Aunque no te lo creas, en Estados Unidos, puede circular de forma legal.

Al poco tiempo de que Mazda comercializase el MX-5, los clientes comenzaron a sustituir los motores de cuatro cilindros de serie, por otras opciones más potentes, como propulsores V8 de origen norteamericano. Incluso hubo empresas que ofrecían conversiones del descapotable japonés, para convertirlo en un MX-5 monstruoso. Sin embargo, el MX-5 de este vídeo alcanza unas proporciones épicas.

Según la grabación, el dueño de este MX-5 salvaje es Tony Thompson y le encanta disputar pruebas de aceleración con él. Lógicamente, el vehículo está bastante preparado para la acción, empezando por un motor Ford V8, 'empotrado' en la parte delantera.

Galería: Mazda MX-5 NB 1998 (Supergalería de fotos)

Desgraciadamente, no disponemos de datos técnicos sobre la mecánica, así que nos tenemos que conformar con otros detalles llamativos, como los adhesivos de Boss 302 en los pasos de rueda delanteros, que sugieren que el motor elegido es el bloque de 5,0 litros de la marca del óvalo, aunque el propietario afirma que se trata de un propulsor de carreras.

También sabemos que la potencia del propulsor se canaliza a través de una caja manual, así que el Sr. Thompson se lo debe pasar bien, cada vez que sale a la pista a disputar una prueba de aceleración y debe encargarse de engranar las marchas.

Pero también sabemos que existen otros cambios. Además del gran motor, este MX-5 ahora tiene un eje trasero único, con barra de 23 centímetros de diámetro y unos enormes neumáticos. Es la configuración preferida para resistir una fuerte aceleración y mantener el coche en línea recta.

Mazda MX-5 NB (1998-2005)

Este MX-5 puede alcanzar una velocidad máxima de 233 km/h al final del cuarto de milla (402 metros). Durante el vídeo, podemos ver cómo consigue varios intentos en 10,0 segundos, aunque su mejor tiempo fue de 9,71 segundos, como se comenta en las imágenes.

Los aficionados más puristas del Mazda MX-5 dirán que esta transformación es un sacrilegio, que consigue acabar con el peso equilibrado del modelo japonés y su reconocida agilidad, pero a su dueño eso no parece preocuparle demasiado, por lo bien que se lo pasa conduciéndolo.

Corriendo en la pista Lucas Oil Raceway en Indianápolis, Indiana, es capaz de batir a todos los rivales que se van cruzando en su camino, incluyendo a un veterano Ford Mustang Cobra Jet SN95, fabricado por Ford en exclusiva para las carreras de aceleración.

Pero lo mejor de todo es que cuando Thomson ha terminado de divertirse en las carreras, sale de circuito a bordo de su MX-5 y se va a casa de forma 100% legal, así que entendemos que se trata de su coche para utilizar a diario.

Fuente: 1320video, vía YouTube