Ir al contenido principal

Por qué Trump es condición necesaria pero no suficiente para que Tesla vuele

La euforia de los mercados no debe hacernos subestimar cuáles son los verdaderos retos que preocupan a todos, incluido Elon Musk.

Elon Musk e Donald Trump
Foto: Shutterstock

No es la primera vez que Tesla vale 1 billón en Bolsa. Ya había ocurrido en 2021 y recordarlo es muy importante para interpretar no tanto lo ocurrido en estos días tras la elección de Donald Trump, sino lo que debería suceder en los próximos meses para 'convertir los sueños de los inversores en sólidas realidades'. Como dicen los buenos (que venden inmuebles).

Cotización de Tesla en los últimos cinco años

Cotización de Tesla en los últimos cinco años

La ecuación 'mainstream' es muy sencilla: ganó Trump, así que Musk será el 'presidente en la sombra', por lo que sus empresas se verán favorecidas. Algunos han profundizado y se han preguntado cómo Musk en la Casa Blanca podría favorecer a Tesla. Y los escenarios más comentados son dos.

El primero es la estrategia proteccionista de la nueva Administración. Si Trump confirma (como parece) las superdirectivas para bloquear los coches chinos y quizá complicar aún más la vida a los fabricantes europeos, japoneses y coreanos que no producen tanto como podrían en Estados Unidos, Tesla lo tendrá fácil para vender coches eléctricos en Estados Unidos.

Objeción 1

Estados Unidos es el primer mercado para Musk, pero luego están China y Europa, donde Tesla tiene sus otras plantas y tiene que demostrar que puede seguir creciendo. Lo cual no es un hecho, teniendo en cuenta la sobredosis de competidores chinos y occidentales y, sobre todo, la ausencia de nuevos modelos, incluido el cancelado proyecto Tesla Model 2. No es casualidad que BYD, este mismo año, consiga desbancar a Tesla como primer fabricante de coches eléctricos.

Elon Musk durante la Junta Anual de Accionistas de Tesla 2023

Elon Musk durante la Junta Anual de Accionistas de Tesla 2023

El segundo escenario, más sugerente, es la aparición de la conducción autónoma. Quienes siguen el tema aún tienen en mente las imágenes de la presentación en Hollywood del robotaxi de Tesla, el Cybercab. Un vehículo de conducción autónoma de este tipo es, sin duda, el 'next big thing' que podría revolucionar la movilidad humana. Imagina miles de coches autónomos y compartidos, circulando por las calles y llevándote en coche cuando lo necesites.

Y dentro de ellos puedes hacer de todo menos conducir. Los conductores se transformarían en consumidores transportados a los que se puede distraer con seguridad con anuncios geolocalizados y propuestas de servicios de pago. La conducción autónoma sería un enorme generador de dinero que dispararía los ingresos de quien llegara primero. De ahí la idea de que con Musk en la Casa Blanca, la administración Trump podría ampliar la red reglamentaria favoreciendo la ambición de Musk de lanzar el Cybercab ya en 2026.

Objeción 2

Entre el dicho y el hecho no sólo está la regulación, sino también la aplicación práctica de la tecnología en el mundo real. En los últimos 10 años se han invertido 200.000 millones de dólares en desarrollar coches-robot fiables, y los numerosos prototipos que circulan por países o estados como California fracasan periódicamente por las razones más tontas.

Las imágenes de un atasco en San Francisco provocado por coches robot indecisos sobre quién debe superar primero un obstáculo han dado la vuelta al mundo. ¿Se imagina una compañía de seguros dispuesta a suscribir una póliza de responsabilidad civil para protegerle de los accidentes cuando todavía existen este tipo de inconvenientes?

 

Los avances en inteligencia artificial ayudarán, pero los reguladores de seguridad estadounidenses siguen dando palos de ciego a Tesla porque los sistemas de conducción asistida de los modelos actuales les hacen creer que pueden hacer más de lo que hacen. Por no hablar de que muchos expertos no están convencidos de la fiabilidad de las decisiones técnicas tomadas por los ingenieros de Tesla sobre el tipo de sensores de los coches que supuestamente se conducen solos.

Robotaxi Tesla Cybercab

Tesla Cybercab, el robotaxi presentado a principios de octubre por Elon Musk

Con esto no estamos diciendo ni deseando que Tesla fracase, sino simplemente señalando que la victoria de Trump es una condición necesaria pero no suficiente para asegurar el éxito a medio y largo plazo de esta extraordinaria empresa. Y por tanto que no hay que dejarse llevar por la euforia de estas horas.

Recordemos que en 2021 la hazaña de Tesla fue posible porque la demanda de coches eléctricos crecía en todas partes, Tesla era especialmente rentable y Hertz encargó 100.000 Tesla para su flota mundial de coches de alquiler. Hoy, el coche eléctrico atraviesa una crisis de reputación sin precedentes, existe una enorme incertidumbre política sobre las estrategias de transición energética y Hertz está vendiendo los Tesla que había comprado...