Desde sus modestos inicios hasta convertirse en un referente entre los superdeportivos.

Si hablamos de fabricantes de superdeportivos, Koenigsegg se ha ganado un hueco entre los más importantes de las últimas décadas. Modelos como el One:1, con la mágica relación de uno a uno, en la relación entre peso y potencia, además del nuevo Jesko, que apunta a la barrera de las 300 mph (482 km/h) son ejemplos del afán de superación del fabricante sueco. Pero ¿dónde y cómo empezó todo?

Galería: Koenigsegg Jesko Red Cherry Edition

El video que acompaña a esta noticia nos explica los orígenes de un joven Christian Von Koenigsegg. Los esfuerzos por convertirse en el respetado fabricante de hiperdeportivos en el que se ha convertido hoy. Nuestros colegas del canal de YouTube Cars Evolution hacen un completo repaso del nacimiento de Koenigsegg, con cada uno de sus modelos y los aspectos técnicos más destacados de la compañía nórdica.

Todo comenzó en 1994, cuando Koenigsegg, con 22 años de edad, invirtió el dinero generado por una empresa comercial, que había creado anteriormente, para fundar Koenigsegg Automotive.

Los modelos de Koenigsegg llegaron a las páginas de los libros de récords desde el principio. El más famoso de todos, el Guinness World Records, certificó que el motor del primer automóvil de Koenigsegg, el CC8S, era el más potente jamás instalado en un automóvil de producción en serie (en aquel momento). Elaborado internamente por Koenigsegg, el bloque 4.7 V8, sobrealimentado mediante un compresor, desarrollaba 665 CV. Esas cifras resultaban increíbles en el año 2002. Para que te hagas una idea, si las comparamos con el motor atmosférico 3.6 V8, del Ferrari 360 Challenge Stradale coetáneo, el modelo italiano solo ofrecía 400 CV de potencia.

Koenigsegg Jesko en Suiza

La empresa sueca rompió su propio récord, dos años después, con el CCR de 806 CV, al añadir dos compresores al motor V8 del CC8S.

Porsche reabre el circuito de pruebas de Nardo

Koenigsegg Automotive batió otro récord, en 2005, como automóvil más rápido del mundo, con su CCR. Marcó un registro de 240 mph (386 km/h), destronando al mítico McLaren F1. El récord se estableció en el circuito de Nardò, una pista de pruebas circular, con una distancia de 12,5 kilómetros, lo suficientemente grande como para ser vista desde el espacio. Se especulaba con que el modelo de Koenigsegg podría haber alcanzado todavía más velocidad, si la prueba hubiese sido realizada en una recta más larga.

Unos años más tarde, en 2008, Koenigsegg estableció otro récord gracias al nuevo CCX, que consiguió acelerar hasta los 300 km/h, desde parado, en 29,2 segundos.

Koenigsegg Jesko en Suiza

El siguiente gran registro para Koenigsegg llegó en 2017, con el Agera RS, que se alzó como el automóvil de producción más rápido del mundo. Superó la marca anterior de 431 km/h, en posesión del Bugatti Veyron SuperSport, alcanzando una velocidad máxima media de 447 km/h, en dos intentos consecutivos, con una velocidad punta de 458 km/h.

Koenigsegg Jesko en Suiza

Gracias a una trayectoria marcada por tantos éxitos, no es de extrañar que Koenigsegg conozca la receta para conseguir los récords de velocidad máxima a nivel mundial. No dudamos que, las próximas creaciones de Koenigsegg saldrán de las instalaciones del fabricante sueco con una intención: conseguir ser más veloces que ningún otro rival.

Fuente: Cars Evolution