El CEO de Stellantis, Carlos Tavares, nos tiene acostumbrados a sus quejas sobre la dirección y el ritmo de la electrificación, destacando varias consecuencias negativas potenciales.

Parece que el directivo portugués no es el único escéptico sobre los coches eléctricos en Stellantis, ya que esta semana se le unió el director de Fabricación de la compañía, Arnaud Deboeuf.

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Según recoge Bloomberg, Deboeuf advirtió de que, tras el acuerdo de la UE de prohibir la venta de coches nuevos con motor de combustión interna para 2035, la industria del automóvil está "condenada"... a menos que los automóviles eléctricos (BEV) sean más baratos.

"Si los vehículos eléctricos no se abaratan, el mercado colapsará", dijo Deboeuf en la fábrica de la compañía en Tremery (Francia). "Es un gran reto"

El progreso tecnológico, por un lado, y el aumento sin precedentes de la escala de producción, por otro, deberían traducirse en menores costes. Además, siempre está la competencia entre los fabricantes, que aumenta ahora tras años sin coches eléctricos por parte de muchos de ellos.

Incluso Arnaud Deboeuf señaló que Stellantis pretende reducir los costes de producción de los BEV en un 40% para 2030 (con cinco años más hasta la fecha límite de la UE), algo que ya había insinuado Carlos Tavares.

Sembrar el miedo no es nada divertido, especialmente en las circunstancias actuales. Al fin y al cabo, en el peor de los casos, la política siempre puede modificar el plazo para suavizar la transición.

Carlos Tavares señaló también la cuestión de la limitada disponibilidad de materias primas:

"Mientras que Stellantis cumplirá con la decisión, a los políticos parece no importarles que los fabricantes de automóviles tengan suficientes materias primas para respaldar el cambio".

Otra queja se refiere a la limitada disponibilidad de baterías en el periodo 2024-2027, algo que posiblemente favorecerá a los fabricantes asiáticos:

"La mayor demanda de baterías para vehículos eléctricos entre 2024 y 2027 -un periodo antes de que entre en funcionamiento más capacidad europea- beneficiará a los productores asiáticos"

Sin embargo, la pregunta es: ¿por qué Stellantis no invirtió antes en gigafábricas de baterías? En cualquier caso, algunas marcas como Renault ya han hablado de precios en el entorno de los 20.000 euros para su nuevo R5 eléctrico. Veremos cómo evoluciona el mercado en este sentido durante los próximos años.