A pesar de su particular diseño, hablamos de un modelo bastante radical, rival del Ford Focus RS de la época.

A pesar de gozar de un diseño un tanto 'estrafalario', que no hace imaginar lo que se 'esconde' bajo el capó, al hablar del Dodge Caliber SRT-4 lo hacemos de un auténtico compacto deportivo.

Y aunque haya podido caer en el olvido, sus registros son para tenerlo muy en cuenta, ya que, en su época, le permitían rivalizar con la 'flor y nata' de la categoría, incluso con el Ford Focus RS del momento.

Comercializado entre 2008 y 2010, su precio era bastante elevado (en el entorno de los 35.000 euros), lo que unido a la reducida popularidad de Dodge en nuestro mercado, hizo que pasara un tanto desapercibido.

Galería: Dodge Caliber SRT-4

Y eso que el Caliber SRT-4 no se reservaba nada. De hecho, podríamos decir que 'salía con todo', gracias a un propulsor turboalimentado de gasolina, con cuatro cilindros y 2.360 cm³, que entregaba 295 CV de potencia y 363 Nm de par máximo, entre 2.000 y 5.600 rpm.

Datos sobresalientes, sin duda, que debían gestionarse mediante una caja de cambios manual de seis marchas y un esquema de tracción delantera, en el que las dos ruedas de dicho eje debían 'capear el temporal' como buenamente podían.

De hecho, sus prestaciones eran bastante buenas, con 245 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 cifrada en 6,7 segundos. ¿Y el consumo? Oficialmente, anunciaba 8,9 litros cada 100 kilómetros, aunque estamos seguros de que la cifra 'real' sería bastante mayor...

Comparado con el Focus RS de segunda generación, que tenía un planteamiento mecánico similar, se veía penalizado por un peso que alcanzaba los 1.505 kilos, que repercutía en sus prestaciones y comportamiento.

Del mismo modo, carecía de un diferencial autoblocante (el RS sí lo equipaba), lo que hacía que su conducción fuera más exigente, obligando al conductor a ser 'delicado' a la hora de gestionar el pedal del acelerador.

Galería: Ford Focus RS 2011 Silverstone Auctions