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Mandos y pantallas: cómo cambian los interiores de los coches

Desde el Peugeot E-3008 hasta los coches premium, pantallas, botones y materiales innovadores transforman la forma de vivir el habitáculo.

Peugeot E-3008 Dual Motor, la prova su strada di Motor1.com
Foto: Peugeot

En los últimos 20 años hemos visto cambiar muchas cosas en el automóvil, pero nada ha variado tanto como el interior. Si antes el diseño se componía de botones, ruletas, aireadores y plásticos a la vista, hoy todo gira en torno a la pantalla: es la que dicta el lenguaje, la forma e incluso la identidad del habitáculo.

El Peugeot E-3008 es uno de los ejemplos más claros de esta revolución: un display panorámico suspendido, materiales que no existían hasta hace pocos años, iluminación ambiental que dibuja el salpicadero y un nuevo equilibrio entre mandos físicos y superficie digital. Un interior que cuenta hacia dónde vamos y por qué 2026 será un año decisivo.

 

Cuando el salpicadero se convierte en una pantalla

Volvamos a los coches de hace 20 años: dos relojes redondos detrás del volante, una pantalla minúscula en el centro y luego un bosque de botones. Hoy es justo lo contrario: la pantalla se ha convertido en la auténtica protagonista del interior, y todo lo demás se ha reducido para dejar espacio a la superficie digital.

El Peugeot E-3008 lleva esta idea al extremo con su gran pantalla panorámica suspendida de 21 pulgadas. Mercedes-Benz abrió el camino con el Hyperscreen ocupando todo el ancho del salpicadero, Tesla lo simplificó todo con su maxi tablet vertical y Ferrari incluso ha creado una pantalla específica para el pasajero.

En todos los casos, el resultado es el mismo: el diseño interior ya no lo definen los plásticos ni las formas, sino la gráfica de la interfaz.

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Por qué algunos mandos deben seguir siendo físicos

En un momento dado, los fabricantes intentaron digitalizarlo todo, quizá demasiado. Pero el mercado ha reaccionado: la curva de aprendizaje tiene que ser rapidísima y nadie quiere navegar por tres menús para bajar la temperatura.

Por eso están volviendo los botones esenciales: volumen, climatización, desempañado. El Peugeot E-3008 utiliza los i-Toggles, teclas táctiles pero con respuesta inmediata. BMW, en el nuevo Serie 5, mantiene botones físicos para las funciones vitales. Hyundai recurre a ruletas y deslizadores intuitivos, también en sus modelos eléctricos. Incluso  China, hoy líder global por la difusión del coche eléctrico y de las soluciones digitales a bordo, quiere limitar el exceso de mandos táctiles en los habitáculos.

¿El futuro? Una combinación bien calibrada: botones donde hacen falta, pantallas donde de verdad aportan valor.

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Tejidos reciclados, madera reinventada e ideas inesperadas

Si el diseño digital está sustituyendo las formas tradicionales del salpicadero, los materiales están cambiando todo lo demás. Cada vez más fabricantes están adoptando componentes de base biológica (bio-based), es decir, derivados de fibras naturales, reciclados o renovables: tejidos técnicos procedentes de residuos industriales, revestimientos en fibras vegetales como lino o cáñamo, ecopieles de última generación reciclables o superficies 'soft-touch' obtenidas a partir de materiales reciclados.

Esta tendencia nace de dos necesidades: reducir el impacto medioambiental y crear habitáculos con una identidad más 'cálida', menos ligada al plástico tradicional. Las marcas premium experimentan con tratamientos originales de la madera o materiales compuestos inspirados en la naturaleza, mientras que las generalistas integran cada vez más tejidos de base biológica en paneles, asientos y salpicaderos, con resultados estéticamente más modernos y sostenibles.

También hay un regreso de la madera al interior, pero ahora en clave sostenible. Varios fabricantes utilizan materiales con aspecto de madera procedentes de fuentes responsables: el Polestar 2 adopta revestimientos certificados y trazables, y marcas como BMW y MINI están introduciendo maderas sostenibles en sus modelos y concept más recientes. En los proyectos de lujo de Bentley Mulliner y Design Works, en cambio, la madera se convierte en un elemento artesanal de estilo, con procedencia controlada y acabados de altísima calidad.

La dirección es clara: menos plástico, más materiales inteligentes, que combinan estética, sostenibilidad y una nueva idea de confort visual y táctil.

El futuro: menos volante, más espacio, más luz

Las próximas revoluciones no estarán fuera, sino dentro. Con la conducción autónoma avanzada, el volante podría convertirse en un accesorio retráctil, hasta desaparecer por completo; las superficies acristaladas podrían transformarse en pantallas con HUD integrado; y la iluminación tendrá un papel cada vez más gráfico.

Sobre todo, el habitáculo será un entorno programable, ajustable y transformable. El Peugeot E-3008 nos da un adelanto de ese mundo: menos plásticos, más materiales inteligentes; menos botones, más diseño digital. Y en 2026, los interiores serán la verdadera diferencia entre un coche moderno y uno que pertenece al pasado.

Galería: Peugeot E-3008 Dual Motor, primera prueba