Después de infinidad de rumores y de una larga espera, Mazda confirmó finalmente el regreso de su mítico motor rotativo, y ahora el fabricante japonés ha asegurado que esta solución está ya muy cerca. Podría debutar a principios de 2023.

Como ya sabíamos, el nuevo motor rotativo o Wankel de Mazda no moverá las ruedas de este MX-30 como tal, sino que hará las veces de generador, funcionando como extensor de autonomía en el vehículo eléctrico.

Este tipo de automóviles mantiene su configuración eléctrica, pero añaden un pequeño motor térmico capaz de recargar la batería sobre la marcha y/o alimentar directamente el propulsor eléctrico. En cualquier caso, el coche siempre lo impulsa la parte eléctrica.

Galería: Mazda MX-30 2020, toma de contacto

Justamente una de las principales pegas del SUV eléctrico japonés es la escueta autonomía que ofrece, que según la firma es más que suficiente para el ámbito urbano para el que está pensado, pero lo cierto es que es un factor limitante.

De hecho, el Mazda MX-30 homologa únicamente 200 kilómetros de alcance en el ciclo de homologación WLTP europeo, ya que su batería tiene una capacidad bastante modesta (para tratarse de un SUV 100% eléctrico), de apenas 35,5 kWh.

Esta idea de Mazda de utilizar el motor rotativo como extensor de autonomía no es nueva, ya que en el año 2012 la firma nipona ya presentó un prototipo basado en el Mazda2 que recurría precisamente a una solución similar.

Motor rotativo de Mazda

Cabe recordar que el motor rotativo de Mazda cumplió el año pasado 60 años, ya que fue en 1961 cuando el fabricante japonés adquirió la licencia Wankel de la compañía alemana NSU, y comenzó a fabricar este tipo de motor para sus coches, estrenándolo en el Mazda Cosmo Sport 110 S de 1967.

Desde entonces fueron muchos los modelos equipados con este tipo de motor sin pistón, aunque hace ya tiempo que el Wankel desapareció de la oferta del fabricante japonés, en concreto desde que se descatalogó el Mazda RX-8.