El compacto eléctrico combina 136 CV de potencia y hasta 350 kilómetros de autonomía, con un precio bastante razonable.

Desde que Citroën estrenara la denominación C4, allá por el año 2004, dicho término ha servido un poco para todo: para un compacto clásico, un tres puertas, un SUV compacto (el C4 Aircross), un crossover que se salía de lo común (el C4 Cactus)...

Pero hablar del Citroën C4 en 2021 es hacerlo de un modelo que recupera el concepto más clásico de compacto, ese que a la firma francesa le gusta denominar 'berlina', aunque con un diseño muy llamativo y ciertos trazos de coupé en la parte trasera.

Un modelo que se fabrica en el centro de Stellantis de Villaverde (en Madrid) para todo el mundo y que, como no podía ser de otra forma, cuenta con una versión 100% eléctrica: el Citroën ë-C4 2021 que protagoniza esta prueba.

Galería: Prueba Citroën ë-C4 2021

En términos de dimensiones, espacio o diseño (quitando algunos detalles en color azul), este coche eléctrico es prácticamente similar al C4 convencional. De hecho, gracias al empleo de la moderna plataforma modular CMP, ambos se pueden ensamblar en la misma línea de producción. 

Obviamente, lo que sí que cambia es el sistema de propulsión escogido, 100% eléctrico y con un motor de 100 kW de potencia (136 CV) y 260 Nm de par máximo. Cifras, por cierto, similares a las que ofrecen otros modelos de Peugeot, DS Automobiles y Opel (todos parte del 'gigante' Stellantis). 

 

El sistema se complementa con una batería de iones de litio, que anuncia 50 kWh de capacidad y le permite homologar una autonomía de 350 kilómetros, en ciclo WLTP, lo que es un buen dato.

¿Prestaciones? Pues como buen eléctrico, el Citroën ë-C4 2021 es capaz de ofrecer una notable aceleración de 0 a 100 km/h, cifrada en 9,7 segundos, mientras que la velocidad máxima está limitada a 150 km/h.

La respuesta del motor es buena, sobre todo, cuando se acelera desde parado. En ese escenario es donde el ë-C4 llega a sorprender al conductor. Aunque tampoco hay que emocionarse con el pedal derecho, ya que la aceleración excesiva hace que la autonomía baje de manera considerable.

Prueba Citroën ë-C4 2021

En este sentido, la energía de la batería cunde mucho más en el ámbito urbano, donde es más fácil acercarse al dato homologado por la marca. Por el contrario, como es lógico, en vías de circunvalación, carretera convencional y autovía, la autonomía se resiente con claridad.

Esto nos lleva directos a los tiempos de recarga de la batería, un elemento sobre el que Citroën ofrece ocho años o 160.000 kilómetros de garantía, por cierto. Pues varían entre los 30 minutos en un punto de 100 kW, unas 5 o 7 horas y media en un wallbox, y hasta 15 o 24 horas en una toma doméstica convencional.

Esa variación de tiempo se explica en que el compacto eléctrico de Citroën equipa de serie un cargador integrado monofásico de 7,4 kW, que de manera opcional puede sustituirse por otro trifásico de 11 kW. Y eso es lo que hace que los tiempos de carga bajen.

Prueba Citroën ë-C4 2021

Dinámicamente, puede que sea una apreciación personal, pero tal vez sea el modelo de la gama que más me gusta, por encima de las versiones de combustión. En parte, porque explota al máximo todos los puntos fuertes de un coche eléctrico: un centro de gravedad muy bajo y un reparto de pesos bastante bien resuelto.

De este modo, nos encontramos ante un coche estable y en cierto modo ágil, en el que se busca potenciar el confort por encima de cualquier otra cualidad. Ese es el motivo por el que se emplea la suspensión que Citroën cataloga como 'progresiva'.

No, no es una suspensión neumática, ni siquiera una de tipo adaptativo, con amortiguadores controlados electrónicamente. Es un esquema más sencillo, en el que los amortiguadores cuentan con unos topes hidráulicos, que actúan en las fases de comprensión y extensión. Por supuesto, está incluida de serie.

Prueba Citroën ë-C4 2021

Sobre la caja de cambios, se recurre a una transmisión directa de una sola velocidad. Aunque suene un tanto raro, el manejo es similar al de una caja automática sin levas: se selecciona el programa en el selector que hay en la consola y solo hay que preocuparse por conducir.

Dicho esto, se ofrece un modo de regeneración más fuerte, denominado 'B' (o Brake), que sí hace que el coche pierda bastante velocidad al levantar el pie del acelerador, a base de regeneración, pero que no llega a ser tan fuerte como para llevar a cabo una conducción de tipo 'one pedal'.

Por último, también hay tres modos de conducción distintos, que ayudan a que el coche se adapte a las necesidades de cada momento. Sus nombres son Eco, Normal y Sport (en este último, se obtienen las mejores prestaciones).

Prueba Citroën ë-C4 2021

Todo, en un modelo de 4,36 metros de largo, 1,80 de ancho y 1,53 de largo, que luce una carrocería con ciertos rasgos de crossover y de coupé y que anuncia 2,67 metros de distancia entre ejes.

Un detalle que le permite ofrecer una buena habitabilidad y un maletero de 380 litros de capacidad. Y siempre, sin olvidarnos de un habitáculo sencillo, pero bien pensado, con una instrumentación digital y una pantalla de 10,0 pulgadas y manejo táctil para el sistema mutimedia.

Y cuando digo bien pensado, me refiero a la presencia de los mandos físicos necesarios (los de la climatización, sin ir más lejos), pero también, a otros 'gadgets' interesantes como la Citroën ConnectedCam o a un soporte para una tablet, que se despliega desde la guantera.

Por último, si hablamos de los precios del Citroën ë-C4 2021, la cifra de partida de la familia es de 35.270 euros (sin descuentos ni ayudas como el Plan MOVES III), que en el caso de la versión tope de gama, alcanza los 37.770 euros.

Citroën ë-C4 136 CV Shine

Motor Eléctrico delantero
Potencia 100 CV (136 CV)
Par máximo 260 Nm
Autonomía eléctrica 350 km
Caja de cambios Automática, 1 velocidad
0-100 km/h 9,7 s
Velocidad máxima 150 km/h (autolimitada)
Consumo 16,0 kWh/100 km
Tracción Delantera
Longitud 4,36 m
Anchura 1,80 m
Altura 1,53 m
Peso en vacío 1.541 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 380 l
Precio base 37.770 euros