BAIC X75: este SUV chino asequible pasa de la electrificación
Este coche busca arañar ventas entre las opciones asequibles del segmento D y argumentos no le faltan.
Ya hay tantas marcas chinas en España que podemos clasificarlas en función de diversos criterios. En este sentido, BAIC, actualmente, no está entre las más punteras desde el punto de vista mecánico y tecnológico, pero ojo, porque con el X75 ofrece lo que muchos clientes españoles demandan.
Sí, porque se trata de un SUV de tamaño medio muy práctico, con una relación precio-equipamiento envidiable, un solvente motor de gasolina y también con un diseño exterior bastante cuidado. En el caso de que aún no te plantees el cambio a un SUV electrificado, esta alternativa es un digno rival para el EBRO s800, DFSK 600, Leapmotor C10, MG HS, Dacia Bigster y KGM Torres.
El BAIC X75 2026, en cinco puntos clave:
Galería: BAIC X75 2026, prueba
Diseño
No sé si estarás de acuerdo conmigo, pero el frontal del coche sí desprende un 'aroma' a coche chino, mientras que los laterales y la zaga podrían pertenecer a cualquier todocamino de una marca tradicional. La verdad es que el conjunto mezcla muy bien un formato familiar con rasgos deportivos y soluciones aerodinámicas.
La parrilla luce el diseño 'Kylin Wing', inspirado en las alas de Chilin, una criatura mítica en China, símbolo de la prosperidad. Por si te lo estás preguntando, la palabra Beijing, situada tanto en el frontal como en la zaga, es la 'B' de BAIC (Beijing Automotive Industry Holding).
Los faros y pilotos se conectan mediante sendas tiras luminosas y las inserciones cromadas de los laterales crean un bonito perfil coupé. Las líneas de tensión y las llantas bicolor de 19 pulgadas (con neumáticos Hankook) llaman también la atención.
Otros detalles deportivos son el difusor marcado y los cuatro embellecedores cromados que simulan salidas de escape (hay dos reales, pero no se ven), además de la antena tipo aleta de tiburón. El sonido al cerrar las puertas no es muy rotundo, ciertamente.
Interior
Si pasamos al habitáculo, viene conformado por tres pantallas, dos de 12,3 pulgadas unidas en un módulo panorámico y una tercera (para la climatización principalmente), independiente y con 7 pulgadas, ubicada en la consola central, cuyo diseño nos ha recordado a la del desaparecido Mazda MX-30. Todas ellas ofrecen una peor visibilidad si les incide la luz.
Como buen vehículo chino, hay diseños 'prestados'. Por ejemplo, las ruedecillas del volante multifunción nos recuerdan a las de los Tesla y la palanca del control de crucero se ha tomado de Mercedes-Benz. Otra curiosidad es que los asientos no están completamente tapizados en cuero, sino sólo lo que está a la vista (el resto es tela). Por cierto, son calefactables y ventilados.
El sistema multimedia, inferior al de la competencia, es compatible con Apple CarPlay de forma inalámbrica y con Android Auto a través de la aplicación CarbitLink. Resultan curiosas, o incluso cómicas, algunas traducciones plasmadas en la instrumentación y el monitor central. Por cierto, no aparecen los nombres de las emisoras de radio.
El climatizador incluye un sistema de purificación del aire y la consola central está elevada para generar un piso inferior con la base de carga inalámbrica y puertos USB. Hay una gran guantera central y, en general, la mezcla de materiales blandos y duros resulta lógica, con molduras de las puertas bastante bien cuidadas. La iluminación ambiental se puede personalizar en 64 colores.
En el ámbito práctico, las plazas traseras son muy espaciosas y el respaldo se puede regular en inclinación. Además, el suelo es plano y hay salidas de aire, lo que incrementa el confort en la plaza central, cuyo respaldo integra el reposabrazos con posavasos. Lástima que los anclajes Isofix estén algo escondidos y que no haya opción de siete plazas como en el EBRO o el DFSK.
Esa excelente habitabilidad tiene como contrapunto un maletero más pequeño que la media, con 410 litros, aunque sus formas regulares permiten aprovecharlo al máximo. El piso de carga puede situarse en dos alturas: en la más alta no se genera un escalón al abatir los asientos, aunque el respaldo queda inclinado. En el doble fondo hay una rueda de repuesto de emergencia, un elemento ya poco habitual.
Mecánica
El motor de gasolina Magic Core 1.5T del X75 es un bloque de cuatro cilindros, con turbo de geometría variable, que trabaja en ciclo Miller, con 177 CV y 305 Nm. Resulta sobresaliente por suavidad y funcionamiento silencioso, aunque quizá el empuje es demasiado lineal, algo que se aprecia más a partir de medio régimen.
Para que te hagas una idea, este coche hace el 0 a 100 en 9,8 segundos, mientras que el Volkswagen Tiguan eTSI 150 CV DSG lo completa en 9,1. No obstante, es una mecánica que permite adelantar con solvencia apurándola un poco más de vueltas y a ritmos constantes se circula bien en torno a 2.000 rpm. Al fin y al cabo, tiene que mover un SUV del segmento D con más de 1.700 kilos incluido el conductor.
La transmisión automática de doble embrague con siete marchas, modo Sport y manejo secuencial a través del selector (no hay levas) pasa desapercibida cuando viajamos a nuestro ritmo, pero en ocasiones abusa de marchas largas, lo que obliga a reducir más de la cuenta (sobre todo en largas cuestas), en un proceso que es algo lento en ocasiones.
Como contrapunto, a 120 km/h, en séptima marcha, se circula a 2.200 vueltas, un régimen idóneo para vías de primer orden. ¿Y el consumo? Hemos obtenido 8,7 litros cada 100 km en uso mixto, por lo que casi 'clavamos' la media oficial.
Esa cifra es algo más elevada en ciudad y circulando exclusivamente por autopistas/autovías, sobre todo si el terreno no es llano. Por suerte, el gran depósito de 60 litros impide que la autonomía quede mermada en estos supuestos.
Así las cosas, el BAIC X75 es un coche pensado para cubrir medias y largas distancias habitualmente. Si el uso diario es principalmente urbano y con pocos kilómetros, carece de sentido. Hay programas de conducción: el modo Sport se activa basculando hacia la izquierda el selector de la transmisión y el modo Eco está en la pantalla de la climatización. Sí hay una diferencia palpable de rendimiento entre ellos.
En marcha
El chasis, con tren trasero multibrazo, me ha convencido en líneas general porque ofrece un buen aplomo y un tacto cómodo. Sólo cuando la carretera está muy bacheada, el eje posterior no neutraliza las irregularidades todo lo esperado. El aislamiento del interior por ruidos aerodinámicos es correcto, sin más.
En curvas, el guiado es sencillo y las reacciones son las propias de un SUV confortable de cualquier otra marca tradicional, que subvira cuando la velocidad es algo mayor a la adecuada. Definitivamente, la puesta a punto está acorde a lo que pide la mayoría de la gente.
La dirección, poco informativa, presenta dos niveles de asistencia, si bien la configuración deportiva no es nada extrema. Una cosa curiosa es que no hay que desconectar los asistentes a la conducción más molestos cada vez que arrancas el coche. Al desactivarlos una vez, se mantienen así siempre, como si se pudiera crear un perfil de conducción personalizado.
Los asientos delanteros son realmente confortables y generan una posición al volante elevada, mientras que la instrumentación digital puede cambiar ligeramente de diseño a través de un comando en la pantalla central. En líneas generales, el coche disfruta de un más que correcto nivel de rodadura. Una pena la ausencia del reconocimiento de señales de tráfico, que personalmente lo valoro mucho.
Equipamiento y precio
El BAIC X75 tiene precio de C-SUV bien equipado, pero recuerda que es un D-SUV con climatizador automático bizona, mantenimiento de carril, faros y pilotos LED, cámara de visión trasera, asistente de luz de carretera, techo panorámico practicable, control de descenso de pendientes, arranque sin llave o asientos delanteros con regulación eléctrica.
Todo, por 34.995 euros al contado, mientras que la financiación con el banco Santander permite rebajar ese coste a 29.995, con una garantía oficial de cinco años o 100.000 km, lo que antes suceda. En la actualidad, BAIC dispone de 25 concesionarios en España con punto de posventa y el objetivo es llegar a 35 antes de que finalice el año.
Antes de que acabe el año, BAIC dispondrá del BJ30, un SUV híbrido con tracción 4x4, mientras que en 2027 aterrizarán dos vehículos todoterreno de gasolina, el BJ40 y el BJ60.
BAIC BJ40 2026
BAIC BJ60 2026
BAIC X75
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