Con un poco de suerte, conoceremos esta salvaje versión V8 a lo largo de 2020.

Actualmente, la familia Mercedes-AMG GT cuenta con cuatro variantes (GT, GT S, GT C y GT R), todas disponibles con carrocerías coupé y roadster, además del espectacular modelo de cuatro puertas, pero hay una versión muy especial que llevamos años esperando. Hablamos del GT Black Series, llamado a situarse por encima del GT R y del GT R Pro. De momento, no hay una fecha anunciada para el debut de esta nueva bestia de Affalterbach, pero en principio debería presentarse antes de que acabe el año. 

Si bien ya vimos el modelo rodando en Nürburgring el pasado verano, a través de unas fotografías espía, ahora ha sido grabado en vídeo, así que ya podemos escuchar el sonido de su V8, que curiosamente no será el mismo que el del resto de la gama, sino una misteriosa y diferente propuesta.

Galería: Mercedes-AMG GT R Black Series, fotos espía

Y es que el mandamás de Mercedes-AMG, Tobias Moers, ha afirmado que el Black Series contará con un propulsor V8 biturbo, de 4,0 litros, pero de nuevo desarrollo... aunque basado en parte en el motor M178 del resto de la gama, ya que compartirá el bloque en sí y la culata, por ejemplo.

"No será un típico V8 de AMG", comentaba Moers en una entrevista, el año pasado. "Nunca antes hemos hecho algo así con un motor. Para AMG es la primera vez", afirmaba el responsable de Affalterbach. Además, la firma podría intentar batir también el récord en el 'Infierno Verde' del Lamborghini Aventador SVJ (6'44"97).

Mercedes-AMG GT R Black Series, fotos espíaí

En principio, este nuevo V8 no estará electrificado, así que no hablaríamos de un Black Series híbrido, pero AMG sí ha dejado caer que estará al mismo nivel que el brutal Porsche 911 GT2 RS; es decir, que podría alcanzar una cifra de potencia cercana o superior a los 700 CV.

Por lo demás, a la vista está que el Mercedes-AMG GT Black Series cuenta con una aerodinámica más avanzada, y no hay más que ver el gigantesco alerón trasero, que parece sacado de un modelo de competición y resulta mucho más agresivo que el del GT R, que a su lado resulta hasta discreto. Las salidas de escape dobles, por ejemplo, también son un rasgo distintivo.

Mercedes-AMG GT R Black Series, fotos espíaí

El Black Series debería también perder peso con respecto al resto de hermanos del catálogo GT, así que lo más probable es que haga un uso mucho más intensivo de la fibra de carbono y prescinda incluso de equipamiento o comodidades para el habitáculo. No deberían faltar tampoco mejoras a nivel de suspensión, chasis o equipo de frenos, por ejemplo.

Los Black Series nacieron en 2006 con el SLK 55 AMG, y después llegaron el CLK 63 AMG (2007), el SL 65 AMG (2008) y el C 63 AMG Coupé (2011). La última vez que la marca alemana utilizó esta denominación fue en el Mercedes-Benz SLS AMG Black Series, en 2013, con la propuesta más radical de la gama, cuyo motor 6.2 V8, atmosférico, desarrollaba 631 CV a 7.400 rpm.