Es difícil ver un Volkswagen Golf GTI, de 1983, como este
Su dueño ha invertido en la transformación unos 140.000 dólares.
Si eres amante del Volkswagen Golf GTI, este artículo te va a interesar, seguro. Hablamos de un ejemplar con 37 años de antigüedad, propiedad de Derek Spratt, que como fue fabricado para el mercado norteamericano lleva el nombre de Rabbit.
El caso es que este clásico es bastante exclusivo, entre otras cosas, porque lleva invertidos en su transformación, aproximadamente, unos 140.000 dólares. Al cambio actual esa cantidad equivale a unos 128.000 euros, con los que se podría haber comprado tres Volkswagen Golf GTI Performance 2019, por ejemplo.
El Sr. Spratt adquirió su Rabbit GTI Mk1 en 1983, cuando era un estudiante con 21 años, que residía en Ontario, Canadá. En realidad, fue uno de los primeros canadienses en ponerse al volante del Grand Touring Injection, pero el coche que estás viendo no es ese vehículo. Vendió su GTI original, pero años más tarde adquirió otro GTI de 1983.
Después de más de 12.000 horas de trabajo y una inversión económica estimada de 140.000 dólares, podemos afirmar que este Volkswagen GTI es realmente único. Derek ha documentado todo el proyecto a través de más de 180 videos publicados en redes sociales, detallando cada cambio efectuado a su GTI clásico.
El motor original ha sido modificado y, en la actualidad, desarrolla 220 CV. Gracias a la asociación junto a un constructor de motores local, Derek puede aumentar la potencia del bloque atmosférico, ganando 20 CV adicionales. Si nos detenemos un segundo en este punto, los 240 CV de potencia máxima que alcanza el GTI del Sr. Spratt equivalen casi a los 245 CV anunciados por el Golf GTI Mk8, que está a punto de debutar en el salón de Ginebra 2020.
También sabemos que el motor está asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades, de relación cerrada, apoyado en un autoblocante mecánico Quaife de deslizamiento limitado. Además, el Rabbit GTI incluye un sistema de escape específico, suspensión mejorada y un sistema de refrigeración optimizado.
Desde el capó de fibra de carbono, el techo y los paragolpes, hasta la luneta trasera de Lexan, casi todos los elementos originales han sido modificados. El compacto alemán también dispone de instrumentación digital, ópticas principales con tecnología de tipo LED y un sistema de sonido de 1.200 W.
Con un peso del conjunto de solo 816 kilos, el Rabbit GTI es capaz de "superar a un Porsche 718 Cayman S en la pista", según afirma el hombre que lo construyó. Lamentablemente, el Sr. Spratt ya no es el dueño del vehículo, debido a que lo vendió hace un mes a una pareja de Vancouver, en la Columbia Británica por un precio equivalente "a una fracción del coste de las modificaciones".
No obstante, el bueno de Derek ya tiene en mente un nuevo proyecto. Su próxima meta pasa por electrificar un Volkswagen Beetle de 1961. Estamos impacientes por conocer el resultado.
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