Justo después de la crisis financiera de 2008 a 2011 y de la recesión económica europea entre los años 2010 y 2013, la industria del automóvil vio cómo un importante número de marcas echaron el cierre y desaparecieron. La crisis tuvo un impacto directo en las ventas y empequeñeció los mercados en términos de volumen. A medida que el gran crecimiento de finales de los 90 y principios de los 2000 se debilitó, muchos fabricantes se vieron forzados a deshacerse de sus marcas menos exitosas.

General Motors es probablemente el que más sufrió. Para finales de los años 90, su catálogo incluía 9 marcas diferentes. Hoy sólo quedan cuatro. El Grupo Chrysler y Ford también han acabado con algunas de sus firmas en los últimos 20 años, como Plymouth, Eagle o Mercury. En Europa, por su parte, marcas como Rover y Saab desaparecieron, mientras que otras como Lancia han quedado relegadas a un único mercado en estos últimos años.

Mientras tanto, en China la situación era prácticamente la opuesta. En los primeros años de este siglo, el país asiático contaba con unas 25 marcas y, por entonces, producían principalmente copias de coches europeos y japoneses que se vendían localmente en un mercado aún pequeño. Entre 2001 y 2010, llegaron 14 nuevas marcas de coches.

Marcas de coches chinas

China se estaba convirtiendo en un refugio no sólo para los fabricantes locales, sino también para las marcas occidentales que lo estaban pasando mal con la crisis económica. La industria del automóvil en China ha sido la mayor del mundo en cuanto a número de automóviles fabricados desde 2008 y el crecimiento ha sido exponencial desde entonces.

62 nuevas marcas desde 2011

A medida que la demanda siguió creciendo, gracias a los mayores ingresos del consumidor chino, la industria empezó a lanzar más modelos bajo nuevas marcas. Entre 2011 y 2015, un total de 12 marcas llegaron al mercado local:  Maxus, Beijing Auto, VGV, Haval, Xpeng, NIO, Cowin (actual Kaiyi), Hozon, Leap Motor, Weltmeister, Enovate y Li Auto.

La llegada del vehículo eléctrico y su posterior popularidad, junto a la decidida apuesta del gobierno central en su posicionamiento, aumentaron la creación de todavía más marcas. Entre 2016 y la actualidad, la oferta se ha incrementado en 50 nuevas marcas, lo que permite a los compradores chinos elegir entre un total de 99 diferentes.

Gran parte de este crecimiento exponencial en la oferta se explica por el interés de los grupos automovilísticos locales por ser reconocidos como innovadores y artífices del 'boom' del coche eléctrico. El chino es el mayor mercado de turismos del mundo, con unos 25 millones de coches al año. En 2022, supuso alrededor del 32% de las ventas mundiales de turismos, o el equivalente a las ventas combinadas de Estados Unidos, India, Japón y Alemania.

Marcas de coches chinas

Por tanto, hay muchas oportunidades para todos. Esta es la razón por la que la estrategia, como ocurrió en el mercado americano entre los 70 y los 80, es ampliar la oferta introduciendo más modelos compartidos bajo diferentes marcas y con diversos posicionamientos.

Las 99 marcas disponibles hoy en día se agrupan en unos 40 grupos automovilísticos. Aun así, no todos tienen éxito, y en los últimos años algunas firmas han desaparecido debido a las pobres cifras de ventas.

Las dinámicas del mercado de automóviles chino son muy particulares. Su enorme demanda local, junto al fuerte apoyo del gobierno y la apuesta por el desarrollo del vehículo eléctrico, crean el escenario perfecto para la proliferación de nuevas marcas. Sólo este año, se han lanzado seis nuevas marcas, y se esperan tres más antes del mes de diciembre.

Europa, Estados Unidos, Japón y Corea no pueden decir lo mismo. De hecho, en dichos países durante los últimos ocho años únicamente se han lanzado o revivido unas pocas marcas: Alpine, Polestar, CUPRA, Jetta, Genesis, RAM y DS.