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Este Mercedes de carreras es el segundo coche más caro jamás subastado

Se vendió por 51,2 millones de euros en Stuttgart.

Mercedes-Benz W 196 R Streamliner from 1954
Foto: Mercedes-Benz

Las victorias de Mercedes-Benz parecen venir de dos en dos. En julio de 1954, el fabricante presentó el W196 Stromlinienwagen en el Gran Premio de Francia, donde obtuvo el primer y el segundo puesto.

Unas décadas después, concretamente 71 años más tarde, Mercedes-Benz ha vuelto a ganar un 1-2, pero en una batalla diferente: ahora puede presumir de tener los dos coches más caros jamás subastados. Un raro Stromlinienwagen, chasis no. 00009/54, se vendió por 51,2 millones de euros. Casi nada.

RM Sotheby's subastó el chasis no. 00009/54 en el Museo Mercedes-Benz de Stuttgart en nombre del Museo del Autódromo de Indianápolis para su restauración. El fabricante alemán donó el coche al museo estadounidense en 1965.

De esta forma, el deportivo clásico alemán es el segundo coche más valioso jamás subastado, por detrás del Mercedes Benz 300 SLR Uhlenhaut Coupé, que se vendió por 135 millones de euros en 2022.

Mercedes-Benz W 196 R Streamliner de 1954
Foto: Mercedes-Benz

Mercedes-Benz empezó a probar el chasis no. 00009 en diciembre de 1954, que había completado originalmente en la carrocería de ruedas abiertas. El coche hizo su debut en competición en un evento no perteneciente a la Fórmula 1 en Argentina en enero de 1955, con Juan Manuel Fangio pilotando el W196. La compañía utilizó el motor M196 de 3 litros en esa temporada, que Mercedes-Benz combinó con una caja de cambios manual de cinco velocidades.

El coche pondría fin a su carrera en el Gran Premio de Italia de septiembre de 1955 con Sir Stirling Moss al volante. Llevaba la rara carrocería streamliner y rindió bien en la carrera, pero Moss tuvo que retirarse después de 27 vueltas debido a un problema con el cilindro número cinco. Sin embargo, logró la vuelta más rápida de la carrera, alcanzando los 215 km/h.

Mercedes-Benz  sólo fabricó un número limitado de carrocerías streamliner de magnesio, que pesaban poco más de 40 kilos. El fabricante de automóviles utilizó estas carrocerías tan livianas en circuitos de alta velocidad, de forma intermitente durante las temporadas de 1954 y 1955.

Como has podido deducir, se trata de una pieza increíblemente especial de la historia del automovilismo, por lo que no nos sorprende que se haya vendido por una cantidad de dinero tan generosa. Así las cosas, Mercedes-Benz puede presumir de clásicos de récord, ¿no?