La gran apuesta de los fabricantes de automóviles por la electrificación es cada vez más evidente, y son muchos los que han confirmado ya que dejarán de producir modelos convencionales, con motores de combustión, en los próximos años, como es el caso de Volkswagen

El propio CEO de la compañía, Ralf Brandstätter, ha afirmado al periódico alemán Automobilwoche que la marca no tiene planes de desarrollar nuevos motores de combustión interna, aunque esto no supone el fin inmediato de este tipo de motorizaciones.

El gigante alemán se suma así a Audi, después de que el máximo responsable de Ingolstadt, Markus Duesmann, comunicara un plan similar hace unos días, asegurando que descartaban el desarrollo de nuevos propulsores térmicos.

Volkswagen Golf 1.5 eTSI 2020, prueba
Volkswagen Golf 1.5 eTSI 2020

La firma alemana continuará mejorando y evolucionando sus mecánicas actuales, que tendrán que cumplir con la futura normativa de emisiones Euro 7, si bien el grueso de los esfuerzos de Volkswagen se centrará en el cambio hacia la producción de vehículos 100% eléctricos.

Branstätter ha asegurado también a la publicación alemana que la marca utilizará los beneficios obtenidos de las ventas de sus vehículos convencionales, con motores de combustión, para financiar dicha transición hacia los modelos de cero emisiones.

Hace unas semanas, Volkswagen desveló también sus ambiciosos objetivos de ventas de eléctricos para 2030, fecha en la que hasta un 70% de las matriculaciones de la marca en Europa deberían ser ya coches eléctricos, de igual forma que deberían serlo también el 50% de los modelos vendidos en China y Estados Unidos. 

Volkswagen ID.3 2020, prueba
Plataforma del Volkswagen ID.3 2020

A pesar de esto, Volkswagen mantendrá todavía en su oferta modelos con motores de combustión, como el Golf, el Passat, el Tiguan o el T-Roc, que tendrán al menos una generación más, aunque es probable que prescindan de los motores diésel y ofrezcan, en su lugar, variantes híbridas enchufables.

En cualquier caso, Volkswagen no es el único fabricante que ha hecho pública ya su intención de descatalogar por completo los motores térmicos en un futuro. Volvo dejará de producirlos en 2030, mientras que Ford, por ejemplo, solo venderá eléctricos en Europa para ese mismo año.