Lanzado en el año 2008, el Opel Insignia es una berlina de segmento D que estrenó su segunda generación en el año 2017 y fue actualizado posteriormente mediante un restyling, ya en 2020. Por tanto, es posible que le queden alrededor dos años más en el mercado.

La siguiente generación del modelo podría llegar en 2024, aunque ya hay rumores que apuntan a una transformación para el Insignia. Según la revista británica AutoExpress, el Opel Insignia podría convertirse en un modelo crossover, a medio camino entre un SUV y un familiar o monovolumen.

Si estos rumores están en lo cierto, el Insignia seguiría los pasos de modelos como el Citroën C5 X, que pasó de ser una berlina a un SUV, y del , otro sedán que se espera acabe convertido en un modelo todocamino. 

Galería: Opel Insignia 2020 (restyling)

Así pues, el Insignia podría ofrecer más espacio interior e incluso más capacidad de carga, además de una posición de conducción más elevada y una mayor altura libre al suelo.

Según el mismo medio británico, el modelo podría estar basado en la plataforma eVMP de Stellantis, que servirá como base a los futuros Peugeot 3008 y Peugeot 5008, por ejemplo.

Si se da el caso, esto significa que el Opel Insignia tendrá la posibilidad de ofrecer una variante completamente eléctrica, con diferentes baterías disponibles, autonomías de entre 400 y 650 kilómetros, y motores de entre 136 y 340 CV.

Opel Insignia GS Line Plus 2021: con 200 CV

En todo caso, y al tratarse de una evolución de la plataforma EMP2, esta eVMP debería permitir a Opel ofrecer también motores de combustión a sus clientes, aunque seguramente formarán parte de sistemas de propulsión híbridos enchufables.

En principio, la actual generación de motores gasolina y diésel turboalimentados de Stellantis dejará paso a una nueva familia de bloques mild-hybrid desarrollados en colaboración con la firma de ingeniería belga Punch Powertrain.