Tras 119 años de historia, el Salón del Automóvil de Ginebra ha muerto. Los organizadores del evento anunciaron el viernes en un post de Facebook que ponen fin a la muestra en Suiza "debido a los continuos desafíos de la industria y la competencia".

El evento se ha enfrentado a momentos críticos desde el inicio de la pandemia de COVID-19 hace más de cuatro años. El coronavirus canceló el evento en 2020 y 2021, y tampoco se consiguió celebrar en 2022 y 2023. 

Cuando volvió este año, hace escasas semanas, sólo asistieron unos pocos fabricantes, frente a las decenas que habitualmente se congregaban antes de 2020. En 2023, la organización puso en marcha un salón complementario en Catar, que sí se seguirá celebrando. En concreto, volverá en noviembre de 2025.

 

Ginebra acogió su primer salón del automóvil en 1905. En él se han presentado algunos de los coches más emblemáticos del sector, como por ejemplo el Jaguar E-Type, el Porsche 917 y el Audi Quattro. Lamborghini anticipó el Countach con la presentación del prototipo LP500, y hace más de una década el salón acogió la presentación del Ferrari LaFerrari.

Ciertamente, desde la pandemia y ya incluso antes, este tipo de eventos han tenido problemas para atraer a los fabricantes, porque pagaban mucho y no sacaban un rédito a la inversión. El cambio de paradigma a la hora de informar, pasando del papel a las páginas web y los canales de YouTube, ha provocado que estas citas tengan menos sentido. 

De hecho, las organizaciones se han visto obligadas a reevaluar las experiencias en los salones y generar actividades alternativas, como talleres o espectáculos en vivo, para atraer visitantes. 

Otro ejemplo es que el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica intentó cambiar de rumbo trasladando el evento del impredecible mes de enero de Detroit al verano para atraer a más público. Sin embargo, a principios de este año, los organizadores dieron marcha atrás y la cita va a volver a celebrarse en enero de 2025. 

Desde luego, el mundo del automóvil está dando un giro de 360 grados: multitud de novedades eléctricas, llegada de marcas chinas a Europa, reinvención de talleres y servicio posventa... y ahora también la desaparición del, hasta ahora, salón del automóvil más importante del mundo.