En los primeros años de la década de los 2000, el smart fortwo fue un modelo muy popular, sobre todo, entre los conductores de las grandes urbes. A fin de cuentas, el pequeño coche alemán conquistó el mercado europeo con sus dimensiones ultracompactas, perfectas para la ciudad y un precio relativamente asequible (comparado con un utilitario).

Por eso, no fue de extrañar que muchos fabricantes de la época respondieran con modelos del segmento A, aunque siempre con mayores dimensiones, como el Peugeot 1007 o el Toyota Aygo.

Además de este último, el fabricante japonés presentó en 2005 el extraño prototipo Endo, un modelo aún más compacto, con una serie de soluciones futuristas y que, quién sabe, tal vez convenciera a la marca para lanzar el iQ, el mayor rival del smart, de cara a 2009.

La ciudad era su hábitat

El Endo fue diseñado por el centro de estilo europeo ED2 de Toyota en Francia y se mostró por primera vez en el Salón del Automóvil de Fráncfort de 2005.

Obviamente, su diseño era lo primero que llamaba la atención, con líneas cuadradas y curvas, que se cruzaban en la pequeña carrocería de 3 metros de largo, 1,69 metros de ancho y 1,52 metros de alto.

Toyota Endo Concept (2005)

Toyota Endo Concept (2005)

Toyota Endo Concept 2005

Toyota Endo Concept, asientos posteriores

Números no muy alejados de los del smart fortwo, pero que, a diferencia del modelo alemán, se traducían en un interior más amplio, práctico y de alta tecnología. A bordo, de hecho, era imposible no fijarse en la pantalla plana que envolvía todo el salpicadero, un poco al estilo de las modernas Hyperscreen de Mercedes-Benz.

Toyota Endo: un modelo versátil

De hecho, el Toyota era un 2+2, con dos asientos delanteros "de verdad" y dos pequeños asientos traseros aptos para niños o adultos, pero en ese último caso sólo para trayectos cortos.

¿El motivo? Si echas un vistazo a las fotos, descubrirás que estos dos asientos no estaban acolchados, para ganar algunos centímetros de espacio, lo que sugiere que el confort en ellos no era precisamente de primera clase.

Toyota Endo Concept 2005

Toyota Endo Concept, salpicadero

En cualquier caso, no faltaba practicidad, ya que los asientos también actuaban como auténticas mesas giratorias, para acomodar mejor el equipaje en caso de que no hubiera pasajeros.

Además, subir a bordo era fácil, gracias a unas puertas que se abrían espectacularmente como un pantógrafo. Toyota no confirmó qué motor empleaba el Endo, pero es posible que fuera el mismo que el Aygo de la época, que en aquella época estaba disponible con un 1.0 gasolina VVT-i de 68 CV o un 1.4 diésel de 55 CV.

Galería: Toyota Endo Concept 2005