que adquirir un coche eléctrico o PHEV es mucho más caro que decidirse por uno idéntico de gasolina o diésel. En cierto modo, hasta ahora esto ha sido una realidad, pero las marcas están desarrollando políticas comerciales para poder bajar estos precios y que el vehículo electrificado compita contra los modelos tradicionales.

PSA apuesta por fórmulas de renting o 'multiopción' en las que el cliente puede acceder a uno de sus vehículos de manera más accesible, con cuotas similares a las de los vehículos de combustión.