Con este modelo, la firma checa entra de lleno en el competido segmento de los compactos.

Durante los últimos años, la presencia de Skoda en el segmento de los coches compactos había sido prácticamente testimonial. Y, aunque a sus valores seguros, como las berlinas y los utilitarios, se habían sumado con fuerza los todocaminos, hasta ahora, no comercializaba un representante en el segmento C que pudiera atraer a un elevado número de conductores.

Con el nuevo Skoda Scala 2019, este problema queda totalmente resulto, ya que el fabricante checo pone en liza un modelo que poco tiene que ver con el anterior Spaceback, en términos de diseño o calidad. Porque eso sí, espacio sigue ofreciendo mucho y el precio continúa siendo más que interesante. ¿Quieres saber más? Entonces, echa un vistazo a la galería y sigue leyendo la prueba

Por supuesto, el diseño exterior también ha evolucionado. Inspirado en el prototipo Vision RS, ha sido el encargado de estrenar la línea estética que veremos en próximos lanzamientos de la firma.

¿Sus rasgos más característicos? Tal vez, la luneta trasera, que se funde con la carrocería, las llantas de aleación de hasta 18 pulgadas, los faros con tecnología de tipo LED o los intermitentes traseros dinámicos. Además, se trata del primer modelo que sustituye el logo de la marca por la inscripción ‘Skoda’ en la zaga.

Para finalizar con el aspecto exterior, solo queda anunciar el coeficiente aerodinámico (Cx), cifrado en 0,29.

Skoda Scala 2019: una plataforma nueva… y sorprendente

La base sobre la que se construye este vehículo es la conocida plataforma modular MQB A0, que ya hemos visto en algunos modelos pequeños del Grupo Volkswagen, como los SEAT Ibiza y Arona, los Volkswagen Polo y T-Cross o el Audi A1 (todos fabricados en España, por cierto).

Pero lo sorprendente, es verla en un compacto como este, que alcanza los 4,36 metros de largo y los 2,65 metros de distancia entre ejes. Datos similares, e incluso superiores, a los declarados en representantes ensamblados sobre la plataforma MBQ, como los Audi A3, SEAT León y Volkswagen Golf.

¿En qué se traduce esta política? Más allá de unos costes de producción más comedidos, en el hecho de que no veremos un Skoda Scala 2019 con tracción total ni con versiones electrificadas.

Primera prueba Skoda Scala 2019

Un habitáculo espacioso

Antes te hablaba de la longitud, pero también hay que tener en cuenta sus generosas cotas de anchura y altura, con 1,79 y 1,47 metros, respectivamente. Estos datos dan lugar a un espacio interior sobresaliente; sobre todo, en lo referido a las plazas traseras. En ellas, la distancia para las piernas y la altura son sobresalientes, mientras que la anchura ya sí es algo más justa para tres adultos.

Pasando al maletero, declara 467 litros de capacidad, que pueden llegar hasta los 1.410, si se abaten los respaldos de los asientos posteriores.

Pero además de amplio, el compartimento de carga también puede incluir algunos elementos prácticos, como la apertura y cierre eléctricos del portón, un suelo reversible de material plástico, todo tipo de ganchos y redes de sujeción…

Primera prueba Skoda Scala 2019

Más calidad y mayor tecnología

Sin duda, esos son los dos aspectos en los que el Skoda Scala 2019 más ha mejorado, frente al anterior Spaceback. En este sentido, salvando algunos materiales plásticos bastante evidentes al tacto y la vista, la calidad es más que correcta, con materiales mejorados y buenos ajustes.

Dependiendo de la versión, el conductor puede disfrutar de la instrumentación digital Virtual Cockpit, con 10,25 pulgadas, así como de un sistema de infoentretenimiento, con una pantalla que puede oscilar entre las 6,5 y las 9,2 pulgadas.

¿Y en términos de seguridad? Pues el sistema de frenada de emergencia automática Front Assist y el de alerta por cambio involuntario de carril Lane Assist son de serie, al tiempo que también se pueden añadir los de control de ángulo muerto Side Assist, de aparcamiento asistido Park Assist y el control de crucero adaptativo ACC.

Primera prueba Skoda Scala 2019

Skoda Scala 2019: una gama compuesta por cinco opciones

Este nuevo compacto anuncia cinco opciones mecánicas, todas turboalimentadas, entre versiones de gasolina, ciclo diésel y gas natural comprimido (GNC).

Como opción de acceso a la gama, aparece el motor tricilíndrico 1.0 TSI, con 95 CV y cambio manual de cinco relaciones. Justo por encima, se sitúan el 1.0 TSI, de 115 CV, y el 1.5 TSI, de 150, ya con cuatro cilindros. En ambos casos, es posible elegir entre una caja de seis marchas o la transmisión automática de doble embrague DSG, de siete relaciones.

Como único representante turbodiésel, aparece el conocido propulsor 1.6 TDI, con 115 CV, mientras que el representante de GNC es el 1.0 G-TEC, de 90 CV. En ambos casos, el cambio es manual de seis velocidades, aunque en opción, el de gasóleo puede equipar la mencionada DSG.

Salvo en el caso del acabado de acceso, conocido como Active, es posible disfrutar de una suspensión adptativa, que también reduje en 15 milímetros la altura libre al suelo. Su funcionamiento se gestiona a través del control dinámico de la conducción Drive Mode Select, que ofrece cuatro modos de funcionamiento: Normal, Sport, Eco e Individual.

Primera prueba Skoda Scala 2019

Así va en marcha

A pesar de que su plataforma solo se había empleado hasta ahora en coches pequeños, el Scala está a la altura del resto de los compactos del Grupo Volkswagen. Al menos, no tiene nada que envidiarles.

Durante la presentación internacional, he tenido la oportunidad de probar dos de los motores de gasolina. Dinámicamente, me ha parecido un coche confortable, que transmite una gran sensación de aplomo, aunque es cierto que solo he conducido unidades dotadas de la suspensión adaptativa.

Otro aspecto que me ha llamado la atención es el elevado nivel de insonorización del que disfruta el habitáculo, algo especialmente destacable, en la variante de tres cilindros. En su configuración de 115 CV y cambio manual, dicho motor me ha parecido una gran opción para moverse por la ciudad y sus alrededores, tanto por la alegría con la que sube de vueltas como por su ajustado consumo (el dato oficial es de 5,0 litros cada 100 kilómetros).

Eso sí, puestos a escoger, yo me quedaría con la versión 1.5 TSI de 150 CV. Esta mecánica, que cuenta con desconexión selectiva de cilindros, permite disfrutar de una conducción mucho más desahogada fuera de la ciudad y, a pesar de anunciar el mismo consumo medio que el 115 CV, firma unas prestaciones mucho mejores: alcanza los 219 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 en 8,2 segundos. Datos que, por cierto, se consiguen junto a una transmisión DSG que trabaja con gran precisión y rapidez.

Primera prueba Skoda Scala 2019

Skoda Scala 2019: lanzamiento y precios

Desde marzo, ya ha sido posible reservar las dos versiones de 115 CV de potencia, así como el 1.5 TSI DSG, de 150. En mayo, coincidiendo con el lanzamiento, llegarán el 1.0 TSI de 95 y el 1.0 TSI de 115, con cambio automático. Y ya en la parte final del año, se lanzarán el 1.5 TSI manual y la variante G-TEC.

Respecto a los precios, arrancan en 20.830 euros, para la versión de gasolina de 115 CV, y en 22.830, para el turbodiésel de similar potencia. Cifras que con los descuentos de la marca y los sujetos a la financiación, pueden ser de 13.990 y 15.550 euros, respectivamente.

¿Buscas algo más? Entonces, tal vez, debas echarle un vistazo a la serie especial de lanzamiento First Edition, limitada a 200 unidades, dotada del propulsor de 150 CV y la caja DSG, el acabado Sport, un paquete de equipamiento exclusivo y los faros Full LED. Todo, por un precio oficial de 26.030 euros o una oferta, sujeta a financiación, de 19.600 euros.