Parece increíble, pero este todoterreno tiene 707 CV de potencia.

En FCA, el Departamento de Planificación de Producto y los ingenieros se han vuelto locos. Se han convertido en unos apasionados lunáticos. Muy adorables, por cierto...

Este Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018 tiene tan poco sentido como un Dodge Challenger Demon de 840 CV. En los últimos años, la tendencia natural de los 'muscle car' para mantenerse en lo más alto, ha sido la de incrementar su potencia. Por ejemplo, el mencionado Challenger, con diez años a sus espaldas, ha pasado del nivel SRT, con 600 CV, al Hellcat, de 707. Y por último, hasta los 840 CV del Dodge Demon. Qué será lo próximo... ¿un Challenger Helldemon?

Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba

Este Jeep recorre un cuarto de milla (402 metros) en 11,6 segundos... y alcanza 290 km/h. Son datos demoledores

Pero... ¿un Jeep de 707 CV de potencia? Eso tiene menos sentido todavía. Incluso, los 468 CV del Jeep Grand Cherokee SRT podrían considerarse innecesarios. Entonces, ¿qué sentido tiene añadirle 232 CV a este hiperbólico todoterreno? 

Que el Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018 es un coche de locos, queda claro en cuanto pisas en acelerador, momento en el que notas un cúmulo de fuerzas que llegan a tus huesos (en concreto, 707 CV y 875 Nm de par). Podría contarte detalles cargantes sobre el nuevo eje trasero, el nuevo diferencial posterior o cómo el sistema de control de arrancada permite conseguir la máxima aceleración en línea recta... Pero eso sería profundizar en datos fríos y poco emocionantes. 

Corre y dile a tus amigos: este TT de tracción total pesa 2.400 kilos, alcanza los 100 km/h en 3,5 segundos y genera fuerzas de aceleración de 1,4 G. Además, es capaz de recorrer un cuarto de milla en 11,6 segundos y de alcanzar 290 km/h. Todo, gracias, principalmente, al motor 6.2 V8, sobrealimentado por un compresor volumétrico. 

La forma de ganar velocidad del Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018 es impresionante, pero es solo una parte de su carácter. Además de permitirte ser el más rápido a la salida de un semáforo, descubrirás una experiencia de conducción gratificante. En este entorno, es un modelo refinado y civilizado, con una respuesta progresiva al acelerador, una dirección suave y un rodar confortable.

Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba

Entro cada vez más rápido en los giros y, poco a poco, mi mente aún no comprende cómo un Jeep Grand Cherokee puede sostenerse de una forma tan increíble

En las carreteras de regreso a Maine y New Hampshire, he seleccionado el modo de conducción Sport. La suspensión se ha endurecido ligeramente y la dirección ha ganado peso. Con este modo seleccionado, el par que llega al eje trasero se incrementa del 60 al 65%, algo para lo que los neumáticos Pirello P Zero 295/45 ZR20 (sustituyen a los Pirelli Scorpion que montan el resto de los Grand Cherokee) están preparados.

A diferencia de lo habitual en coches de esta potencia, el Jeep Grand Cherokee Trackhaw 2018 cuenta con neumáticos pensados para traccionar, pero con un perfil lo suficientemente generoso como para que no llegue al habitáculo cada pequeña imperfección del asfalto. En definitiva, este Jeep es suave, seguro y, a la vez, va diabólicamente dinámico. 

Jeep Grand Cherokee 2018: así va en circuito 

Si te encontrases en un circuito, podrías realizar proezas hilarantes, teniendo en cuenta que se trata de un SUV. Selecciona el modo Track en el control dinámico de la conducción (la denominación Trackhawk no es casual) y la transmisión automática de este Jeep, de ocho velocidades, te recompensará efectuando cambios de marcha en tan solo 160 milisegundos. Además, el control de estabilidad se volverá menos intrusivo y, tanto la suspensión como la dirección, ganarán firmeza. Sin duda, este 4x4 es extraordinariamente rápido en circuito. 

En las curvas a derecha e izquierda del trazado Club Motorsports, en New Hampshire, se sostiene de forma ejemplar y las cuestas arriba se despachan rápidamente, gracias a la enorme potencia que tienes bajo el pie derecho. Entro cada vez más rápido en los giros y, poco a poco, mi mente se convence de que un Jeep Grand Cherokee puede sostenerse de manera sobresaliente.

Dicho esto, incluso con los componentes de la suspensión optimizados y las modificaciones efectuadas en el chasis, este todoterreno no puede ganar la batalla contra la física. Es rápido y eficaz, pero tiene un centro de gravedad bastante elevado y un peso que supera los 2.400 kilos. Por tanto, al volante se perciben claramente las inercias, la carrocería balancea y el morro se hunde en las frenadas a fondo. Por otro lado, su dirección resulta firme, pero no transmite información sobre lo que sucede bajo las ruedas.

Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba

No sé que asusta más, si los 707 CV o que en España podría rondar los 130.000 euros

Dejando estas apreciaciones a un lado, me reafirmo en que el Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018 es algo más que un coche potente. De hecho, al rodar en circuito, este Jeep destaca por su excelente equilibrio, tal y como demuestran sus tiempos por vuelta. Y sé que parece absurdo, pero es un mejor coche para circuito que el Dodge Challenger Hellcat.

También lo es para el día a día. Siempre que no conduzcas al ataque, el Trackhawk te permitirá hacer recados, recoger a los niños del colegio o ir al centro comercial en mitad de una tormenta de nieve. Realmente, lo único que no puede hacer es atravesar grandes obstáculos fuera de la carretera, algo poco usual teniendo en cuenta que se trata de un Jeep. En cualquier caso, pese a no ser demasiado feroz en este escenario, es perfecto para circular por asfaltos resbaladizos o nevados sin problemas. 

Hablando de ferocidad, mira su diseño. El abultamiento del capó es necesario para alojar el motor, los faros antinieblas se han reubicado para incrementar la refrigeración y, tanto las llantas de aleación de 20 pulgadas como las cuádruples salidas de escape, le aportan el aspecto de tipo duro propio de los Hellcat. Lo único que cambiaría es la inscripción 'Supercharged' de las puertas.

Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba
Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba

El habitáculo está rematado en cuero Laguna que, en el acabado Trackhawk, se combina con unas inserciones que imitan la fibra de carbono. Mientras, la pantalla de 8,4 pulgadas del sistema multimedia de FCA, dotada de la última tecnología, se lleva todo el protagonismo en el salpicadero.

Por lo demás, todavía no podemos responder a un par de preguntas. La primera es si llegará a España. Y la segunda es... ¿qué tipo de comprador se plantearía este coche? Por un lado, es más rápido, potente y cuesta aproximadamente la mitad que un Porsche Cayenne Turbo S, pero... ¿realmente un cliente de Porsche estaría dispuesto a comprar un Jeep? 

Realmente, el Trackhawk no es un modelo racional. Existe, porque Jeep ha decido fabricarlo y porque es un automóvil emocionante, que no está sujeto a la lógica. Así que, mejor, deja de pensar y da gas a fondo.

Jeep, más información en Motor1.com:

2018 JEEP GRAND CHEROKEE TRACKHAWK

Motor Gasolina, 8 cilindros en V, turboalimentado
Potencia 707 CV / 875 Nm de par
Caja de cambios Automática, convertidor de par, ocho velocidades
0-62 mph 3,5 segundos
Velocidad máxima 290 km/h
Consumo -
Tracción Tracción total
Peso en vacío 2.432 kilos
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 457 litros
Precio base 72.352 euros (en EE.UU.)

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Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018: primera prueba