Esta reinterpretación moderna del clásico podrá gustar o no, pero resulta impactante.

Personalmente, la mejor noticia de la semana en el mundo automovilístico ha sido la resurrección de Lancia de la mano de Stellantis, el nuevo gigante formado tras la unión del Grupo PSA y FCA. Todavía no se sabe nada de los planes de futuro, pero ya nos hemos puesto a elucubrar sobre modelos de la casa que queremos que regresen. 

Por supuesto, el primero que se nos ha venido a la mente es el Lancia Delta Integrale, un auténtico icono de las carreteras y los rallyes en las décadas de los 80 y 90. Sebastiano Ciarcia, un aficionado a la firma italiana, también desea la resurrección de este modelo y nos propone una recreación plenamente futurista. 

Galería: Lancia Delta Integrale, render

"Como orgulloso fanático de los automóviles italianos, estaba muy decepcionado con la situación actual de Lancia, pero la buena noticia de su resurrección me ha motivado para imaginar el nuevo Delta Integrale", ha explicado. 

Ciarcia quería un diseño moderno y verdaderamente lo ha logrado. Él ha imaginado el coche como un híbrido de propulsión trasera, con el motor dispuesto detrás del habitáculo y visible a través de la gran luneta trasera, al estilo del Audi R8. 

Lancia Delta Integrale, render

Sebastiano asegura que el coche toma la inspiración del mítico Delta S4 y además hay tintes retro, como los pasos de rueda sobredimensionados o las formas rectilíneas. Los hombros son abultadísimos, como se puede observar viendo el coche desde detrás. 

Por supuesto, no faltan muchos componentes deportivos, como un spoiler, grandes llantas de aleación multirradio, un marcado difusor, doble salida de escape o pilotos oscurecidos. Obviamente, la carrocería es de tres puertas, como el modelo clásico. 

Parece muy difícil que Lancia tome esta propuesta de diseño, pero nos conformaríamos con que el Delta Integrale regresara el mercado. Eso sí, con una propuesta muy diferente al de la tercera generación del modelo, comercializada entre 2008 y 2013, que nos dejó con un sabor de boca agridulce (más agrio que dulce, la verdad). 

Lógicamente, hemos de esperar modelos electrificados en la nueva Lancia y también varios SUV (hay que vender y ser rentables), pero dejamos la posibilidad abierta sobre el Delta. Al fin y al cabo, si va a regresar el Renault 5, ¿por qué no lo puede hacer el compacto italiano?