Desde el Cosmo Sport hasta el RX-8.

Mazda sería una marca de coches más si no fuera por dos atributos con los que se ha hecho mundialmente famosa. Por un lado, el MX-5; por otro, el motor rotativo o Wankel. Es cierto que la firma de Hiroshima no inventó esta mecánica, pero si fue la que la popularizó y la que la desarrolló mejor para llevarla a la producción.

Hace 60 años, en 1961, Mazda adquirió la licencia Wankel del fabricante alemán NSU. Con celo y una enorme diligencia, el que luego sería presidente de Mazda, Kenichi Yamamoto, y su equipo se propusieron eliminar los puntos débiles del propulsor. Así, se erradicaron los problemas con las bandas de sellado y se mejoró notablemente la fiabilidad general, hasta el punto de que Mazda fue el único fabricante que produjo casi dos millones de unidades de este motor.

Es cierto que el último Mazda impulsado exclusivamente por un propulsor Wankel, el RX-8, salió de la cadena de montaje en 2012, pero los bloques más antiguos (para el RX-7, por ejemplo) se siguen refabricando en Hiroshima en la actualidad.

El futuro Wankel será un extensor de autonomía, que actuará como generador de electricidad para ayudar al MX-30 eléctrico a conseguir más alcance a partir de 2022. Hasta que llegue ese momento, echamos un vistazo a los 10 coches más importantes de Mazda con este tipo de motor. Haz click en la flecha lateral de la imagen principal.