Prueba Mercedes-Benz GLC 400 4MATIC, el SUV 100% eléctrico premium con más 700 km de autonomía
El rival natural del BMW iX3 ofrece una amplia dotación de fábrica, potencia y tecnología de primer nivel.
Hablar del modelo más vendido de Mercedes-Benz en el mundo y del preferido por el público español del catálogo de la firma de la estrella es hacerlo de palabras mayores. Un auténtico boom de ventas que ha contribuido, por ejemplo, a que el fabricante alemán ocupe el octavo puesto en el 'top ten' de ventas de nuestro mercado este último mes.
Y en este sentido, una de las pocas 'pegas' que se le podían poner al GLC de Mercedes-Benz era la ausencia de una versión 100% eléctrica dentro de la gama, algo que sí que ya tienen algunos de sus rivales directos, como el BMW iX3.
Galería: Mercedes-Benz GLC 400 4MATIC 2026
Un 'problema' resuelto por la firma de la estrella, con la llegada del GLC 400 4MATIC, la primera versión 100% eléctrica del SUV premium alemán, que completa y convive con sus 'hermanos' equipados con mecánicas térmicas electrificadas. Ya lo hemos podido conducir y estas son nuestras primeras conclusiones, que ya te anticipamos que son realmente notables. Te las hemos resumido en estos puntos.
El Mercedes-Benz GLC 400 4MATIC 2026, en cinco puntos clave:
Diseño
Debemos aclarar que este GLC 100% eléctrico que estás viendo se diferencia del resto de modelos térmicos, no sólo a nivel estético, sino también técnico, al emplear una nueva plataforma específica. Eso le permite estrenar muchos detalles exclusivos para esta versión y que no pueden equipar el resto de versiones alimentadas por gasolina o diésel.
Hecha la aclaración, el GLC 400 4MATIC destaca por su frontal, donde sobresale la nueva parrilla iluminada con 490 diodos luminosos, unas ópticas principales de LED y la estrella de la marca, de gran tamaño, presidiendo la parte delantera. Nuestra unidad de prueba también añadía el pack AMG Line, llantas de aleación de 21 pulgadas, el techo panorámico SKY CONTROL y otra serie de detalles opcionales que, lógicamente, 'engalanan' el aspecto exterior del vehículo alemán.
La vista lateral también resulta espectacular y hay que entenderla como la de un SUV que a diferencia de sus hermanos térmicos no dispondrá de una variante 'coupé'. Eso no impide que la zaga muestre una silueta redondeada que puede recordar, salvando las distancias, a un coupé.
Detrás, el GLC 400 4MATIC refuerza esa sensación de robustez y dinamismo, con pilotos 'coast to coast' de LED, un gran portón eléctrico y un difusor inferior que recorre la anchura de la carrocería.
Al estrenar una plataforma específica, las dimensiones del SUV 100% eléctrico también son diferentes. En este caso, la carrocería crece hasta los 4,84 metros de longitud, por 1,91 de ancho y 1,64 de alto. La distancia entre ejes llega a los 2,97 metros. Datos que refuerzan esa presencia más llamativa que la que nos tenía acostumbrado el GLC térmico.
Interior
Si el exterior resulta impresionante, el habitáculo no lo es menos. Sin duda, la parte más sorprendente es el salpicadero, donde la gran pantalla MBUX HYPERSCREEN opcional se lleva la palma. Técnicamente, son la suma de tres pantallas: la instrumentación de 10,3 pulgadas, más la sucesión de sendos monitores de 13 pulgadas. La suma de las tres consigue un panel de casi un metro de anchura que recorre todo el salpicadero como una pieza única, sin transiciones.
Pero no todo es 'tecnología' dentro del GLC eléctrico. El volante multifunción con numerosos botones físicos y otros mandos táctiles presentes en la consola central completan esa combinación ideal entre tecnología y tradición que tanto aprecian muchos clientes.
Otro detalle significativo es que por primera vez en Mercedes-Benz, el interior del GLC adopta materiales veganos certificados al 100%, que no restan ni un ápice de exclusividad a los diferentes paquetes opcionales disponibles. Otro detalle significativo es el denominado SKYROOF CONTROL, un techo solar panorámico capaz de oscurecerse automáticamente, por partes o al 100% o, incluso, reproducir motivos como la estrella de la marca si así lo desea el conductor.
En lo referido al espacio interior, las primeras sensaciones son muy positivas. La gran distancia entre ejes se traduce en un interior amplio, cómodo y con suficiente espacio para transportar cinco adultos con comodidad. La vertiente familiar está fuera de toda duda, con una capacidad de maletero de 570 litros, más un 'frunk' delantero con 128 litros extra.
Mecánica
Por el momento, Mercedes-Benz sólo ha presentado una versión de la gama 100% eléctrica. Posteriormente, llegarán variantes menos potentes y con baterías más pequeñas, pero de momento, los clientes únicamente pueden optar por la opción más potente de la gama.
Al leer las siglas '4MATIC' entenderás que estamos ante una versión con tracción 4x4. Eso se debe a la presencia de dos motores eléctricos, uno delantero y otro trasero, que en total aportan una potencia combinada de 484 CV y 800 Nm de par motor. La caja de cambios automática tiene dos velocidades y su funcionamiento se aprecia con claridad, especialmente cuando activamos los modos de conducción más dinámicos.
La batería, por su parte, tiene una capacidad 94 kWh y estructura de iones de litio. El consumo medio oscila entre los 14,9 y los 18,9 kWh cada 100 kilómetros en función de los acabados, mientras que las prestaciones son de primer nivel: 210 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 en 4,3 segundos.
En cuanto a los tiempos y potencia de carga, el modelo alemán equipa un cable de carga de serie de 11 kW y puede incorporar otro opcional de 22 kW. En un punto de carga rápido admite recargas de hasta 330 kW, lo que le permite pasar de un 10 a un 80% en apenas 22 minutos.
En marcha
Aunque nuestra primera toma de contacto no ha sido excesivamente extensa, sí que hemos podido extraer una valiosas conclusiones preliminares, a falta de una prueba mucho más larga. Hemos podido circular por vías rápidas, carreteras de montaña y un poco de tráfico urbano, aunque en mejor medida.
Lo primero que debemos destacar es la óptima predisposición del vehículo para adaptarse a las circunstancias, siempre de forma eficaz y eficiente. Aunque ha crecido en dimensiones, respecto a un GLC térmico, las proporciones siguen invitando a moverse con soltura y sin limitaciones por la ciudad. La visibilidad desde el puesto de conducción es muy buena y los asistentes disponibles, mediante cámaras y sensores, harán que aparcar, incluso en calles estrechas, sea una maniobra sencilla.
Una vez alejados de la ciudad, por carreteras más abiertas, lo sorprendente es la capacidad y facilidad con la que el vehículo alemán gana velocidad. Los 800 Nm de par no son una cifra baladí y basta con insinuar mínimamente el pedal derecho, para que el SUV salga catapultado a la salida de una curva.
Lógicamente, no es un vehículo pensado para devorar curva tras curva en trazados de montaña, pero como decía, lo sorprendente del GLC eléctrico es que se mueve con una agilidad impropia de su tamaño y peso (2,5 tn). La dirección puede pecar de un exceso de sobreasistencia eléctrica, pero en los modos más deportivos de conducción, adopta una firmeza mucho más deseable.
Nada que objetar al tarado de la suspensión, que acompaña perfectamente al buen hacer general del vehículo, que pisa con una seguridad admirable y filtra las irregularidades del terreno al habitáculo de forma ejemplar. En este sentido, el nivel de comodidad a bordo que ofrece el GLC 400 4MATIC es uno de los mejores del segmento, sin ningún genero de duda.
Y respecto a la economía de uso diario, durante nuestro recorrido conseguimos una cifra media que rondó los 20 kWh, un valor bastante razonable para este vehículo, a la vista de su nivel de potencia, peso y dimensiones. Además, estamos seguros de que, practicando una conducción más eficiente, es posible acercarse a los valores oficiales que anuncia el fabricante.
Equipamiento y precio
Como comentaba antes, Mercedes-Benz sólo comercializa la versión 400 4MATIC, que de momento será la más potente de la gama 100% eléctrica. Tal y como nos ha podido confirmar la marca, más tarde llegarán versiones menos potentes y con baterías más pequeñas que, lógicamente, reducirán el precio de adquisición del vehículo. De esta forma, todos los interesados en el Mercedes-Benz GLC 400 4MATIC tendrán que desembolsar, de entrada, 77.125 euros.
Por esa cantidad te llevarás un vehículo repleto de equipamiento y tecnología de vanguardia, tanto a nivel multimedia, como de asistentes a la conducción en materia de seguridad, que descarto enumerarte para no aburrirte.
Eso sí, como es habitual en la marca alemana, el catálogo de opciones es amplio y variado, para satisfacer las necesidades de todos sus clientes y, en este sentido, te animo a que eches un vistazo al configurador de la página comercial de la marca para descubrir todos esos detalles. Te aseguro que no te vas a aburrir y que descubrirás alguna que otra sorpresa.
En definitiva, el Mercedes-Benz GLC 400 4MATIC es mucho más que la versión 100% eléctrica del GLC de combustión. Disfruta de una plataforma más moderna, una imagen diferencial y unas prestaciones y autonomías que hacen pensar en este vehículo como uno de los dominadores de la categoría premium donde milita. Viajar con este vehículo no genera ninguna incertidumbre y sólo tendrás que preocuparte por disfrutar de la conducción y el paisaje.
Mercedes-Benz GLC 400 4MATIC 2026
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