Ser diferente es genial, pero también arriesgado.

En el mundo del automóvil es habitual que las carrocerías de los coches se fabriquen con diferentes tipos de acero, de diverso grado de resistencia, o con aluminio, e incluso en algunos vehículos de lo más exclusivos es posible encontrar carrocerías de fibra de carbono, si bien en los comienzos del automóvil muchos paneles de carrocería eran de madera.

La solución de utilizar acero parece la ideal, aunque también tiene sus inconvenientes, como es la corrosión, sobre todo en los climas más adversos, donde el óxido castiga con dureza los coches. En los años 30 surgió la idea de fabricar las carrocerías con aluminio, aunque actualmente todavía es algo utilizado sobre todo en coches de precio relativamente elevado.

Los fabricantes más atrevidos, tratando de buscar una alternativa asequible y duradera, han llegado incluso a fabricar paneles de carrocería de fibra de vidrio mezclada con resina fenol-formaldehído, un polímero sintético. Así pues, vamos a ver algunos de los automóviles que han apostado por el plástico para su traje exterior.